Francisco Manuel
Pepita
Romo
Fui al retiro que dio en Palencia en 2007 invitado por el Obispo, y
volví en mayo de 2008. Yo apenas sabía nada de él,
salvo que era muy espiritual, que tenía mucha fe, que rezaba mucho
y que se había convertido siendo ya sacerdote y profesor del Seminario.
Supe que iba a Palencia y no dudé en ir a escucharle, saltando dificultades.
En 2008, me acompañaron familiares que vinieron de ciudades lejanas
y hasta del extranjero para tener la experiencia de un Retiro con el Padre
James. Algunos han vuelto este año para repetir y han venido
otros: todos han quedado encantados.
El Señor se mostró grande conmigo en el retiro del Padre
James. Era el 14 de mayo de 2007 y había terminado el retiro el
día anterior. Hice una larga caminata y me sorprendí de no
experimentar molestia alguna en mi espalda, con problemas desde hacía
10 años por un esfuerzo duro y prolongado después de un largo
reposo por esguince. La mosca detrás de la oreja: "quizá-me
dije-he sanado".
Han pasado casi dos años, no siento molestia alguna y puedo
coger peso con mi brazo derecho al que había tenido que dar de baja
cuando venía de la compra. Más: me había dicho
el otorrino que tenía que operarme de un oído ( me operé
de otro hace años). Después del segundo retiro con el Padre
James, la técnica confirmó lo que yo había notado
con claridad después del retiro: la recuperación del
oído. Me dijeron en el Gaes (centro auditivo): ha recuperado los
sonidos graves; los agudos, no; no necesita operarse; incluso ha subido
mucho el oído operado- me dijo estupefacta la señora que
me hizo la prueba, a la vista del aumento de la audición con respecto
al año anterior-. Mi vista también se ha beneficiado:
tenía algo de miopía y ahora veo normal de lejos. No quedó
ahí la cosa: padecía por un callo en la planta del pie izquierdo
desde hacía varias décadas; después del retiro con
el Padre James, desapareció por completo, y lo mismo otros en los
meñiques de ambos pies, sin que hayan vuelto a aparecer ninguno
de ellos (antes tenía que usar el callicida cada poco). ¿Quiero
decir, con esto, que quien hace un retiro con el Padre James, tiene segura
la sanación? De ninguna manera: es Jesucristo quien sana, es Jesucristo
quien toca. Es preciso tener fe, perdonar y que la sanación
esté en el designio de Dios. Una cosa confieso: no fui para sanarme
y me sané y, como yo, hubo otros. Muchos quedaron libres de sus
debilidades y enfermedades del cuerpo, del alma y del espíritu.
Hay muchas conversiones. Es una obra de caridad y de apostolado invitar
a la gente a este retiro. ¡Alabado sea Dios!
( 1 de abril de 2009)
Guadalupe
Queridos hermanos:
Sólo una palabras para deciros, cuanto el Señor me quiere
y gracias al padre James, que me está abriendo los ojos para ver
las obras del Espiritu Santo en mí. He pasado por los dos años
más tristes de mi vida, tres abortos y un diagnóstico de
una enfermedad crónica bastante dura. En este último año,
empezaron a hacerme pruebas para ver la causa de mis abortos y me dete
ctaron una enfermedad autoinmune, esta enfermedad, me estaba dañando
los riñones. Una familiar que es religiosa en Portugal, me habló
del padre James, mi corazón se estremeció, vi una ventana
abierta a todo lo que me estaba sucediendo, creí con toda la fe
que este señor me iba a ayudar, sin dudarlo, le llamé por
teléfono, se puso Joao, tuvimos dificultad con el idioma, y al final
terminé hablando con el padre James, le conté mis problemas
y él me dijo que rezaría por mi, que fuera habitualmente
a misa, confesara y tomara la comunión; también me dio su
dirección de Internet y detalladamente le volví a escribir
todo lo que me ocurría. En seguida me respondió y me animó
a ir al retiro en Fátima.
Justo unas semanas después de hablar con el padre James, mis análisis estaban bien, pero yo en principio, no pensé que había sido por la oración, creí que era fruto de un tratamiento medicinal. Dejé toda la medicación y justo ahora casi dos meses después, vuelvo a repetirlos y siguen estando bien. Los médicos están sorprendidos.
En el retiro en Fátima, tuve la suerte de ver al padre James, gracias a Gabi. Él me recibió en uno de los descansos, y me puso las manos en la cabeza, sentí una fuerza sobre mí, al mismo tiempo que pensaba: “Dios está vivo y cura”. El retiro me dio mucha fuerza, pues yo no pedía por una sanación, cambié por completo mi oración, pensé que lo primero que tenía que pedirle a Dios era que me enviara el Espíritu Santo, necesitaba vivir en Cristo y para Cristo, y lo demás me será dado. De igual forma pedía con todas mis fuerzas, que el Señor nos bendijese a mi marido y a mi con hijos, y se lo sigo pidiendo; pues bien, el padre James, después de adorar al Santísimo, en la oración de sanación, no dijo mi nombre, ni dijo que me iba a curar, pero si dijo que una pareja que no había podido tener hijos, iba a tener tres. Yo sentí que me estaba hablando a mí, estoy segura. De momento no me he quedado embarazada, pero sé que el padre James está rezando por nosotros.
Por lo demás, tengo sed de Dios, creo que tiene preparada una
bonita historia para mí, porque todo este sufrimiento es para que
yo me encuentre con Él, acudo a misa muy a menudo, comulgo siempre
que voy, y rezo más que nunca, pero aún así creo que
el Señor me pide más, tengo que seguir descubriendo el amor
de Dios.
Espero que este testimonio os sirva para encontraros con Dios y realmente
creáis que el Señor está vivo, y se está sirviendo
del padre James en la Tierra.
Gracias padre James.
Guadalupe
Encarna
Queridos hermanos: Quiero compartir con vosotros esta gran experiencia
de conversión y de plenitud en el Señor. Sentir que sólo
Dios es capaz de ser el Autor de una historia tan grandiosa e increíble,
como es la historia entre el Creador en su Trinidad, y su criatura, el
hombre.
No sé por dónde empezar, y no quiero extenderme mucho.
Os diré, lo primero, que no podía soportar a la Iglesia,
ni a los "curas" ni nada de cualquier cosa relacionada con ellos.
Todo esto quedó en el País Vasco hace 28 años.
Yo iba normalmente a la iglesia.
Recibí esa enseñanza de mis padres, y yo también
la transmití a mis hijos cuando eran pequeños. Pero poco
a poco empecé a oír cada vez menos la voz de Jesús,
sobre todo en la iglesia. Su Evangelio y su Palabra eran substituidos por
problemas sociales, situación política, los conflictos entre
obreros y patronos, los de Madrid, los nacionalismos, familias enfrentadas,
gente de Iglesia involucrándose con terroristas (en mi misma familia),
los obispos tomando posiciones extrañas a la ley de Cristo ... y
un buen día me dije: Aquí no entro yo, nunca más.
Ellos lo guisan, ellos lo coman.
Me encontré, entonces, un grupo de yoga y desde allí
me enrolé a un gurú oriental que me enseñó
cuatro técnicas de meditación, y en ellas me tiraba yo horas
buscando mi "mí mismo".
Yo estaba muy bien; nadie (el maligno) me molestaba, recorrí
parte del mundo para ir a los "eventos" y poder escuchar a ese "maestro".
Me atiborré de libros de la Nueva y ultimísima Era, y
nunca más, nunca más, mi conciencia adormecida hubiera movido
un solo dedo para buscar más nada para mi espíritu. ¡Es
tan insensible el morir de un alma ...!
Mi familia, mientras, rezaba y ayunaba por mí y, aunque a veces
hablábamos y discutíamos, no les daba opción a más.
Mis padres murieron, mis hijos se casaron, y seguí en esa nebulosa
placentera.
Nunca recé con mis hijos (mi gran pesar). Estoy convencida,
ahora, que el Señor tomó las riendas de sus vidas, pues fueron
bien conducidos.
Conocí al P. James Manjackal hace tres años en Santander.
Nacido en la India, en Kerala, sacerdote misionero de la Orden de San Francisco
de Sales.
Vivo ahora en una ciudad del interior de España y mi hermana,
me invitó a ir con ella a la costa, a Santander y pasar en el mar
unos días. ¡Era un plan maravilloso!. Ella iba a un retiro
con un grupo de gente muy especial, y mientras ella estuviese en sus rezos,
yo pensaba irme a la playa sin perder ni un día. Así que
preparé mi ropita playera y le dije: -Busca un buen hotel y pasaremos
unos días geniales, tú rezando y yo tomando el sol y descansando,
luego nos reuniremos a comer. -No te preocupes, me dijo, buscaré
un hotel de cinco estrellas. Y yo me despreocupé.
Llegamos a Santander y nos alojamos en un colegio de monjas.
-Es que no había ni una plaza de hotel en esta época,
me dijo mi hermana. Bien.
El colegio estaba bien, había que compartir la habitación
con ella y otra persona.
Bien.
Al día siguiente yo seguía pensando en mi plan. Estaba
el cielo un poco nublado, y durante el desayuno me invitaron a la apertura
de aquel encuentro: -total, se acabará pronto, sólo serán
las presentaciones. Bien.
Llegamos al colegio (a otro) y veo allí a un sacerdote indio.
Me chocó la casualidad de que fuera también indio, como mi
"maestro". Éste era más alto, con una venerable barba plateada
y con un hábito blanco hasta los pies. Yo no había oído
hablar de él, y tampoco tenía interés en conocerle.
Entramos en una gran sala y yo me senté al lado de la puerta,
para salir pronto. Todo el mundo empezó a cantar y batir palmas,
a orar y a alabar al Señor, a mí me parecía que era
a voz en grito, pues estaba acostumbrada a meditar en silencio al menos
una hora al día, y en las reuniones que teníamos por
el mundo no se oía ni una mosca. Así que esto era bastante
extraño para mí.
Conocí al P. James por la misericordia de mi Creador y Señor,
y, por medio de este santo misionero, yo recibí tal shock que aún
hoy me estremece recordarlo.
Al poco de empezar a hablar, se dirigió a Dios y empezó
a decir: -Señor, perdónanos a los sacerdotes, por cerrar
la puerta de Tu Iglesia y de tu gracia a tantos fieles, porque acaso sus
manos son también indignas, como eran las mías, y tocaba
Tu Cuerpo todos los días. E hizo aquí una confesión
personal, que a mí me pareció tremenda; y a continuación
se tiró al suelo cuan largo era, con su hábito blanco, y
allí estuvo 5? .. 10? .. 15? .. minutos ... me parecieron una pura
eternidad.
Algo se movió entonces en mi corazón con violencia, con
fuerza. Una hecatombe de ideas en mi interior. No quería hablar
con nadie.
Me dirigí a mi Padre y Señor, y le dije: -Dios mío,
no volveré a juzgar a nadie, y si Tú eres capaz de perdonarlos
y cambiarlos así, yo no tengo más que decir.
A la salida de aquella sala había un sacerdote, un santo sacerdote,
y le dije:
- ¿Puede usted confesarme mañana, que hace veintiocho
años que no me confieso?
Cuando veo por la calle a algún sacerdote, con lágrimas,
le pido perdón a al Señor, le bendigo y le doy gracias por
el regalo de esas almas.
Han pasado tres años, intentando sumergirme en el verdadero
Conocimiento, en la Verdadera Historia de Amor y Redención de nuestro
Dios y Creador. El único Maestro, la única Puerta. Los que
saltan la cerca de su redil, se apropian de su doctrina, cogen de ella
lo que les conviene, engañan con la Verdad. Son ladrones, salteadores,
lobos con piel de oveja (Juan 10 y 11).
La experiencia de este segundo encuentro en Palencia con el P. James
Manjackal ha sido un regalo del Señor para mí.
Hemos recibido mucha Gracia en este retiro de Conversión y Sanación.
¡Qué bienvenida cálida y de altura la del Señor
Obispo de Palencia, Monseñor Munilla!, que tuvo tiempo, en horas
tan tempranas de la mañana, para orar con todos nosotros y ofrecer
luego aquella Eucaristía con el P. James y tantos y preciosos sacerdotes.
¡Inolvidable! ¡ ¡Gloria al Señor!!
Esperemos que el año que viene, si Dios quiere, con la ayuda
de la Santísima Virgen, el Corazón de Jesús y San
Miguel, que tanto me ha ayudado en este proceso de conversión, acepte
el P. James Manjackal venir, y nos hable del Señor y nos reparta
su Divina Gracia, de la que siempre estamos tan necesitados. Porque sólo
la Misericordia del Señor nos puede rescatar, suplicándole
con la fuerza de la oración por nuestros hermanos. Como a mí
me rescató tan limpiamente.
¡No dormiros! ¡Despertad! Estad atentos a la invitación
del Señor cuando pasa, tan físicamente por nuestra vida,
por medio de almas tan carismáticas como el P. Manjackal.
En la última Eucaristía que él celebró,
en este encuentro de Palencia, nos dio la bendición del Señor
al finalizar la Santa Misa. Con sus manos abiertas y extendidas. Aunque
viviera mil años, jamás olvidaré sus manos luminosas,
preciosas, con el Don que le ha concedido el Señor brillando, brillando
en ellas para todos nosotros.
Con mucho amor y mucho agradecimiento al P. James y también
a Gaby (traductora simultánea del retiro) por su dedicación,
su paciencia y su dulzura.
Encarnita Salvador
Palencia 26 de Mayo de 2007
“El momento” de mi vida " - María
Pardo Rojo
Ponerle palabras
a lo que sentí el 24 de agosto de 2003 me resulta bastante difícil,
pero lo voy a intentar.
Yo era de ese tipo de “cristianos”
que decía de todo para justificarme, vamos, que con creer que Dios
existía ya lo tenía todo hecho. No creía necesario
creer en la Iglesia, las personas que consagraban su vida no tenían
ningún tipo de sentido para mí, las respetaba, pero no entendía
esa “locura” de vida ... en fin, que Dios era algo inalcanzable, relativo,
alguien de quien sólo me acordaba para pedir en vez de para darle
gracias, alguien que juzgaría mis actos ... vamos, que tenía
que existir, pero porque tiene que haber de todo.
El año 2003 fue un
año de esos para olvidar, mis miedos e inseguridades se multiplicaban
por mil, todo era dificultad, problemas, ansiedad ... entré en una
rutina en la que no sabes por dónde tirar, no sabes cuál
es tu sitio, te planteas todo tipo de cosas para tu vida, momentos tan
difíciles que no los compartes con nadie y te los guardas para ti
solo. Mi madre, como todas las madres, era la única que notaba que
algo estaba pasando.
Un día (como muchos
otros), me llevaron el número correspondiente de la revista Sal
y Luz. Otras veces, igual que me la daban la apartaba para mi madre, pero
ese día la abrí justamente donde estaba el testimonio de
una chica que tenía las mismas dudas que yo sobre Dios y que había
tenido una experiencia que le había hecho cambiar. Hablaba de un
tal Padre James y de un retiro de sanación y conversión y
de que ese hombre trasmitía algo especial. Me interesé por
ver cuándo (aquel maravilloso hombre del que a más gente
oí hablar tan bien) volvía a dar algún retiro.
Ese retiro comenzó
un jueves 21 de agosto (si no me confundo). Dudé mucho en ir porque
la verdad, nunca me he sentido muy a gusto en estos sitios, pero al final,
allí me encontré sin saber ni cómo ni por qué
rodeada de decenas de personas que trasmitían algo especial, algo
las unía, no sé muy bien lo que era, pero se respiraba algo
diferente. Yo miraba a mi alrededor y la verdad que pocas veces me he sentido
tan rara, sentía que aquello no era para mí, pero que
si conseguía oír a alguien alguna palabra o experiencia que
a mí me hacía entender o encontrar la tranquilidad y esperanza
que yo necesitaba, pues ya me daba por contenta y hubiera merecido la pena
ir.
Busqué un sitio por
la parte de atrás, me senté y sólo recuerdo que pensé:
“Mira, Dios, yo no sé qué pinto aquí, no sé
si existes o no, ni siquiera sé cómo poder orar ni qué
decirte, solamente aquí estoy.” Para mi asombro uno de los sacerdotes
que oficiaban la celebración dijo en voz alta: “Siento que hay una
persona que no sabe cómo empezar a orar ...” Yo pensé: “Casualidad,
con tantos que somos aquí ...”
A medida que avanzaba la oración
estuve a punto de irme en dos ocasiones, pero al final, ya que había
ido, creí que lo mejor era quedarme hasta el final.
Alguien comentó que
al día siguiente era el día de confesiones. ¡¡Por
supuesto que a eso no iría!! Era una de esas cosas que no entendía.
¡Vamos, contarle a alguien lo que había hecho durante mi vida!
... ¡Ni de loca! ¡Y encima para que Dios me perdonara ...!
No lo creía necesario y tampoco le encontraba mucho sentido. Desde
mi comunión no me había confesado y no lo veía como
necesario. Salí de allí bastante confundida, había
sido una tarde rarísima; me subí rápido al coche para
no encontrarme con nadie (no me apetecía mucho hablar).
Empecé a encontrarme
fatal por dentro. Sin saber ni cómo ni por qué empecé
a llorar. Llegué a casa y cuando mi madre me vio así, me
preguntó qué era lo que pasaba. “No sé”, le dije,
“pero mañana es día de confesiones en el retiro y tengo la
necesidad de confesarme.” Mi madre en ese momento creo que alucinó
al oírme, pero me animó a hacerlo.
Cuando al día siguiente
llegué a ese colegio, me encontré con muchísimos curas
confesando incluso en el patio. Yo nunca había visto eso y me llamó
mucho la atención. Busqué un ratito que me encontrara más
tranquila, porque llevaba toda la tarde llorando sin saber por qué,
y no era plan ... El caso es que no podía parar, no sé por
qué me encontraba así, si total, no tenía tanta importancia
para mí lo que iba a hacer.
Me llegó el turno.
Me salté todo tipo de rituales de confesión y empecé
a contarle a aquel sacerdote todo. Seguí llorando incluso después
de terminar, empecé a sentirme pequeña, egoísta, miserable,
con muchísimos defectos por corregir ... No me sentía ni
capaz de levantar la mirada a aquello que representaba la cruz de Jesucristo.
Me senté y poco a poco
empecé a tranquilizarme, como si de repente me quitaran una piedra
de 100 kilos de encima. Sentía paz, algo que no había sentido
en mi vida, sentía que alguien me ayudaba a llevar el peso de mis
actos, que compartía mis cargas y así a mí me ayudaba
a que me fueran menos pesadas. Empecé a llorar (otra vez), pero
esta vez de emoción.
Salí de allí
y sólo sabía pedirle a Dios que no me dejara sola.
Se lo repetí una y mil veces, sólo sabía decirle eso,
que no me dejara sola, que yo no podía más, que todo lo que
estaba sintiendo era muy raro y que no entendía nada.
El domingo 24, el último
día del retiro, el padre James colocó 12 sillas para que
la gente se sentara y él pudiese pedir por cada persona. La gente
empezó a hacer filas detrás de cada una de esas sillas y
yo me puse a esperar mi turno. Cuando me senté y el padre James
oraba por mí, sentí que alguien ponía las manos sobre
mis hombros y me tocaba con una dulzura especial. Yo pensé que era
la persona que estaba detrás de mí en la fila esperando su
turno.
Me levanté y
me fui a mi sitio. Vino hacia mí la chica que me tocó de
esa manera tan especial. Y me dijo que ella estaba en su sitio sentada
y que sintió que el Señor le decía que fuera a mí
y me dijera que NO ESTABA SOLA, QUE NUNCA LO HABÍA ESTADO
Y QUE ÉL SIEMPRE HABÍA ESTADO CONMIGO. Que se levantó
y empezó a apartar a toda la gente que había en mi fila para
conseguir llegar a mí. Volví a llorar, y la chica no entendía
muy bien por qué. Le conté que eso que ella me había
dicho que había sentido, yo llevaba cuatro días pidiéndoselo
al Señor ... Fue impresionante, ese momento, de repente entendí.
Se abrió algo nuevo ante mí. A partir de ahí mi vida
ha cambiado tanto que ni yo misma me reconozco muchas veces.
Doy gracias a Dios por esa
chica, por la gente que me ha puesto en el camino para conocerle mejor,
doy gracias por aquel domingo, por aquel retiro y por el padre James y
pido para que todos tengan su 24 de agosto particular.
Jamás pensé
que lo que yo creía algo inalcanzable iría a estar tan presente
hoy en mi vida. Aquello sin más ni menos le dio un sentido a todo.
Ahora simplemente disfruto de este regalo y comparto lo que para mí
ha sido el “momento” de mi vida.
Paquita
Madrid, 29 de Septiembre de 2004
Querido Padre James:
Debido a un trauma emocional que pasé durante
mi infancia, sufría de ansiedad crónica y de depresiones
frecuentes. Por ese motivo los médicos me recetaban ansiolíticos.
Uno de los médicos que me visitó intentó retirarme
los medicamentos, pero después de pasarlo mal no pudo ser, así
que me pasé 32 años con los medicamentos y con una dependencia
de ellos total.
Cuando conocí al Señor, comprendí
que tenía esa esclavitud y que al Señor no le gustaba las
esclavitudes, que nos quiere libre de ellas. Así que, cuando conocí
al Padre James en el primer retiro que impartió en Madrid, esa idea
de dejar los medicamentos me pasaba por mi mente.
En Agosto de 2003, vinieron el Padre James y Gabi a celebrar un Retiro en Torrecilla de los Angeles, en la comarca de las Hurdes (Cáceres). Y yo me dije a mí misma: “esta es la mía, en cuanto el Padre ore al Señor por liberación de esclavitudes le tomo la Palabra al Señor y dejo la medicación”. Así fue, el jueves 28 de Agosto, por la tarde se puso a orar el Padre, yo más por liberación de esclavitudes; y yo tomé la decisión de esa noche no tomar ningún ansiolítico para dormir porque, ya para dormir lo necesitaba si no, no dormía. En mi corazón me repetía, tengo que tomar la decisión con fé heroíca y con esperanza segura, me repetía una y otra vez estas Palabras de la Santísima Virgen María, y así fue como lo hice. El jueves, primer día de Retiro no tomé la medicación y me acosté sin ella, esa noche no dormí, en toda la noche, yo sabía que no existía médico que pudiera quitar una adicción tan grande que la llevaba arrastrando 32 años. Pero algo dentro de mí me ponía el convencimiento de que nada me iba a pasar, de que estaba en manos del mejor médico del cielo y de la tierra.
El viernes amanecí con dolores en todas
las articulaciones y sobre todo en los tobillos que me impedía estar
de pie, así que le dije a mi marido: “vete tu al Retiro que yo no
puedo ir, que alguien te ayude a organizar la asamblea”. Pero a las
09:00, alguien llamó al timbre de casa y me dije a mí misma:
“Y si es alguien que viene al Retiro y se lo pierde por mi culpa,
me levanto como sea y sorprendentemente pude andar, así que me fui
yo también al Retiro. Y así es que llevo un año sin
tomar pastillas para la ansiedad, ni para dormir. Todo pasó gracias
a Dios.
Espero que este testimonio os ayude a saber que
el Señor está vivo y que vive en medio de nuestros hogares
y en medio de nuestras vidas, y que es Todopoderoso e Infinitamente Bueno.
Alabado sea el Señor y bendiciones para
el Padre James y para Gabi.
Durante la primera semana que el Señor
me liberó de las pastillas, el Señor me hizo vivir varias
experiencias con Él. Pues yo creo que me tenía hospitalizada
en su UVI particular. Fue algo inolvidable, un día me mostró
donde se alojaban en el organismo los restos de las pastillas que yo había
tomado, y como Él personalmente, uno a uno estaba limpiando esos
depósitos raspándolos concretamente.
Marta y Rosario
Me llamo Marta y tengo 17 años. Desde hace 3 años y pico
sufría bulimia y anorexia, con un gran cuadro depresivo y una ansiedad
imparable. Mi enfermedad crecía sin límites, hasta el punto
de no querer vivir, ya no sabía lo que era ser feliz desde hacía
mucho tiempo y mi ilusión por vivir no existía. Mi familia
me apoyó y ayudo en todo momento; gracias a mi enfermedad la fe
de mi madre aumentaba por días; pero también debo decir que
la mía era nula…incluso estaba enfadada con Dios. Rezar para mí
era algo que no ocupaba ni un minuto de mi vida. Pero mi madre, Rosario,
sin ya saber que hacer, me ofreció ir a un retiro del padre James;
ella tenía casi seguro que iba a negarme porque repetidas veces
había rechazado oportunidades como estas. Incluso rechacé
ir a un retiro anterior del padre James…..Pero mi madre nunca desistió
y al ofrecérmelo por segunda vez acepté …ya que no tenía
nada que perder, así que me fui a Gibraltar.
Allí experimenté la verdad, encontré la felicidad
absoluta, una felicidad despegada de lo material…¡El Espíritu
Santo mediante el padre James me sanó!
Tanto alma, como cuerpo…Dios me dio un nuevo corazón lleno de
ilusiones y ganas de vivir. NACÍ DE NUEVO…Pero eso si, mi vida desde
el 13 de marzo está en sus manos. Ahora le doy gracias a Dios tanto
por mi enfermedad, como por mi sanación… Yo al principio con el
ojo de la fe ví que estaba curada y ahora estoy curada. Mi vida
ha cambiado y todos los días agradezco a Dios lo que ha hecho por
mi…darme otra oportunidad, perdonarme todo, borrar mi pasado…Porque yo
físicamente estaba enferma, pero donde realmente abundaba mi enfermedad
era en mi alma.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ÉL ME CURO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡BENDITO SEA EL SEÑOR!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Marta
Madrid
María
Vallejo-Nágera
Cuando yo tenía 20 años era una
joven muy normal, alegre, y abierta. Tenía muchos amigos y me gustaba
disfrutar a tope de mi juventud. Mi vida era bastante correcta, pues era
buena estudiante y los días transcurrían entre el estudio,
planes familiares y con amigos. Esto último me llevó a salir
bastante por las noches con ellos. No hacía nada malo, pero fue
por estas salidas nocturnas lo que me llevó a forzar mis cuerdas
vocales hasta un extremo que las acabaron dañando.
Como se sabe, en estos lugares, o pubs, suele
sonar música y a veces bastante alta. Soy charlatana y esto provocaba
que forzara las cuerdas vocales. Soy extremadamente tímida, y aprendí
desde niña, a luchar contra mi timidez a basa de intentar dar conversación
amena a los amigos.
Una mañana me levanté sin voz.
Pensé que se trababa de una ronquera normal, pero desgraciadamente
no se curaba con el paso del tiempo.
Mi padre me llevó a uno de los mejores
especialistas que hay en Madrid, en mi ciudad, (España), quien me
diagnosticó unos quistes grandes, provocados por el mal uso de las
cuerdas vocales.
La solución más inmediata era la
operación, pero pensó que si las dejaba reposar durante un
mes entero, tal vez desaparecerían los quistes. Tuve pues, que quedarme
un mes entero callada, comunicándome con los demás con una
pizarrita que tenía que llevar a todos lados.
Tras el mes, se descubrió que me había
curado. El doctor me dijo que sospechaba que el problema era psicológico,
de una timidez enfermiza, que me empujaba a hablar con mucha rapidez y
en tonos inadecuados. Me aseguró que si seguía hablando mal,
sin controlar el tono de la respiración y de la utilización
de las cuerdas vocales, los quistes reaparecerían.
Aunque intenté cuidarme, efectivamente,
al mes, mis cuerdas estaban llenas de quistes otra vez.
Así pasaron bastantes años, con
afonías terribles, y mucha inflamación en la garganta. Muchas
veces me quedaba totalmente afónica, lo que me empezó a agravar
la timidez, sobretodo cuando tenía que dar conferencias sobre mis
novelas, (soy pedagoga y escritora).
Durante los últimos 20 años de
mi vida, este pequeño problema, se ha convertido en una pesadilla.
Mi garganta siempre está enferma, dolida. Sufro de constantes faringitis,
ronquera permanente provocada por una inflamación crónica
en las cuerdas. Mi voz está quebrada.
En el terreno laboral, esta inconveniencia me
ha producido muchísimo estrés que me deja alicaída
y agotada. Esto ocurre porque tal vez una universidad me ha llamado con
meses de antelación para dar una conferencia sobre una de mis novelas
a los estudiantes, y justo el día acordado, amanezco totalmente
afónica. Mi sentimiento de defraudarles me invade y lo paso muy
mal.
Hace un año, desesperada tras muchos meses
de dolores muy fuertes en la garganta y afonía constante, acudí
de nuevo al médico. Este doctor era uno diferente al de hace 20
años, pero de mucho prestigio también.
Le conté toda mi historia clínica
y me hizo un estudio profundo de mi garganta. Esto es algo desagradable,
ya que hoy en día se introduce por la nariz un pequeño cable
que lleva incluida una cámara que baja desde dentro de la nariz
por la garganta hasta el esófago, y puede fotografiar, radiar, etc…
toda esa parte del cuerpo.
No produce dolor, tan sólo una gran angustia
y muchas arcadas, nauseas, ya que parece que te vas a ahogar. Hay pacientes
que lo soportan mejor con métodos respiratorios adecuados, pero
yo no puedo controlar las arcadas ni los espasmos, pues noto con gran sensibilidad,
cómo me raspa la garganta por dentro. Esto hizo que el doctor tuviera
que estar más tiempo de lo normal observando mi garganta, ya que
con los espasmos, no le dejaba ver bien los quistes.
Al final me tuvo que anestesiar la garganta y
sólo así descubrió que tenía 2 quistes grandes
y claros.
Su diagnóstico fue claro: había
que operar de una vez para extirparlos, y además sólo se
puede hacer con anestesia general, aunque la operación es muy sencilla
y de poca importancia.
Esto a mí me angustió mucho, ya
que tan sólo 5 años antes me habían operado 2 veces
en el mismo mes, del útero y sufrí muchísimo tanto
en las operaciones como en el proceso de rehabilitación.
Quedé con el médico para 4 días
más tarde, regresar y organizar fecha de operación, hospital,
etc…
Un par de días más tarde, una amiga
íntima que conoce bien el Movimiento de la Renovación Carismática
Católica, me comentó que un sacerdote iba a celebrar un servicio
de sanación durante un retiro espiritual. Este sacerdote NO era
el padre James.
Por entonces yo no tenía ni idea de que
era la Renovación Carismática e ignoraba totalmente lo que
era una misa de sanación. Pero me interesó, (soy una mujer
muy creyente y acudo a misa a diario), y me dejé llevar.
Durante las oraciones que se hicieron durante
la celebración de la misa, yo tuve una visión interior en
la que Jesús me acariciaba la garganta. Por supuesto, yo había
orado con mucha fe al Señor para que me sanara la garganta y creo
profundamente en la presencia viva del Señor en la Eucaristía.
El retiro fue hermosísimo y se centró básicamente
en explicarnos la enorme importancia de visitar al Santísimo Sacramento
Expuesto, haciéndonos entender que ese Jesús expuesto en
un trozo de pan, es exactamente el mismo que iba por Galilea curando a
los enfermos, predicando, etc… Fue quizá la primera vez que medité
con mucha profundidad sobre esto y realmente creí en su presencia
ante mi.
Pensé que me había vuelto loca
y abrí los ojos. Ahí no estaba Jesús, sino mi amiga
y todas las personas que habían acudido al retiro. Los volví
a cerrar y ahí veía, interiormente a Jesús otra vez
tocándome con dos dedos mi garganta.
No le di ninguna importancia al hecho. Pensé
que mi imaginación me estaba jugando una mala pasada y lo olvidé
todo.
Cuando acabó el retiro, volví a
mi rutina, mi trabajo y mi vida. Sin embargo, no se me olvidaba que el
doctor me había dicho que regresara por su consulta para organizar
la operación.
Yo seguía aterrada. No me apetecía
nada en absoluto operarme y retrasé un par de días más
mi visita al médico, pero tan sólo un par de días,
pues la garganta me dolía mucho y la afonía era muy fuerte.
Sabía que me tendría que operar una semana más tarde.
El doctor me volvió a mirar la garganta
con el mismo proceso, con el cable que lleva una pequeña cámara.
Su estupor fue enorme cuando, atónito, descubrió que los
quistes habían desaparecido por completo. No estaban por ningún
lado, quedando, eso sí, una rojez fuerte en el lugar en donde habían
estado.
El no comprendía nada, no podía
entender cómo habían desaparecido de esa manera en tan sólo
3 días, habiendo yo hablado además durante todo ese tiempo.
Por supuesto yo sí entendí, pero
no me atreví a decir nada al respecto. Estaba muy feliz y simplemente
no me atreví a contarlo.
El doctor me dijo que debía de ponerme
de inmediato a acudir a cases de foniatría, pues el problema podría
volver si seguía utilizando mal las cuerdas vocales.
Durante 2 meses así lo hice, no obteniendo
resultados satisfactorios. Mi manera de hablar, por lo visto, es muy difícil
de corregir, pues es también mi modo de respirar lo que hay que
variar.
Por falta absoluta de tiempo, dejé de
acudir a estas clases, y por qué no admitirlo, simplemente noté
que no mejoraba nada.
Pasaron los meses, y como el doctor me había
predicho, al poco tiempo la ronquera había regresado, pero esta
vez mucho más aguda y dolorosa que nunca.
La afonía era ya una constante, el dolor
al tragar era fuerte y había temporadas en las que incluso me costaba
dormir por la noche.
Los anti-inflamatorios comenzaron a ser bastante
asiduos en mi mesilla de noche, y mi angustia creció. Simplemente,
me había vuelto a enfermar las cuerdas por mala utilización
de las mismas, y éstas se habían llenado de quistes otra
vez.
Pasó casi todo un año entero en
el que cada vez iba a peor. No regresé al médico, pues éste
ya me había dicho que debía operarme de una vez. Mi desesperación
era enorme.
Fue entonces, y por casualidad, que un conocido
mío me habló del retiro del Padre James Manjackal. Yo no
había oído hablar de él en mi vida, no sabía
quien era, ni había oído hablar de su fuerte don de orar
para sanar física y espiritualmente. Sin embargo, algo dentro de
mí me dijo que aquel retiro sólo me traería bendiciones,
así que decidí acudir. No acudí para ser sanada, (me
había rendido frente a mi mal de las cuerdas vocales), sino para
aprender de las enseñanzas del padre James.
Sobra decir que todo lo que viví durante
ese retiro fue una auténtica maravilla, un placer espiritual fuerte
y profundo que me dejó llena de paz y de alegría. Las enseñanzas
que plasmó en mi corazón el padre James Manjackal no las
podré olvidar nunca. Fue hermoso y muy poderoso estar con él.
El segundo día durante el retiro el padre
preguntó si alguien quería recibir bendiciones y oraciones
para la sanación física. Yo al principio no deseé
acercarme, (¡había tanta gente sufriendo enfermedades graves
que me dio mucho reparo presentar al padre mi estúpida enfermedad!),
pero mis amigos me animaron.
El padre James me recibió con mucho cariño
y yo le expliqué, muy brevemente mi problema. Entonces él
puso sus manos sobre mi garganta y comenzó a orar con todo su corazón.
Yo cerré mis ojos y me entregué totalmente a la voluntad
del Señor. Nada deseaba más en el mundo que ser sanada de
mi voz de una vez por todas. Deseaba poder cantar en alabanzas como todos
los presentes, yo no podía orar con ellos, el dolor de mi garganta
era muy fuerte durante el retiro, y me desesperaba porque las canciones
eran bellísimas.
También me desesperaba sospechando que,
tras el retiro y como el dolor era tan agudo al tragar, iba a tener que
pasar con seguridad, unos cuantos días en silencio. Esto ya era
una rutina en mi vida.
De pronto el padre me dijo que me estaba sanando,
que él notaba cómo el Señor me estaba enviando su
luz, su fuerza y su poder sanador a toda la parte de mi garganta afectada:
lengua, garganta, faringe, cuerdas vocales.
Yo no noté nada especial, ni siquiera
calor. Simplemente nada.
Luego me retiré para dejar al padre que
orase por todos los demás que estaban esperando tras de mí.
Cuando regresé a mi asiento estaba algo
confusa. El padre James me había dicho que el Señor me había
sanado, pero el dolor y la espantosa ronquera seguía ahí.
También el dolor al tragar saliva era muy agudo.
No quise prestar más atención a
este hecho. Por un lado deseaba con toda el alma creer en la afirmación
del padre James. Por otro, estaba muy nerviosa, pues una sospecha se cernía
sobre mí, que me empujaba a creer que el padre James estaba
equivocado, o que mentía, (qué él me perdone), y esto
me turbaba mucho, pues no deseaba pensar así de él, ya que
el retiro me estaba gustando muchísimo e intuía que el padre
era un hombre de una profundidad en Dios como pocas había visto
en mi vida.
Así acabó el retiro dos días
más tarde y yo regresé a Madrid con un dolor terrible de
garganta, sin haber podido cantar, alabar ni nada.
Cuando llegué a casa, la faringitis era
ya muy fuerte. Durante 3 noches no pude apenas dormir, me dolía
terriblemente la garganta al tragar, no podía hablar apenas pues
la voz iba y venía a su antojo.
Una mañana me levanté llorando
muy angustiada y decidí llamar al médico, quien me regañó
mucho, pues estaba esperando verme desde hacía meses. Le supliqué
que me hiciera un hueco en su agenda esa misma mañana, (es un médico
muy bueno y conocido que atiende a muchos pacientes diariamente), pero
al verme tan angustiada, me hizo el favor de “colarme” entre los pacientes
de las primeras horas.
Me fui con un familiar que me ayudó en
el mal trago de hacerme todas las pruebas otra vez. Me introdujeron por
la nariz de nuevo el cable con la cámara que luego bajó por
mi garganta, lo que me produjo fuertes arcadas y muchas náuseas.
A todo esto, el doctor estaba totalmente seguro
de que los quistes estaban bien arraigados ya que mi afonía era
atroz.
El estupor fue enorme al descubrir que, de nuevo,
los quistes HABIAN DESAPARECIDO, dejando en su lugar un fuerte enrojecimiento
que NI SIQUIERA ERA INFLAMACIÓN.
Según el médico esto no tenía
explicación lógica. Unos quistes no se van solos en una garganta
que habla fatal, que fuerza la voz y que utiliza las cuerdas mal. “No sé
cómo tu te curas así”, me dijo. “Realmente no entiendo nada.
La prueba de que había quistes ESTA GRABADA EN EL ORDENADOR.” Efectivamente,
ahí estaban las placas anteriores que mostraban los quistes.
Yo volví a sonreír y no le dije
nada. Mi corazón estaba muy feliz por un lado pero muy triste por
otro.
Por un lado, el Señor me había
sanada de nuevo, pero por otro, yo había dudado profundamente de
El, del padre James y de mi propia fe. Me sentía muy avergonzada
conmigo misma.
El doctor se quedó echo un verdadero lío
y me dijo que no podía hacer absolutamente nada porque nada había
que curar, y me mandó para casa rogándome, de nuevo, que
fuera a clases de foniatría para no volver a llenarme de quistes
nunca más.
Una vez en el taxi de vuelta a casa, en silencio,
comencé a rezar con todo el alma y luego acudí a misa
a dar gracias al Señor.
Durante las oraciones, El me dio un entendimiento
muy claro de lo que había ocurrido: El me había sanado de
nuevo gracias a la intercesión y oraciones del padre James, pero
“me había obligado” a acudir al médico a través de
un fuerte dolor, pues El quería que yo me cerciorase de que estaba
totalmente sanada de los quistes CON UNA OPINION MEDICA SEGURA.
Esto me quitaría las dudas horribles que
había dejado entrar en mi cabeza sobre el padre James, y sobretodo,
me hizo sentir un profundo arrepentimiento por haber sido una mujer de
tan poca fe. De pronto me vi como Pedro, andando sobre las aguas y cayéndome
hacia el fondo del lago una vez perdida la fe. Con la diferencia abismal,
encima, de que Pedro era un gran santo y yo soy sólo un ser humano
sin santidad alguna.
También el Señor me hizo sentir
su inmensa ternura. Me hizo saber que me había sanado sólo
por puro amor de Padre, y que siempre debemos ser agradecidos en respuesta.
Desde estos acontecimientos, cuido mi voz con
mucho cuidado y por supuesto, acudiré muy pronto a clases de foniatría.
El padre James repitió muchas veces que
el Señor también unge las manos de los médicos con
sabiduría y que nunca debemos quedarnos en casa tras los retiros
sin ir a verlos, ya que esto no le agrada al Señor. El quiere que
sigamos en tratamiento y bajo los cuidados médicos necesarios tras
los retiros. Esto nos sirve para asegurarnos de que la enfermedad está
sanada o de una segura mejoría. También la ciencia es un
regalo del Señor.
Yo, por supuesto, no había obedecido y
por ello, hasta que el dolor no fue agudo, no acudí al médico.
Tenía que haberlo hecho antes.
Mi deseo es lograr cantar al Señor en
alabanzas, colaborar con mi voz en los preciosos cantos de la Renovación.
Todas las canciones me llenas profundamente. Aun no puedo, (tengo que afinar
la respiración y aprender a hablar de nuevo).Por favor oren para
que lo logre muy pronto. Ahora, ya no tengo el impedimento de los quistes…
Choni
Manzano
Mis queridos Padre James y Gabi. Mis disculpas por tardar en comunicar
(odio el ordenador). Muchas gracias por descubrirme el Amor de Dios en
el retiro de Getafe (Madrid) en España. Viví algunas experiencias
en el Espíritu inolvidables. Y su profecía no se hizo esperar:
estoy embarazada de tres meses... y justo cuando usted venga a Torrecilla
de los Angeles (España) daré a luz, pero si Dios quiere,
si se me adelantara unos poquitos días lo llevaría para que
lo conociesen. Rezo por ustedes y no les olvido. Espero que me contesten
y les ruego oren por nosotros, sobre todo por mi esposo (no sale de su
desierto)
Un beso muy fuerte y que Dios les bendiga.
Choni Manzano
Pd. Les envío una foto para que me conozcan.
Bárbara
Heinsch
En mayo me diagnosticaron una pequeña mancha en la mácula
del ojo izquierdo. Me dijeron que suponía una pérdida de
visión en esa zona y que tomara vitaminas para impedir que fuera
a más en el mejor de los casos, o por lo menos que fuera más
lentamente a más, pues que no había tratamiento para este
problema. Acto seguido me fui a la óptica, quien me confirmó
el diagnóstico y además me hizo una prueba con un aparato
nuevo. Efectivamente, en dicha zona tenía una pérdida de
visión del 50%, y lo que me dijeron los médicos ella también
me lo dijo: que no había curación. Estaba preocupada, por
supuesto, y fui obediente en tomar las vitaminas, dudando de si iba a surtir
efecto.
En junio, en el retiro del P. James en Barreda (Cantabria), pedí
por la curación de esa mancha, el día de la oración
de sanación. Durante bastante rato no escuché mi nombre,
y pensé: “Aunque el P. James no diga mi nombre, el Señor
no pasa de mí, Él sabrá, pero no pasa de mí.”
Así no dejé que me vencieran los pensamientos negativos.
Al final, oí que el Padre decía: “Bárbara, estás
curada. La luz del Señor está sobre ti.” En ese momento no
sentí nada, ni después tampoco. Simplemente me lo tomaba
por fe. Dejé las vitaminas, que ya me daban mucha pereza. Unas semanas
más tarde, la óptica pudo volver a hacerme la prueba con
aquel aparato, que ya no detectó ninguna mancha. La mujer se quedó
sorprendida diciendo: “Lo tienes perfecto, pero te vuelvo a repetir la
prueba, porque sé cómo estaba antes.” La segunda daba lo
mismo: todo estaba perfecto. ¡Gloria a Dios!
Bárbara Heinsch
Torrelavega (España)
Raimund
Las calificaciones que nuestro hijo Raimund obtuvo en el colegio los
dos últimos años no fueron las mejores. Tuvo problemas especialmente
con las matemáticas. Un profesor nos dijo una vez que nunca sacaría
más de un "3" (lo máximo es 1). Como los exámenes
finales para terminar el curso eran inminentes estábamos un poco
inquietos pues seguía sacando en los exámenes "5": Hacia
finales de 2003 escuché la cassette del P. James sobre la alabanza
a Dios y comencé a alabar a Dios por los problemas y por los exámenes
finales. Raimond convino poner lo mejor de su parte y pedirle ayuda a Dios
(en vez de ir a clases particulares). En ese tramo obtuvo un "4" en matemáticas
y también mejoraron las demás calificaciones. Entonces consiguió
un "3" y en un examen incluso consiguió un "1" (=muy bien). En su
examen final obtuvo un "2"(=bueno) en matemáticas. Y esta fue la
calificación final que le dieron en matemáticas. ¡Alabado
sea el Señor!. ¡El es BUENO!.
Lucy Pregel
Lindenweg 5
89287 Bellenberg
Alemania
Testimonio
de Stefan Talos
El verano pasado en Lublijana, en San José, asistí a
un retiro carismático dirigido por el Padre James Manjackal. Era
la primera vez que escuchaba a un sacerdote indio. Estaba muy enfermo y
no podía moverme de un lado a otro sin mis muletas y apoyo por la
enfermedad de columna que tenía. Tenía fuertes dolores en
los hombres y la espalda. Recibí tratamiento de muchos médicos.
En el seminario creí que Jesús es mi único Señor
y sanador. Hice una buena confesión y decidí seguir a Jesús.
Durante la oración de sanación, el Padre James dijo que “setenta
personas con problemas de columna y espalada estaban sanadas.”Yo
lo creí y reclamé la sanación. Inmediatamente tiré
las muletas y me puse de pie alabando a Jesús. Hace ya un año
y medio desde mi sanación. Me hace muy feliz dar este testimonio
en Kurescek cuando el Padre James esté dando su segundo seminario
in Eslovenia.
Srefan Talos
Zg. Brnik 115
Ceklije 4207
Slovenia
MI
EXPERIENCIA EN LA “FIESTA PARA JESÚS”-Nicolas Daum
El primer día de “Fiesta para Jesús” en Graz en la primera
clase del Padre James, fui a jugar al fútbol con los otros niños
y no obedecía mi madre que me había dicho que me quedara
y escuchara.
Estaba muy ocupado jugando y siguiendo la pelota. Quise dar a la pelota
con la cabeza pero me golpeé la nariz contra la cabeza de uno de
los jugadores y me caí al suelo sangrando mucho por la nariz y estaba
muy mareado.
Al momento mi hermana Simone y mi madre vinieron y llamaron al Doctor
Richard quien decidió llevarme al hospital para asegurarse que no
estaba rota la nariz. Mi nariz estaba torcida y quería que los médicos
la pusieran bien. Me asustó oír todo esto.
Pasamos cuatro horas en el hospital y nos perdimos la mejor parte del
retiro que es el programa para niños. Estaba tan triste. Cuando
volvimos por la tarde el Padre James me preguntó por qué
no había estado escuchando su clase... Así que estaba pensando
con mi madre que es lo que debía aprender en esta situación.
1)Tengo que obedecer a mi madre cuando me diga lo que debo hacer.
2)Debo dar gracias al Señor por todo lo que pasa.
3)Debo dar gracias a Dios por enseñarme el buen camino por lo
que había pasado.
Después del segundo día oí que el Padre James
decía mi nombre en la oración de sanación. Sabía
que el señor estaba sanado mi nariz y el impacto del accidente.
El Espíritu Santo llenó mi corazón de gozo y amor.
Irène
y Jürgen
¡Querido Padre James!
5 de julio de 2004
El 15 de mayo mi ginecólogo me informó que nunca podría
tener hijos. En el examen en el hospital mi médico descubrió
los oviductos bloqueados. Por aquel entonces le dije a mi amigo que no
me rindiería. Haría lo que fuera dentro de los límites
morales para tener un hijo aunque me digan los expertos médicos
que ya no hay posibilidad.
Entonces empecé a estar al tanto en el Internet
buscando formas de poder sanarme. Para gran satisfacción mía
me encontré el nombre del Padre James Manjackal y la gran
página web que él y su equipo tienen para mujeres desperadas
como yo. En esas páginas emocionantes y llenas de ayuda leí
sobre cuántas mujeres él había sanado ya orando a
Jesús y pidiéndolo el milagro.
En septiembre mi amigo y yo mandamos nuestra foto y explicamos nuestro
problema en una carta al Padre James Manjackal. El nos contestó
y prometió que oraría por nosotros pidiendo que Jesús
hiciera posible que recibiéramos un hijo a pesar del diagnóstico
negativo de los médicos.
Ocurre el milagro: Al principio de noviembre me quedé
embarazada. Se cumplieron mi mayor sueño sin más hormonas
ni otros medicamentos. La naturaleza el Espíritu de Jesús
nos dio la mejor oportunidad de nuestra vida.
En junio nos casamos. Una semana después lo increíble
se hacía realidad. Nuestra hija Daniela nació el viernes,
25 de junio de 2004. Una niña maravillosa, bien formada de 3.6 kg
y 51 cm vino al mundo. El milagro más grande nuestra vida se hizo
realidad.
Con la misma intensidad que doy gracias a Jesús por mi embarazo,
deseo expresar mi más profundo agradecimiento al Padre James. El
Oró a Dios Padre y gracias a su mediación ahora tenemos la
gran oportunidad y honor de tener un hijo de Dios. Le deseamos querido
Padre James para su futuro que su gran fortaleza y relación ínitma
con Dios Padre siempre se mantenga tan fuertes como lo es para nosotros.
Usted siempre tendrá un lugar especial en nuestros corazones.
Irene y Jürgen Söchtig, Glattburg/Suiza
Tibor
Varga
Asistí a su retiro en Pfatter cerca de Regensburg. Fuera, usted
me pidió que le mandara mi testimonio por correo electrónico.
He asistido a 7 retiros durante los últimos 2 años. He cambiado completamente. Se me ha curado el dolor de espalda. Fui liberado de mi malos hábitos y el año pasado fui liberado de asma alérgica severa. ¡Gracias Jesús! ¡Alabado seas Jesús! Por fin mi esposa fue al retiro también. Mi hijo Mathias fue al retiro el año pasado y dijo”:Papá, no cambiaría mis 25 años por estos 5 días”. Gracias Jesús por estas palabras. Es suficiente para mi. ¡Gracias Jesús, alabado seas Jesús! Quisiera animar a todo el mundo a que pusieran sus vidas en manos de Jesús y esperar son paciencia a que EL cambie nuestras familias y enfermedades según Su voluntad. Seguí el consejo de levantarme pronto por la mañana y alabar al Señor. El Señor me da Su gozo. Y puedo decirle: CUIDA TU DE TODO.
¡Que Dios le bendiga Padre James!
Tibor Varga
Bernd Kufner
Querido Padre James,
Del 9 al 12 de Julio de 2003 asistí al retiro en Hassfurt con
mi hijo de 12 años Alexander. Esto fue de gran inspiración
para mi y mi fe en Jesús se fortaleció. Ahora estaré
más fuerte para seguir a Jesús en mi vida cotidiana. Mi vida
de oración ha cambiado radicalmente. Es decir, paso mucho más
tiempo en oración y lo disfruto. Además he reclamado la sanación
de mis problemas de estómago e intestinales y estoy muy agradecido
a Jesús por eso. También estoy muy contento porque el Espíritu
Santo me ha llenado de amor. Alabanza y gracias al Señor.
Mi hijo disfrutó del retiro. Ya me ha preguntado qué
cuándo volveríamos a un seminario cristiano.
Con cariño le deseo bendiciones de Dios para su trabajo.
Bernd Kufner
Maria
Vinzenz Muchistsch Str.60
8020 Graz
Soy una mujer casada de Eslovenia . Vivo y trabajo en Graz, Austria. Durante 2 años tuvo cáncer en el útero. Fui a la iglesia “Mariengasse” para el “programa de sanación de un día” dirigido por el Padre James Manjackal el pasado noviembre. Oró por mi y para sorpresa del médico fui completamente curada. Anteriormente había sido operada tres veces para quitar el cáncer pero volvía una y otra vez. Desde noviembre estoy perfectamente sana. Doy gracias a mi Jesús que me sanó y me dio buena salud. Mi familia y yo serviremos al Señor
Nathalie
Mi querido y valiosísimo Padre James,
Primero quisiera agradecerle profundamente la oportunidad de estar en
contacto con usted por email y transmitirle nuestras peticiones de oración.
¡Espero que todo le vaya bien!
El 5 de noviembre de 2003 le escribí dándole mis peticiones.
Usted prometió orar por todo lo que le decía e la carta y
escribió que vería milagros del Señor uno tras otro.
He notado algunos milagros del señor y quisiera compartirlos con
usted.
Manuel en Portugal tenía graves problemas de salud a causa de
su estómago y pulmones. Le conocí en mayo en Lourdes y podía
comer sin problemas. Se está recuperando progresivamente.
-Irene, una apóstol de la Divina Misericordia tiene numerosos
problemas de salud. Durante una Misa el Señor tocó su problema
de rodilla. No podía arrodillarse para orar y ahora puede.
- Durante mi confesión con usted en Verrrieres (al lado de Poitiers,
en Francia en octubre de 2003), le pedí al Señor poder perdonar
a mi padre. Para Navidad, el Señor me invitó a que realmente
le perdonara. He tenido una gran lucha espiritual desde hace tres días.
Era tan difícil perdonarle. Decidí perdonarle y le pedí
a la Virgen María que me ayudara. Cuando le vi no discutí,
solo le sonreí llena de amor. Mi padre ha estado lleno de
un gran amor. Ofrecí una Misa por la unidad de la familia durante
las vacaciones de Navidad. Ahora cuando veo a mi padre no siento ira, ni
odio, ni amargura, sino amor y paz. Unos meses después mi padre
me propuso trabajar con él para archivar una patente y buscar un
socio que le ayude a desarrollar la patente. He decidido fiarme de él
y trabajar con él. Para la celebración de al divina Misericordia
(18 de abril 2004), ayudé a una amiga (o) para organizarlo todo.
Mis padres vinieron a la celebración (enseñanzas sobre el
amor de Dios, Misa, rosario de Divina Misericordia y la meditación
y besar la imagen de Jesús Misericordioso.) que duró 6 horas.
Normalmente mi padre nunca va a Misa y ese día fue. Fue un auténtico
milagro verle ese día.
Gracias Dios por todo estos milagros y gracias Padre James por su intercesión. Que Dios le bendiga y mil gracias.
Nathalie
Familia
Haas
Este año mi esposo Gottfried y yo vamos a celebrar nuestras
bodas de plata- llevamos casados desde 12.10.1979.
Nuestra hija, Elke, tiene 18 años. Como muchas familias, hemos
tenido que pasar por momentos muy difíciles pero Jesús nos
llevó de la oscuridad a la luz para vivir una vida santa juntos.
Aquí le escribo mi testimonio.
En la primavera del 1999 me separé de mi marido. Siempre discutíamos y ya no sentíamos nada de amor el uno por el otro. Durante esta crisis matrimonial recibí ayuda y fortaleza en algunas terapias y caí en esoterismo. Aunque solía rezar el Rosario, quería el divorcio, pero mi marido no.
Un año después conocí a un hombre y me enamoré.
Estaba segura de que era mi verdadero amor”. Nunca había sido tan
feliz y le daba gracias a Dios por esto. Empecé a orar más.
Una vez fui a un retiro de un día con el Padre James y sus palabras
y oraciones tocaron mi corazón pero no cambié en nada.
Al principio del año 2003 mi hija también fue a programas
de dos días y más tarde a un retiro carismático de
cuatro días en marzo de 2003 con el Padre James. En este retiro
también escuchó una charla sobre esoterismo de Anneliese
Shrerer y el Padre James dijo que era importante destruir todas las cosas
esotéricas y todo lo relacionado como son libros, símbolos,
etc.
Mi hija y yo decidimos destruir todas las cosas esotéricas
tales como botellas con gotas del doctor Bach, libros de esoterismo y medicinas
homeopáticas. ¡No sabíamos que teníamos tantas
cosas malas en nuestro piso! También destruí las recetas
de las terapias. Cuando las estaba destruyendo me dio un dolor muy fuerte
en le estómago- un verdadero espasmo.
A la vez muchas pensamientos vinieron a mi cabeza: “¿Qué
has hecho? Sin la terapia esotérica no hubieras dejado tu marido.
Has cometido adulterio y vives en pecado mortal. Pero no es demasiado tarde,
aún no estás divorciada. Puedes cambiar tu vida. Sólo
tienes que volver con tu marido.”
Estaba atónita por estos pensamientos y le dije en alto a Jesús:¡
“Jesús, haré todo, pero no eso, es demasiado tarde, sabes
que amo tanto a mi novio!” Pero el Espíritu Santo no me dejaba en
paz y me decía, “Tu “verdadero amor” está basado en el pecado
mortal y nunca tendrá ninguna bendición. Tu novio no está
casado aún, pero a través de su relación contigo se
convierten un adúltero y también vive en pecado mortal”
Me sentí muy mal, no sabía que hacer. Desde este momento
no podía rezar el Padre Nuestro. No podía decir “hágase
Tu voluntad” Mi hija me dijo que orara y abriera la Biblia.
Me salió Lucas 9,57- Las Palabras claramente me decían
que siguiera a Jesús y Su camino. Tenía que luchar conmigo
misma pero al final me fié de Jesús. Estaba dispuesta a dejar
todo y caer en las manos de Jesús.
El martes antes de miércoles de ceniza rompí con
mi novio y los dos fuimos a confesar. El siguiente paso era hablar con
mi marido. Ya estaba el divorcio preparado y faltaba firmar. Pero no tenía
valor. Durante mi oración abrí la Biblia otra vez y me salió
1Cor, 28,20. Después de leerlo recibí mucha fortaleza y valor
para ir a mi marido. Le dije que ya no quería el divorcio
y le pedí perdón.
Le conté toda mi historia. Me dijo que me perdonaba pero ya
no podía fiarse de mi. No podía creer que lo decía
de verdad.
Tenía mucha tristeza en mi corazón y no soportaba separarme
de mi novio. Lloraba todos los días. Durante la Cuaresma me sentía
muy mal. Le di la tristeza a Jesús como sacrificio. Mi esperanza
era la Pascua, la resurrección de Jesús. Estaba segura que
recibiría alegría pero no pasó nada. Estaba cada vez
más triste y en oscuridad. Le pregunté a Jesús, “Tu
dices, “Seguidme y recibiréis alegría y paz”. ¿Por
qué estoy tan triste siempre y sin esperanza?”
De repente me vinieron a la cabeza los retiros con el Padre James y
sentí una fuerte necesidad de asistir a uno.
En junio de 2003 fui a uno de sus retiros en Mitterdorf en Austria.
Le conté al Padre James toda mi historia. Me dijo, “oraré
por ti” y me impuso las manos y oró. En ese momento recibí
un corazón nuevo. Estaba sanada de todo el dolor y tristeza. Sentí
paz y alegría y me dio alegría el arrepentimiento en el momento
oportuno.Desde ese momento le he dado a Jesús el primer puesto en
mi vida.
Hace un año di mi testimonio en la “Fiesta para Jesús”
en Graz.
Ahora, un año más tarde, puedo decir que Jesús
nos está uniendo más y más. Hicimos nuestro primer
viaje juntos a Tierra Santa- Israel con el P.fr.Sterninger. Era la primera
peregrinación para mi marido. Jesús nos tocó mucho
el corazón. Hace unas semanas después de mi confesión,
me di cuenta de que era necesario dejar mi trabajo de ayudante de médico(desde
nuestra separación he trabajado para ganar mi propio dinero) para
estar más tiempo con mi marido. Así que Jesús nos
está uniendo y también nos está uniendo a El. Le
alabo y doy gracias por Su gran amor por nosotros, por sus maravillas y
por su siervo el Padre James.
Aquí está nuestra foto de familia tomada en Jerusalén.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡GRACIAS,
JESÚS!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡ALELUYA,
ALABADO SEA EL SEÑOR!!!!
Anu
James
Mi querido Padre James,
Mi familia y yo le conocemos desde hace mucho tiempo por haber asistido a varios retiros suyos. No sé si se acuerda que en marzo le mandé un email pidiéndole sanación. Durante siete años tuve mucho dolor en el lado izquierdo del estómago. Ninguna medicina me ayudaba. Soy enfermera y trabajo en un hospital. En su respuesta me dijo que después de leer mi email debería orar un tiempo que ocurriera un milagro. Creí sus palabras, oré y ocurrió que ya no tuve más dolor. Estoy completamente sanada. Estoy segura que oró por mi y por eso estoy sanada. Le envío 100 euros como donativo para su misión. Prometo orar por usted todos los días. Que Dios le bendiga a usted y a su misión abundantemente.
Anu James, Viena, 06.05.04
Madame
Bolo Alberte
Querido Padre James,
Este es mi testimonio de mi sanación de dolor de cabeza. Asistí
a su retiro Carismático en Londres en octubre de 2003. Desde hace
dos años sufría de dolores de cabeza muy fuertes. Me estaba
volviendo loca e incluso pensé que era a causa de un espíritu
maligno. Cuando tengo dolor de cabeza no puedo hacer nada. No puedo ni
conducir ni hacer mis labores domésticas y no podía rezar
en alto. Siempre quería orar y cantar alto. Los médicos no
encontraban remedio para mis dolores de cabeza. Mi marido estaba muy preocupado
por mi. Cuando asistí a su retiro tenía mucha esperanza de
que iba a ser sanada. Durante la oración de sanación usted
dijo claramente,”Alberte estás sanada”. En ese momento sentí
sanación y empecé a cantar y alabar al Señor alto.
Me quité la venda de la cabeza con la que siempre intentaba controlar
el dolor. Estoy del todo recuperada y no ha vuelto más. Ahora ya
hacen ocho meses y puedo conducir mi coche y hacer todas mis labores. Alabo
y doy gracias al Señor por sanar y liberarme. Pido que usted continúe
predicando el Evangelio y dando pruebas con signos y prodigios. Por favor
continué orando por mi y mi familia.
Madame Bolo Alberte
13 Rue de la planté des champs
95360 Montmagny
Francia 14.05.2004
Antonija
Majstorovic
Me llamo Antonija Majstorovic y soy miembro de la cadena de guerreros
de oración. Me gustaría dar mi testimonio para gloria de
Dios.
En el segundo seminario en Split en agosto de 2001, el Señor
me sanó. Tenía problemas en mi oído derecho y lado
derecho de la nariz. No podía oír con el oído
derecho ni respirar del lado derecho de la nariz. Cuando el Padre James
anunció que el Señor estaba sanando enfermedades de la cabeza
y oídos y dijo, “¡Antonija estás sanada!”, sentí
que podía oír y respirar normalmente.
El Señor también me ha liberado de miedos de persecución
y me ha dado el don de la fe para seguir Su camino.
Antonija Majstorovic
Kastel Stari
Split, Croacia
Slavica
31 de diciembre de 2003
¡Querido Padre James!
Le quiero mucho y oro por usted. Le mando una lluvia de bendiciones para su misión.
Este es mi testimonio:
Mi marido y yo llevamos a nuestro matrimonio muchas heridas y enfermedades
heredados de nuestros árboles familiares.
Antes de nuestra conversión, nos peleábamos y culpábamos
el uno al otro. Yo fui la primera en convertirme. Oré 5 años
por la conversión de mi marido. Ahora es un verdadero apóstol
de Jesús. Los niños están sanados de alergias graves
y de jaquecas y sensación de ahogo.
En el encuentro de sanación del Padre James el año pasado
en la iglesia de Siget en Zagreb tuve la experiencia de un encuentro
Jesús vivo.
Me diagnosticaron un quiste en el pecho izquierdo que tuvieron que
punzar para descubrir su naturaleza.
Encontré obstáculos para ir al seminario pero aún
así fui. Durante la oración me encontré tan mala que
casi quería salirme de la iglesia. Mi marido estaba orando por mi
durante la oración de sanación. Entonces el Padre James empezó
a decir nombres y dijo el mío. Dijo “Ahora Jesús está
sanando Slavica” Sentí calor en mi cuerpo y vi una luz. Sabía
que me estaba sanando. Ahora ha desaparecido el quiste lo cual está
confirmado con pruebas médicas (mamografía).
¡Aleluya a Jesús!
Que Dios le de fuerza para su labor de evangelización.
Familia Horvat
Slavica, Anddelko, Ana y Antonio
Milagros García. Sestao. España
Asistí con mi grupo Sinaí de Sestao a las jornadas para
la renovación de la fe impartidas por el P. James Manjackal.
Desde hace años cuento con el acompañamiento espiritual
de la responsable del grupo con quien he ido viviendo un proceso
de sanación interior en el que el Señor ha ido sanando
las heridas del alma y sigue haciéndolo. Por eso las charlas del
P. James al seguir los mismos pasos se me hicieron familiares. A lo largo
de esos días el Señor me fue preparando paso a paso
hasta el momento de la confesión, de la reconciliación y
de la sanación.
En esos momentos fue pasando toda mi vida por delante
de mí, como si fuese una película. Me hice más consciente
de lo equivocada que había estado en muchos momentos.¡Dios
mío! Él me concedía la gracia del arrepentimiento
al ver claramente mis pecados.
El sábado durante la invocación al Espíritu
Santo como en un nuevo Pentecostés, al orar por la sanación,
el P. James invocó en el nombre de Jesús “que los cojos anden,
los ciegos vean, los sordos oigan”; en ese momento mis oídos (padezco
una pérdida del 40%) se abrieron como si el mejor escultor estuviera
trabajando cuidadosamente dentro de mi oído y poco a poco con un
cincel y un martillo como si de una figura se tratara. Me sentí
muy agradecida al Señor por ese regalo, y aunque el oído
físico sea muy importante no dejé de tratar de oírle
con el corazón.
Que el Señor aumente mi fe, esperanza, y caridad
en mi vida, que Él sea lo más importante.
También fue importante que mi marido acudiera con
nosotros, y durante la imposición de manos del Padre sintió
una gran emoción, sé que el Señor le tocó en
ese momento y que el fruto lo iremos observando.
Gracias al P. James por ser fiel instrumento del Señor
y a todas las personas que han hecho posible estas jornadas. Que el Señor
os bendiga.
MILAGROS GARCÍA
Ana
Luisa Iriondo. Sestao- España
Te doy gracias, Señor, por haber podido ir
al retiro .
Entre las muchas cosas, lo que más me llegó
fue la reflexión que hizo el Padre antes de la confesión.
La profundidad a la que llegó a mí. Tenía mucha emoción
que no podía contener, pues era como un “repaso“ por toda mi vida.
Nunca había hecho una reflexión semejante. ¿Por qué
parece que siempre tenemos algo con que justificarnos? “El perdón
y el perdonar antes de comulgar” lo habíamos oído muchas
veces con anterioridad, pero ese día fue como escucharlo desde más
adentro.
Por la noche me desperté, fui a orar y a
pedir perdón. Según estaba haciendo silencio me observaba
y me di cuenta que la espalda (que días anteriores me había
estado doliendo fuertemente) y los pies no me dolían ya y dentro
de mí sentí una sensación rara. Rosa me explicó
después que era la acción de la gracia actuando en mí.
Al rato, unas palabras venían a mí constantemente: “Da testimonio,
da testimonio, da testimonio de lo que te ha ocurrido.” Lo intenté
hacer allí, pero no pude acabar.
Doy gracias al Señor por haber hecho
posible el que pudiera ir al retiro. ¡Gracias Señor! Aunque
sé que hay muchas cosas que tengo y quiero cambiar, sé que
con tu ayuda lo conseguiré. Gracias, Señor.
ANA LUISA IRIONDO
Begoña
Izaguirre. Sestao- España
Desde que pertenezco al grupo Sinaí
(de oración y formación), ha sido como volver a mis raíces
espirituales. He vivido mi conversión y ahora mi fe es más
viva. Ha habido desde entonces muchos cambios en mi y el más importante
es la entrada de Jesús por la puerta grande de mi vida, que me llevó
a la conversión, al cambio de hábitos, viviendo un proceso
de sanación interior como ha explicado el P. James. Ha sido abrir
la puerta a Jesús y todas las bendiciones del mundo detrás,
una tras otra. Mi ilusión durante este proceso de conversión
y de sanación era la de recibir el bautismo en el Espíritu
Santo. Así que cuando asistí a este retiro (que se
me hizo muy corto), al recibir la efusión, lo que sentí y
percibí alrededor casi ni lo puedo expresar.
El P. James me pareció muy sencillo y lo
que le escuchaba me reafirmaba en lo que aprendí en el grupo de
las enseñanzas de Rosa, por lo tanto me encontraba muy a gusto,
relajada, y la energía del Espíritu Santo que sentía
alrededor era muy viva.
Llevaba tiempo deseando dejar de fumar, ya que era
muy fumadora, pero a partir del retiro he dejado totalmente de fumar, pues
una fuerza interior me empujaba a dejarlo. Hoy ya no fumo gracias a la
fuerza del Espíritu Santo, ya no me apetece, es como si se me hubiera
borrado de la mente el deseo de ello. También me siento un ser nuevo,
como si mi yo viejo hubiera muerto. Ahora está más presente
en mi vida el Espíritu Santo.
Todo mi cambio comenzó cuando me reconocí
pecadora débil sin Dios. Caminando hacia Él con la ayuda
de Rosa y de mi grupo obtuve la gracia de sus manos, aprendiendo la humildad
de lo poco que todo ser humano es sin Dios.
Aconsejo que todo el que pueda haga un retiro con o sin
el P. James, pero sí con un grupo de oración. Éste
era mi segundo retiro espiritual y doy gracias a Dios por haberlos podido
vivir.
BEGOÑA IZAGUIRRE
Grupo
Sinaí. Sestao- España
Para varios del grupo de los que asistimos, las jornadas
nos resultaron familiares, el tema del perdón del P. James sirvió
para seguir perdonando lo que aún no se había logrado. Incluso
a nosotros mismos. Así mismo nos sentimos confirmados una vez más
en la línea de formación, oración y sanación
en la que hemos ido caminando en estos casi ocho años en el grupo
Sinaí bajo la gracia del Espíritu Santo. Nos resultaron muy
enriquecedoras, donde volvimos a recordar lo que se nos enseñó
en su día. Y en la línea a la que estamos acostumbrados cuando
vamos a Madrid a la Asamblea Nacional Carismática. Resultó
bonito que Joel de un año pudiera participar en lo posible de las
jornadas así como de la convivencia con el grupo. Nos sentimos muy
a gusto en el ambiente que creó el Espíritu Santo, percibiendo
su gracia y su bendición. Y nos sentimos muy agradecidos por toda
la gracia que se derramó en la Asamblea.
Para los que asistían por primera vez invitados,
resultaron muy beneficiosas las enseñanzas. Llegaron a decir:
“Me han hecho recordar lo importante que es la salvación de mi alma
por encima de otras cosas.”
(varios de los asistentes)
------------------
Asistí al retiro invitada por Rosa aunque pertenezco a otro grupo de oración. Sufría de una obsesión cada vez que me ponía a orar, que me producía gran inquietud y sufrimiento. A partir de la imposición de manos del P. James, ha desaparecido así como un hábito pecaminoso. Volví renovada, nueva, limpia, creo que se me liberó espiritualmente de una opresión. Di testimonio en la familia como nunca. Me siento feliz, con paz sintiendo la acción del Espíritu Santo después de estas mis primeras jornadas carismáticas. Amo a Jesús con todo mi ser, mi corazón y mi alma y le estoy muy agradecida. Bendito y alabado sea por siempre.
E.
Javier
Achicallende. Sestao- España
Ha sido un encuentro en el que se ha manifestado la presencia del Señor derramando paz, fe y sanación, que mediante el P. James con sus testimonios y enseñanzas nos ha constatado que el Señor quiere nuestra santidad y que sólo la alcanzaremos abriéndonos a su amor, para que Él nos sane interiormente de nuestras heridas, para tener una vida nueva y en la que el perdón es una de las claves para alcanzarla. Me sentí bien durante las mismas ya que el clima de oración y alabanza ha propiciado que el Señor nos haya bendecido, a mí, con poderle orar en “lenguas” con una gran paz, amor y fe, así como fuerza para seguir adelante y poder compartir este encuentro con mi grupo en una convivencia llena de armonía y fraternidad. Bendito sea el Señor.
JAVIER ACHICALLENDE
Rosa
Mª Angulo. Sestao- España
Me gustaría dar las gracias a la comunidad Sal y Luz: Barbara,
y a La Canal, por organizar el encuentro para la renovación de la
fe en Selaya. Por supuesto también al P. James y a Gabi. Y especialmente
al Señor que lo inspiró y lo guió.
Este encuentro me pareció que era como recuperar
“el espíritu de Campa-Jesús”, lo que fueron campamentos de
verano de evangelización donde se acercaba a los jóvenes
y menos jóvenes a Jesús, reciclando en la fe (organizados
también por Sal y Luz). Recuerdo el del año 1995 como un
auténtico Pentecostés en mi vida (y para la mayoría
de los que asistimos a él), cuyos frutos algunos ya conocéis
como por ejemplo el inicio de la andadura del grupo Sinaí de Sestao,
con una tarea muy específica de evangelización inspirada
por el Espíritu Santo. Y siguiendo las mismas pautas carismáticas
de conversión y sanación interior que ha predicado el P.
James, ungido por el Espíritu durante estos días.
Considero que la importancia del reciente
encuentro no ha radicado tanto en la figura del P. James, con tenerla y
mucho, como en la oportunidad que se ha dado a muchas personas de conocer
más y mejor al Espíritu Santo, la Tercera Persona de la Santísima
Trinidad, de ver cómo actúa a través de sus elegidos
para transmitirle y cuáles son algunos de sus frutos. Se ha dado
la ocasión de conocer un poco mejor la línea de la Renovación
Carismática Católica: su teología, así como
algunas de sus manifestaciones: la apertura a la acción del Espíritu
Santo en la donación de dones y carismas, en la predicación
ungida de la Palabra, la oración de alabanza y de adoración,
la vida sacramental, todo precedido por el paso de la conversión
y como consecuencia la sanación interior incluso la física.
Se ha podido mostrar una relación con Dios
más cercana, más personal, donde priorice el amor y
la ternura de Dios, más que el temor al castigo. Donde la acción
del Espíritu Santo va obrando poco a poco en nuestro interior con
su gracia, produciéndose grandes transformaciones. Se ha facilitado
el poder disfrutar del regalo más valioso que se nos puede otorgar:
el Espíritu Santo, cuya constatación cambió la vida
de muchos de nosotros. La liberó, la iluminó, la sanó,
la renovó y nos hizo sus discípulos. Se pudo ver la importancia
de la oración de intercesión cuando es ungida por el don
de Poder del Señor y acompañada del carisma de sanación.
Fueron muchos e importantes los puntos que tocó
el P. James en esos días, y que nos sirvieron de recuerdo y de revisión
y muchas así mismos las bendiciones que se derramaron. ¿Qué
dones qué carismas pedimos? Creo que los más importantes
que podemos pedir que se nos concedan o se nos renueven son: el don de
la fe (de la fidelidad a Él, de la perseverancia), el del Amor de
Dios (Temor), el don de piedad, de caridad, el don de sabiduría
para entender la Palabra y la voluntad de Dios, amén de los necesarios
según el ministerio o tarea. Hay muchos carismas, pero ninguno es
mayor que el del Amor, como recordó San Pablo en Corintios 13. Pero
por mucha efusión del Espíritu que se nos conceda, si no
lo cuidamos, si no lo hacemos crecer en el lugar adecuado, la perderemos.
Recibir un don o un carisma no es para uso y beneficio privado, sino para
ponerlo al servicio de la comunidad, del grupo, y siempre para dar mayor
gloria a Dios. Los dones y carismas sobre todo los más llamativos
no deben pedirse antes de estar preparados para acogerlos con responsabilidad,
como el gran tesoro que es. Vivir la vida en el Espíritu es mucho
más que oraciones de alabanza y sanaciones. Es un proceso de gracia
al que se entra por pura gracia.
Las palabras de conocimiento, las sanaciones alcanzadas
esos días siendo importantes no lo son tanto como las semillas de
fe, de esperanza, de caridad (de perdón) que se derramaron.
Me gustaría añadir que hay muchas
personas que buscan la sanación en todo tipo de lugares y personas,
pero son muy pocas las que de verdad entran en un verdadero proceso de
sanación como el que ha mostrado el P. James y que propone la línea
carismática sobre la sanación interior. Para que haya una
verdadera sanación es imprescindible la conversión, y a veces
no es suficiente para sanar las heridas del alma y el Señor nos
tiene que dar la fe y la fortaleza necesarias para saberlo llevar con aceptación
como parte del equipaje del camino de santidad. Debemos tener cuidado cuando
afirmamos sin matizar que todo lo que pedimos se nos dará, porque
como no sabemos cuando se producirá, muchas personas, al no verlo,
pronto se rebotan y se van muy frustradas, sintiéndose engañadas
y pueden alejarse de Dios. Para Dios no hay nada imposible, pero hay que
formar en una fe madura y sólida. Dios no es un supermercado gratuito
al que llegamos para coger cosas de una balda. Pidamos que nos dé
el maná de cada día, y pidamos que lo que anhela nuestro
corazón esté dentro de sus planes para cada uno de nosotros.
Quiero agradecer al Señor la gracia derramada,
las sanaciones interiores que hizo en esos días con su Poder y su
gracia. Personalmente me dio fuerza para perdonar a personas que me hirieron
gravemente y que no había podido perdonarlas del todo. Me iluminó
una situación dolorosa, y sé que bendice en sus dificultades
a mi familia aunque todavía no vea los resultados. Sentí
que el Señor me decía: “ Dámelo todo a mí,
que Yo Soy tu Dios. “ Eran muchas las cosas que en ese momento me pesaban
en el ánimo, y comprendí que el Señor deseaba que
una vez más le sintiera como el Señor de mi vida, que pusiera
toda mi confianza en Él, que siguiera confiando y dejándome
guiar por su Espíritu. Gracias, Señor, por todas tus bendiciones,
aunque algunas todavía estén por llegar. Gracias, Señor,
por tu amor dulce y misericordioso para con tus hijos sobre todo los más
necesitados.
Acabaron las jornadas con una escena que a
todos recordó un pasaje del Evangelio; cuando una joven del pueblo
entró y algunos la quisieron hacer callar para que no molestara
al padre James, invitándola a salir de la Eucaristía. Pero
ella siguió formulando interrogantes que la humanidad se ha hecho
siempre, y nos hacemos cuando las cosas no van bien. ¿Por qué
unos nacen bien y otros no? ¿Por qué no me curas a mí?
¿Por qué la vida de algunas personas están marcada
por la tragedia, el dolor, las pruebas? (venía a decir con sus palabras
y su aspecto deformado lamentablemente) ... Cuando al fin el P. James se
acercó para hablar con ella y orar, ella lo rechazó en principio,
ya que era mucho el dolor que su alma retenía, aunque posteriormente
le pidió que orara por ella. El padre nos pidió nos acercáramos
a ella y le transmitiéramos cariño, a lo que ella respondió:
“No es verdad que me quieran.” Realmente fueron momentos muy intensos donde
uno se podía sentir muy cerca de la joven, y comprender sus reacciones,
y es que no siempre sabemos hacer llegar el amor de Dios a los hermanos
más necesitados de Él. Ante situaciones como ésas
y otras cabe el pensar: ¿Si Dios nos ama a todos, por qué
esta cruz de la joven? ¿Acaso no se pidió lo suficiente por
ella? Una vez más tendríamos que pensar que los designios
de Dios son inescrutables, y que hay respuestas que no tenemos para nosotros
ni para dar. Sólo nos queda la fe y la ayuda de Dios que nos acompaña
aunque no lo veamos.
Desde aquí animo a todos los que asistieron
al encuentro a que sigan creciendo en la vida en el Espíritu, y
descubrirán el tesoro más valioso, el don del Amor de Dios
como nunca hasta ahora.
Rosa Mª Angulo
rmangulo@euskalnet.net
Blanca
Díaz-Caneja (Santander)
Gracias, Señor, por tu obra en mí durante el retiro del
P. J. Manjackal en agosto de 2003, en Santander.
Durante una de las primeras oraciones de sanación,
al pedir el P. James que nos diéramos las manos con los que estaban
a nuestro lado, me di cuenta de que el hombro no me dolía a pesar
de estar mucho rato en esa postura, como me ocurría desde hacía
años a causa de una tendinitis antigua. Lo interpreté como
que el Señor quería curarme, a pesar de no haber pensado
en ello siquiera, y le dije: “Señor, si tú quieres, puedes
curarme, pero hágase tu voluntad.” Y puedo decir que desde entonces
puedo hacer muchos movimientos que antes no podía hacer. Algunas
veces noto una cierta sensación donde antes me dolía y le
vuelvo a decir: “Señor, si tú quieres, puedes curarme.” ...
y ello me lleva a unirme al Señor en oración.
También en esa oración de sanación
me sentía angustiada por mis hijos, en concreto por su vida espiritual,
y en un momento dado me pareció verlos como luminosos, con una luz
del Señor, y eso me llevó a la confianza de que Él
es su Padre, de que Él los cuida y de que no tengo que angustiarme
por ellos porque antes o después va a llevarlos a Él. He
de orar por ellos, pero sin angustia, con confianza, abandonada en Él.
En un momento de la oración de sanación,
el P. James dijo: “Blanca, estás curada.” Yo pensé: “Por
lo menos somos dos con ese nombre, pero si tú quieres, puedes sanarme.
Creo, Señor.”
En la imposición de manos, pedí al
Señor que cambiara mi corazón de piedra, incapaz de amarle
a Él, incapaz de amar a los hermanos, por un corazón de carne,
por su Corazón, y en ese momento noté cómo el Señor
ablandaba mi corazón para amarle a Él, para amar a los hermanos
y para interceder por todos aquéllos que están en mi corazón.
Me sentí con una alegría que me desbordaba, sólo quería
alabar al Señor, y cantar y bailar para Él. Desde entonces,
cada día le pido que cambie mi corazón por su Corazón.
También puedo decir que desde aquellos días
me he sentido más fuerte físicamente y que espiritualmente
ha habido un cambio en mi vida.
Gracias, Señor, bendito seas.
Correspondencia
con Lukas
Querido Padre James,
Le escribí en noviembre de 2001 (ver texto
adjunto) que tenía problemas con mis estudios (química orgánica)
y con “una chica”.
Me prometió sus oraciones.¡¡
Desde entonces mis notas cambiaron. ¡De ser las peores a ser
las mejores!!
Me alegro poder decírselo y por
lo tanto quiero darle las gracias.
Ahora, dos años después le
supliqué una vez más que orara por mi. Los problemas de la
escuela desaparecieron como dije y fui capaz de quitarme “la chica” de
la cabeza.
Esto funcionó durante año
y medio. Pero ahora, sobre todo durante las vacaciones, es muy, muy difícil
no pensar en ella. A veces cuando duermo pienso en ella y su futuro, que
puede existir o no.
Otro problema con “la chica” es que la veo en
varios festivales de jóvenes (Pöllau...). Ella vive a unos
150 Km. de mi y no debería haber problemas en quitármela
de la cabeza, pero cuando la tengo que ver, tengo que “trabajar” durante
semanas para quitármela de la cabeza otra vez.
También tengo algunos otros pequeños
problemas pero estoy seguro que desaparecerán si reza por mi.
Gracias de antemano.
Lukas
---“El Padre James Manjackal” escribió:
Querido Lukas,
Te prometo mis oraciones para que puedas concentrarte
en tus estudios. “La chica” en tu mente está causando problemas,
intenta quitártela de la cabeza. Ahora es el momento de estudiar.
Da prioridad a tus estudios.
Que Dios te bendiga abundantemente. Filipenses
4:19
Padre James
---“Lukas Albert” escribió,
Querido Padre James,
Me llamo Lukas, tengo 18 años y voy a
una escuela de química en Viena. Usted estuvo en Austria este año
varias veces ( por ejemplo Pöllau), por lo tanto le conozco y espero
que me pueda ayudar.
Aquí están mis problemas,
Estoy trabajando mucho pero tengo problemas en
la escuela con una materia en particular, química orgánica.
El problema principal es que si no saco una buena nota en esta
materia no puedo continuar con mis estudios y eso quiere decir que no podré
estudiar (puede que teología, no lo se) en la universidad.
El segundo problema (que es mucho mas pequeño
que el primero) es que conozco una chica de mi edad. Me enamoré
de ella pero no estoy seguro y soy demasiado tímido para hablar
con ella de esto.
¡Así que le suplico que ore por
mi y mis problemas! Estoy seguro que desaparecerán si usted ora
por mi y el SEÑOR me guía y enseña el camino.
Gracias por adelantado.
Lukas
¡ALABADO SEA EL SEÑOR!
Brigitte
Kaar
Tras un profundo deseo y varias dificultades,
encontré una forma de poder asistir al retiro de sanación
interior en Seggau (Stmk). Me pareció que Jesús realmente
me llamó para que fuera allí. ¡Gracias Jesús!
¡Alabado seas Jesús!
¡Estos días fueron los mejores de
toda mi vida! Nunca había sentido la presencia de Jesús
y la obra del Espíritu Santo de esta manera. Recibí la gracia
para perdonar y recibí una sanación interior completa. Cuando
el P. James dijo que algunas personas habían recibido un corazón
nuevo y dijo mi nombre también, inmediatamente reclame eso para
mí. De repente tuve una imagen: Desde lo más hondo,
un corazón blanco y resplandeciente subía muy despacio. En
ese mismo momento supe que ese era mi corazón nuevo lavado por la
Sangre de Jesús. Me caían las lágrimas por la mejillas
y tuve una sentimiento de felicidad que no puedo describir.
Mi vida ha cambiado desde entonces. Me encuentro
mucho mejor que entonces. Con mas gozo, alegría y paz dentro de
mi. Mi preocupación y ansiedad permanente por mi hijo ha desaparecido
casi del todo. Puedo confiar en la Providencia de Dios y ya no siento
el impulso de organizar todo yo sola.
¡Ahora tengo una relación muy cercana
con Jesús y no pasa una hora en la que no piense en El!
Al final del retiro recibí el don de lenguas.
Ahora orar es un gozo para mi y me encanta “encontrarme” con Jesús
en mi oración personal.
Alabo a Jesús y le doy gracias por todo
lo que ha hecho y hará por mi en el futuro y le pido sus bendiciones
más abundantes y la protección para el P. James y que por
la predicación y oraciones del P. James se convierta mucha gente
y se sane.
Brigitte Kaar, Linz, Austria
Silva Žitnjak
V. Nazora 3/1
31500 Našice
031 613 916
P.James,
Ayer en la pantalla también estaba mi nombre.-Silva. Hubo una
especie de corriente en mis labios, lágrimas de sanación
y todo mi ser exclamando: ¡estoy sanada! ¡¡Mi Dios es
un Dios poderoso!!
Aleluya!
Querido P. James,
Muchas gracias por el bonito día que pasamos con Vd. en su retiro
de Olten. Desde entonces he sido completamente sanado de mis dolores de
cabeza, que venía sufriendo desde hacía largo tiempo. También
estoy contento porque he sido llenado con el gozo del Espiritu Santo. Alabo
y doy gracias a Dios por todas las bendiciones que han sido derramadas
sobre mí en el retiro.
Gracias otra vez y amor
Suyo
Herbert Klemm
Herbert.Klemm@t-online.de
Tenía muy serios problemas pues he venido padeciendo hemorragias
durante más de 15 años. He intentado varios tratamientos
prescritos por el doctor y en varias ocasiones estuve en el hospital. El
año pasado cuando parecía que iba a necesitar una operación,
por suerte fui al seminario del P. James en Varazdin. Cuando el P. James
rezó y dijo “ Marija, tú estás sanada” sentí
en mi corazón que era yo.
Desde entonces no he vuelto a tener estos problemas. Doy gracias a
Jesús por haberme sanado y rezo por bendiciones para toda mi familia:
para mi madre, mi marido y mis cuatro hijos.
Nada Golubic
Srebrnjak 1
10000 Zagreb
En el seminario del P. James, recibí de Dios la gracia de la
sanación: mi columna vertebral fue sanada, tuve el regalo de oración
en lenguas, visiones, nueva Paz y otras bendiciones espirituales. Gloria
y Alabanza a Dios!
Testimonio de Sandra
Mi muy querido P. James,
Le estoy escribiendo para agradecerle que rece por mi y para confirmar
el Amor y la bondad de Dios.
Le escribí hace tres meses sobre mi problema: mi marido es estéril
así que fuimos tres veces a hacer “fertilización in vitro”.
Siempre sin resultados. Por tanto le pedí que rezara por nosotros.
Usted me respondió que rezaría y que quedaría embarazada
lo antes posible. Ayer precisamente fui a mi doctor y me confirmó
que estaba embarazada y sin asistencia médica. Es un milagro, hecho
por Dios en todo Su amor y poder.
Mi médico todavía no tiene fe en que el resultado sea
positivo para mi. Ella piensa que después de todos los medicamentos
que me han suministrado y del estado de mi esposo, este niño no
va a ser lo suficientemente fuerte y sano para sobrevivir. Creo en Dios
más que nunca, le doy gracias más que nunca. Tengo mucha
fe en que Dios nos dará un bebé vivo y sano.
Muchas gracias de nuevo por rezar por nosotros. Siempre tendré
un sitio muy especial para usted en mi corazón. Que el Señor
le bendiga.
Sandra Basic, Croacia
tonci.basic1@st.hinet.hr
Testimonio de Cornelia
Querido James y equipo, gracias, muchas gracias por vuestras oraciones por mi amiga. Ella ha sido liberada del poder de las tinieblas. Puede dormir de nuevo y los ataques sobre ella han cesado. Ella vive de nuevo. Gracias, muchas gracias a usted. ¡Que el Señor le bendiga!
Cornelia Kühne
CorneliaKuehne@aol.com
Desde Dubrivnik
¡Alabado sea Jesús y la Stma. Virgen! Padre James:
Mi nombre es Jagoda Begonja y vivo en Drnis. Asistí a su retiro
de Dubrovnik, el cual ha sido una experiencia única para mi, en
otras palabras, una experiencia que nunca antes he tenido en mi vida. Ha
sido bonito y extraño a la vez. He sentido un mayor placer que cuando
di a luz a mi propio hijo. Sus palabras y oraciones me ayudaron a
pensar en el Señor, Jesús y en el Espíritu Santo.
Durante la convalecencia interior, el Espíritu Santo se introdujo
en mi cuerpo y en mi alma. Durante ello lloraba y oía una voz diciéndome:
llora, Jagoda, estas lágrimas son por Jesucristo, ¡Él
las merece!.
Estoy muy contenta, de que su seminario me diera la posibilidad de
limpiar mi corazón y mi alma, así como de recibir una nueva
fortaleza del Espíritu Santo y limpiar mi rostro con el agua viva,
agua del Sagrado Corazón de Jesús. Me acuerdo del nombre
de los cinco poderosos “comprimidos” que usted mencionó (oración
personal, oración en familia, grupo de oración carismático,
lectura de la Biblia y la Santa Eucaristía) y los tomo a diario.
Mi Jesús y el Espíritu Santo están conmigo desde la
mañana hasta la noche. Pienso en usted durante todo el día.
En mis oraciones estoy con usted. En su libro, he descubierto a mis familiares
y a todos mis antepasados. Estoy casada desde hace 32 años y he
criado a dos niños, una hija y un hijo. Mi matrimonio fue un infierno
al igual que el matrimonio de mi madre. Siento un profundo respeto por
el matrimonio pues le prometí al Señor respetar esta institución.
El Señor me ha dado fortaleza para aguantar todo. Junto con mi Jesús
he llevado mi cruz. Mi suegra portó la misma cruz . Gracias, Padre
James por todo lo que ocurrió en mi corazón, gracias a Jesús
y al Espíritu Santo por limpiar mi corazón y hacerlo grande.
Cuando pienso en usted y en Gaby, las lágrimas vienen a mis
ojos. Mi corazón llora y siento mucho no estar con usted para
evangelizar. Así que rezo por usted y por la conversión de
los pecadores a través de sus obras.
Gracias Jesús
Alabo a Jesús
Alabado sea por siempre Jesús
Amén
Jagoda Begonja
Drniš, Croatia
Testimonio de Angelika
Dieu m´a donné la voix! (¡Dios me ha dado
la voz!) Estuve en el retiro, en principio quería ir sólo
para tener la oportunidad de alabar a Dios con otras personas y para tener
silencio, nunca pensé en una sanación. Tenía problemas
con las vértebras de la columna, finalmente me operaron y los dolores
desaparecieron, pero tenía una gran tristeza que me hacía
sentir muy sola e incapaz de comunicarme.
Durante el retiro de Ternitz he recibido muchos regalos de Dios. Desde
esa vez puedo cantar canciones de alabanza, siento cada más vez
la alegría de rezar con otras personas, de ir a misa y de darme
a los demás. Dios me ha dado algo nuevo. Trabajo con gente anciana.
A partir del retiro puedo ir con mucha alegría y paz interior a
mi trabajo. Rezo por el retiro del año que viene en Ternitz. Angelika.
Testimonio de Brigita
Querido Padre James:
Mi petición de oración que le envié no hace mucho
tiempo ha sido escuchada por Dios. Estoy sin palabras y feliz porque mi
madre Jelena Drinovac está recibiendo las sanaciones interiores
a sus problemas por las que usted ha rezado. No se como expresarle mi gratitud
hacia usted, padre, pero puedo rezar para que el gran Señor le de
más fortaleza aún en su santo trabajo.
Después de 16 largos años de enfermedad, pastillas, médicos,
ir a todo tipo de viajes, Medjugorje, P. Zvijezdan Linic... ella ha afrontado
finalmente el centro de los problemas: la fuga de mi padre que terminó
con su divorcio.
Hace dos noches soñé que usted, P. James, estaba en Zagreb de nuevo y aunque su misa era restringida yo me las había arreglado para atravesar la policía y entrar en la iglesia en la que estaba celebrando la Santa Misa con unas pocas personas. Al final tuve una larga conversación con usted sobre mis problemas (la enfermedad de mi madre, mi padre abandonándonos...). Usted me habló como un amigo y rezó por mi madre y dijo que comprendía la totalidad de la situación. Este sueño significó mucho para mi, fue un signo de que usted estaba conmigo en sus oraciones. Después de este sueño supe que esa fue la última vez que mi madre tuvo que ir al psiquiatra. Se que todas la plegarias esperaron por el momento justo para ser escuchadas por Dios. Mi madre está ahora completamente curada de sus problemas psicológicos. Está plenamente liberada de los psiquiatras y de las medicinas. ¡Alabemos a Dios!
MUCHAS GRACIAS, QUE EL SEÑOR LE BENDIGA
Brigita Dzajic
Testimonio de Rudolf
Querido P. James!
Le agradezco mucho sus oraciones por mi amigo Florian!. El 11 de febrero le pedí que rezara por él y usted respondió que estaba rezando por él. Tenía un cáncer maligno en sus testículos y en otras partes de su cuerpo. Tuvo una operación con éxito y tres sesiones de quimioterapia. ¡Ahora ya no tiene cáncer en su cuerpo! Y yo pienso que sus oraciones han sido las que han sanado a Florian de su cáncer, ¡alabado sea Dios! ¡Gracias y que el Señor le bendiga!
Suyo
Rudolf
Correspondencia con Chacko.
¡Alabado sea el Señor!
Querido P. James en Cristo,
Espero que esté bien por Su gracia.
Disculpe, no he podido responderle con prontitud, pues quería
conseguir el testimonio de Smt. Sosamma Mathew. Gracias a Dios. P. James,
como si fuera convencido por usted, nuestro Señor Jesús ha
tocado a Sosamma en el preciso momento en el que el miércoles
rezaba por ella curándola por completo. Yo ya había informado
a sus hijos del mensaje que había recibido de usted y ellos inmediatamente
han confirmado que su madre –Sosamma Mathew se estaba sanando por la gracia
de Dios. Hace unos días le dieron el alta del Hospital Nanavati
y está ahora aquí en su residencia. Ayer asistió a
un encuentro de oración y después también visitamos
su residencia. Ahora ella está muy agradecida. Gracias a Dios y
gracias a usted padre por rezar por ella y que se haya curado por Su gracia
enviando mensajes de sanación.
Que el Señor le bendiga abundantemente.
Con mucho amor y oraciones en Cristo
Tk Chacko
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De: James Manjackal
Enviado: martes, junio 11, 2002 11:10 PM
Asunto: Re: Alabado sea Dios – Petición de apoyo con
oraciones.
Mi querido Chacko,
Gracias por tu carta. Estoy bien. Te prometo rezar por Sosamma. Veo
al Señor bendiciéndola con la sanación. Mensaje para
ella. Filip 4:19, Lc 8:48, Mc11:25
Que el Señor le bendiga abundantemente.
Jamesachen
Chacko escribió:
¡ALABADO SEA DIOS!
Querido Jamesacha en Cristo, espero que le vaya bien por la gracia de
Dios. Padre, esta es una petición de oración. La señora
Sosamma Mathew, madre de uno de los miembros de nuestro grupo de oración
ha ingresado grave en el Hospital Nanavati de Bombay debido a (1) fallo
de los riñones (2) diabetes elevada (3) hay un signo de tuberculosis
y por eso su hermana me ha pedido que le envíe un mensaje para que
le ayude con la oración. Padre, recuerde por favor a esta hermana
en sus oraciones especiales para que ella pueda ser sanada por la gracia
de Dios completamente.
Gracias Jesús... Gracias Espíritu Santo...¡Aleluya!
¡Aleluya!
Con mucho amor y oraciones en Cristo,
Tk Chacko.
Testimonio de Sladjana
Querido padre James,
Mi nombre es Sladjana, nos encontramos el año pasado en Medjugorje.
Antes del seminario yo no podía andar sin muletas pero ¡ahora
puedo andar!. Jesús me tocó y me curó y tiró
mis muletas. En la oración de sanación Jesús dijo
“levántate y anda” Gracias Jesucristo. Usted me ayudó a comprender
muchas cosas sobre como rezar con más fe en mi corazón, como
vivir verdadera vida católica con Jesús en mi vida. Por todo
ello me he convertido en una persona diferente y mejor.
¡Gracias Jesús!
¡Glorificado sea Jesús!
Espero y rezo para que esté bien y para que le vea pronto otra
vez.
¡Que el Señor le bendiga, Padre James!
Sladjana
Testimonio de Beate
Querido P. James
Ahora le envío mi testimonio, quizá sea útil para
otras personas.
Cómo JESÚS me bendijo en mi vida:
Cuando era una jovencita tenía una creencia firme en Dios aunque
no tuve una enseñanza religiosa especial o lecciones en el colegio.
Fui bautizada como protestante y crecí sin confesión.
En 1993 mi madre se puso muy enferma y le dijeron que ¡sólo
viviría tres semanas! En esa ocasión recé con mucha
fuerza al Señor por su vida y Él escuchó mis plegarias
y mi madre vivió más de tres años. Yo le prometí
a Él que me haría Católica Romana si Él salvaba
su vida. El 5 de junio de 1977 me hice católica.
En 2002, del 21 al 24 de junio estuve en los ejercicios del P. James
Manjackal en Siegendorf, Burgenland. El domingo por la noche sus oraciones
de sanación fueron poderosas. Muchos problemas de mi vida que había
“olvidado” los recordé de nuevo (abusos sexuales etc.). Cuando habló
sobre la maldición fui tocada muy fuerte, también cuando
habló sobre el acto de la procreación. ¡Le estoy tan
agradecido de que me haya liberado de todas las maldiciones y problemas!
¡Gracias Jesús y gracias P. James por esta obra de amor!
Estas son las resoluciones que he tomado: después de los ejercicios
espirituales me deshice de todos mis libros y cartas esotéricas.
¡Eran tres grandes bolsas llenas! Ahora intento leer la Biblia cada
día. Todos los días rezo por el P. James y por su obra. Ahora
quiero hacer el 100% la voluntad de Jesús, ¡antes de los ejercicios
del P. James sólo era el 85%! Leí sus libros y quiero estar
unido a él por el Espíritu Santo de Jesús. Le doy
las gracias a la Santísima Trinidad (Dios Padre, Jesús, Espíritu
Santo) por todos los maravillosos dones y bendiciones y a María
y al P. James y a todos mis “maestros espirituales” en mi vida. ¡Gracias,
muchas gracias por todo!
Beate
*****
Tandl Maria
Wollsdorf 82
A-8181 St. Ruprecht an der Rab
Gracias P. James!
He sido liberada de lo esotérico y he perdonado a mis padres.
¡Elevo mis manos a Jesús!
Gracias sean dadas a Jesús
Jesús te amo.
***
Hofer Franz
Neudorf
6. 7. 2002
Tenía problemas con mi tiroides. El doctor dijo que los bultos
me estaban molestando y que tenían que ser extraídos. Frecuentemente
los sentía (sentimiento de opresión). Pero desde la oración
de sanación del P. James en Ternitz, ya no he vuelto a sentir nada.
Le doy las gracias a Jesús por haberme curado.
Aleluya
***
Hofer Rosa
Neudorf 6.7.2002
¡Gracias Jesús!
Yo estaba atrapado por maldiciones y espíritus malignos y he
sido liberada. Mis pecados también han sido eliminados.
También he recibido una sanación física.
¡Gracias Jesús! ¡Aleluya!
***
Mi nombre es Karl Christian Florian y he tenido una grave adicción
a las drogas (opiaceos, cocaina, alcohol, morfina, marihuana, éxtasis,
etc, de todo) y hace dos años empecé con mi programa de sustitución
de las drogas (metadona), pero todavía seguía utilizando
otras drogas (tranquilizantes: Valium, Rohypnol, Braxiten, marihuana).
Desde ayer 5. 7. 2002 se que he sido liberado de usar esas drogas. Pero
ésa no es la razón real de dar mi testimonio. Dado que después
de 18 años de adicción a las drogas había perdido
todo el amor de mi corazón (amor auténtico). No me refiero
al amor de palabra sino al amor auténtico desde dentro del
corazón. Ese amor me llenó ayer por medio de Jesucristo
nuestro Señor.
¡Aleluya!
Karl Florian
***
Maria Karl
8272 Sebersdorf 18
A partir del seminario con el P. James en octubre de 2000, mis dolores de hombro y de espalda han desaparecido.
***
Mihacevic Tatajana
Stresoldogasse 94/III
8010 Graz
¡Jesús me ha liberado del poder del mal! Jesús me
sanó a través del P. James Manjackal de todas las fuerzas
del mal, desde el ocultismo a las fuerzas trascendentales, meditación,
etc.
Gracias Jesús. Te quiero para siempre.
¡Aleluya!
***
Kampel Herbert
8530 Deutschlandsberg
Frauentalstraße 51
Me arrepentí hace 8 años en Lourdes. Mi hija fue liberada
de asma en el seminario y dos miembros de la familia fueron liberados de
la adicción al alcohol. Mi mujer y yo, mi sobrina, dos de mis hermanos
y mi cuñada fueron liberadas de fumar..
¡Aleluya!
------------
8) Ernst desde Pottschach
Tuvo un cuadro severo de cancer de estómago hace dos años y medio. Los médicos dijeron que solo un milagro podría ayudarle. En la mesa de operaciones bendijo al cirujano jefe y a todo el equipo quirúrgico y rezó por los médicos. Entregó todo a María y a Jesús. Después de la operación tuvo una neumonía, y después le dieron quimioterapia. El cáncer era del tamaño de la cabeza de un niño. Fueron eliminados muchos nódulos linfáticos. El año pasado tuvo otro examen y CT se encontraron más lumps. Le tuvieron que dar nuevamente quimioterapia. Tuvo que detenerla porque era alérgico , tenía ataques de sofoco y los góbulos rojos no estaban bien. Recibió transfusiones de sangre. Su ángel guardián hizo posible que él estuviera presente en este retiro. Cuando el P. James puso su mano sobre él y oró, el estómago comenzó a “hervir”. Dijo “Jesús dice: estás sanado”. ¡Gracias Jesús!. Cuando a la semana siguiente hablé con él, me dijo que ya no tenía diarrea. Sus rostro también había cambiado.
9) Mirela de Kassel
Ella estuvo en el retiro de Wiener Neustadt. Su espíritu estaba
muy enfermo. Recibió una sanación interior. Era croata. Los
padres la llevaron a casa de los abuelos cuando tenía 4-5años.
Vio a todas aquellas personas y que no podía perdonar y a aquellas
a las que hería. Aquella era la causa raíz de todos los pecados
que había cometido. Cuando tenía 4 años había
decidido vivir solo para ella y amarse sólo a ella (durante la charla
del P. James vio otra vez toda su vida desde la niñez). Decidió
no volver a amar a sus padres nunca más porque la habían
abandonado con sus abuelos. Pensó que no necesitaba la ayuda de
nadie y esto la puso cada vez peor hasta que finalmente estaba mala por
culpa de Dios. Tenía un acné crónico, que tocaba mucho
y que le dejó manchas en su cara. Estaba enfadada con Dios.
Durante la oración de sanación se vió a sí
misma como un gigante de piedra y a su padre que venía hacia ella,
se caía de rodillas y pedía que le perdonase. Ella quería
pero no podía. Ella pidió “Jesús, ayúdame”
su cuello le dolía, su cabeza le dolía pero ella no
se rendía y gritaba: ¡Jesús, ayúdame! pero el
gigante no paraba.
Después vino su madre y le suplicó humillada ante ella
con su estómago por el suelo y gritando: Mirela perdóname,
pero ella no pudo. La lágrimas fluían por su rostro pero
ella era una piedra y no podía. Después escuchó que
el P. James veía a 7 personas que no podían perdonar a sus
padres y ella gritó con él “¡Jesús, Jesús!”.
De repente esa piedra se rompió y gritó de la misma forma
que cuando tenía cuatro años y había decidido no volver
más a gritar así. Sintió que Jesús le quitaba
algo de su corazón. Cuando volvió a casa habló con
su madre hasta las tres de la mañana y exclamaron juntas ¡Alabado
sea Dios!
10) María de Otterhal
Ella tuvo una vida muy dura, siempre creyó en Jesús y
confió en Él. Hace un año y medio tuvo un cáncer.
Jesús le dijo en una visión: “lleva la cruz conmigo”. El
año pasado vio al P. James. Una y otra vez oía las palabras
“¡ayúdame, ayúdame!” Ella aceptó gozosa. Tuvo
varias operaciones del cáncer y este año una gran operación
en sus intestinos haciendo una salida lateral (ano artificial) . Estaba
todavía muy débil después de su última operación.
Le dio a Dios toda la operación y le pidió a Jesús
que guiara a los cirujanos. Siempre sentía: Jesús, estoy
sanada. Te doy gracias. Este sábado durante el retiro de Ternitz
brilló una bella luz sobre ella. Jesús la tocó y dijo:
Estás sanada. Durante el rosario del domingo le dijeron. Vete al
P. James. Ella era tímida y cobarde. Tenía el presentimiento
de que él la estaba esperando. Finalmente un amigo la llevó
al P. James. Cuando le impuso las manos le dijo: “hija mía, estás
sanada”.
Gracias Jesús
Alabado sea Dios!
11) Anna de Wiener Neustadt
Hace años tuvo un accidente de coche. Fue atropellada por un
coche y como resultado tuvo una vértebra rota, el cuello dañado
y un collarín. Fue tratada y el fuerte tratamiento de alguna manera
alivió el dolor, pero volvió. Antes de Pascua el dolor era
tan fuerte que ni siquiera podía llevar un vaso de ½ litro
de leche. No pudo encontrar asiento en la misa de resurrección en
Wr. Neustadt. Temía que no fuera capaz de levantarse . Se quedó
de pié en un lateral aunque podría haber reclinado sobre
la pared. Oró: “Señor, permíteme sentarme aunque sólo
sea 5 minutos”. Un poco después de esto, una mujer la tocó
y le dijo: “mira, allí hay un sitio vacío”. Ella dijo:”Gracias,
Señor”. Le contó a la mujer sobre el tema. Asistió
al retiro de Wr. Neustadt . Durante la oración sintió una
mano muy amable que cuidadosamente golpeaba su espalda. Pensó en
quién podía haber sido, se giró hacia atrás
pero nadie la había tocado. Indudablemente pensó que quizá
Jesús la había tocado. Al cabo de un rato se fue a su casa.
Ahora es capaz de llevar cosas normales.
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Testimonios de Ternitz – adicionales a los dados en el retiro:
Una mujer (María Habeler) de la comunidad Ichthys, una comunidad cristiana libre, fue sanada del dolor en sus rodilla en la misa dominical. Después de haberse caído en una escaleras de piedra sus dolía le dolían durante mucho tiempo.
Un joven vino con una señora, estuvieron allí 2 días (Heli le preguntó al P. James si él podía quedarse), y le ofreció su vida a Jesús el sábado por la noche en la estación de tren.
La madre del cuidador de un sacerdote que tenía un mal cuadro de diabetes y problemas circulatorios pudo sin problemas tomar parte del retiro los 4 días.
Una mujer que entró a hurtadillas el sábado por la tarde, (la conozco) me contó que se habían hecho oraciones por los no presentes. Su marido tenía un cuadro de cáncer maligno. El nombre de su marido fue mencionado y fue sanado.
Betty – ezcema en el pié curado (del tamaño de 2 manos)
Andi – uno de los músicos – dijo qu su espalda ya no le dolía más.
Hannerl -- se han ido sinusitis y dolores de cabeza.
Heli -- Las rodillas ya no le duelen
Günther – Tuvo úlceras de estómago y reflujo. Ayer comió un completo Mohnstrude sin problemas y todo estaba bien!. ¡Alabado sea el Señor! Además de eso, recibió una sanación interior especialmente en lo que respecta a su actitud hacia las personas que no podía soportar.
Edi – Pasada una semana, por la mañana ya no tenía dolor de espalda, también sus rodillas fueron sanadas después (o durante la misa)
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Desde Sri Lanka
Querido Rev. Padre:
Soy de Sri Lanka y actualmente resido en Ottawa, Canadá. Cuando
estuve en el retiro de Sri Lanka en abril de este año, usted tenía
un programa de oración en la Iglesia de St. Lawrence, Wellawatte,
Sri Lanka y asistí al programa los cinco días. Estaba realmente
impresionada con el programa y experimenté un nuevo sentimiento
cuando asistí a su servicio de sanación y a sus oraciones.
Un día, durante las oraciones, usted incluso mencionó en
voz alta mi nombre y dijo que estaba sanada. Después de ello hubo
un completo cambio en mi vida. Ahora estoy residiendo en Canadá.
Suya en Cristo
Sra. Rani Fabian
Testimonios de Raperswill
Testimonio 1
Le doy gracias a Dios por llamarme y oír mencionar mi nombre.
Este es para mi y para mi familia el tercer retiro. En el primero le pedí
al querido Jesús que abriera mis ojos, mis oídos y mi corazón
y Él lo hizo. En el segundo le pedí al Señor que me
mostrara todos mis dolores y todos mis sufrimientos y que se los llevase
sobre Él, y Él lo hizo también. Di testimonio le entregué
mi testimonio al P. Smiljan. Jesús lavó con Sus lágrimas
las heridas de mi infancia infeliz (tenía siete años cuando
mi padre murió, mi madre trabajaba en Austria, y nosotros los cuatro
niños crecíamos al lado de la anciana y débil abuela.).
Jesús tomó sobre Él los pecados de mi juventud y me
quitó muchas falsas interpretaciones. Aunque antes también
había rezado en la familia (soy una madre de cinco niños
y esposa de un maravilloso y demasiado buen marido), nuestra oración
siempre había sido débil porque no salía de lo más
profundo del corazón. A partir del segundo retiro constantemente
rezo un Credo por el Papa, un Credo por mi marido, un Credo por mis hijos,
un Credo por los la tanta gente que necesita oraciones, luego otro por
un vecino que tiene disputas con mi marido, después por las matrimonios
casados y sin hijos, después por todos los niños del mundo
y a continuación por los jóvenes. Y porque cada día
hay más y más gente por la que se necesita rezar, decidí
por ejemplo, dejar de rezar por Renata, a quién muchos de vosotros
conocéis, y ella me dijo que estaba otra vez un crisis. ¿Qué
debería hacer entonces? Compensé por los Credos que no hacía
y recé un Credo por ella cada día. (He estado rezando por
ella durante todo un año). Luego pienso que debería rezar
por el P. James, él está lleno del Espíritu Santo
pero ¡cómo puede uno dejarlo si uno nunca sabe si se va a
volver a montar en un coche con un italiano! Y así mi vida se convertido
en una plegaria.
En este retiro había venido para rezar por la paz en los corazones
de mis familiares más cercanos y lejanos. Y por dos personas muy
enfermas. Ivana de 21 años, y desde los 15 sufre distrofia en los
músculos. Sus padres aceptaron su enfermedad como una cruz, pero
hemos pedido para Ivana la ayuda de Dios. La llevamos a Medjugorje antes
de la operación, que fue, por esa gracia, muy exitosa. La urgimos
para que fuese a un retiro en Samobor, luego rezamos con ella y nos llenamos
con nueva fortaleza. Después Ivana fue a Medjugorje con el
P. Smiljan, y también con Renata, y ella recibió muchas bendiciones:
sintió sobre su cuerpo los sufrimientos de Jesús y recibió
el don de lenguas. Y ahora a propósito de este don de lenguas: Constantemente
le pido a Dios este don pero Él se lo dio a Ivana, sus padres se
emocionaron. Fueron con Ivana al retiro que el P. James tuvo en Zagreb
y quién recibió el don de lenguas fue ¡mi hermana!
Y entonces le pregunté al querido Dios: ¿qué se supone
que esto quiere decir? Yo te envié a un no-creyente que no sabía
rezar bien ni el Credo ni el Rosario y Tú le diste el don de lenguas,
como el P. James dice bellamente la la la la, lo que mi alma desea.
Demasiado para Ivana.
Ivan tiene cuatro años y todavía no anda. También
es de nuestra familia cercana y le pedí al querido Jesús
que me dijese sus nombres a través del P. James si es que se curaban.
Y el P. James dijo: Ivana e Ivan – dos Ivanes están siendo sanados.
Yo no he rezado por mi salud física, pues, ¿como podía
rezar por ello cuando veo a tanta gente necesitada?. Y Jesús en
mi primer retiro, sin tener en cuenta el hecho que no asistí a la
oración por la sanación, me quitó mis dos mayores
enfermedades: una fuerte migraña y los dolores de estómago.
Pero me di cuenta de algo a partir de las charlas. Me di cuenta de que
era orgullosa y que me había asignado como míos los dones
con que el Todopoderoso nos había dotado, Esto debió durar
más de una charla. Por tanto oré a mi querido Jesús
y a mi Padre para que cambiase mi corazón de piedra y que me diese
un corazón de carne. Durante la oración de sanación,
sentía que mi corazón latía de forma diferente,
y que Jesús mencionaba mi nombre para que pudiera reconocer
que era yo. Yo Le pedí que me mencionara dos veces por mi nombre
de pila. Entonces el P. James dijo, KATA, KATA, estás recibiendo
la sanación. Le doy gracias a mi Señor y Maestro por darme
un nuevo corazón, por darme Su gracia, por tocarme con Su mano.
Gracias Padre por llamarme dos veces por mi nombre que está grabado
en la palma de Tu mano para que pueda reconocerte y que me convierta en
lo que Tú quieras que sea. Antes de mi primer retiro no estaba bien,
pero gracias a mi querido Dios no era horrible. Luego comprendí
que era una vía para explicarme que tenía que ser buena.
Entonces vino el P. James y ya el primer día me di cuenta que Dios
nos pide que seamos santos. Eso me lo confirmó el P. James ayer.
Ahora le pido al querido Dios que me de la fortaleza y valor para vivir
una vida santa.
Te doy gracias y te alabo, Jesús
Kata Sunic
Buchwaldstr. 4
9008 St. Gallen
Doctor Caillet
Querido amigo,
Durante el retiro del P. James en Verrières, mi mujer, Claude, y yo oramos por su hermano Richard que vive en España y sufre desde hace muchos años de diabetes, hipertensión (tensión alta) y colesterol alto. Tenia tratamiento de hipoglicemiantes y a veces insulina. Es un ingeniero informático a nivel internacional y desde hace uno meses ha experimentado una vuelta a la fe y los sacramentos espectacular. Durante la oración de sanación, el P. James anunció la sanción de Richard y teníamos la esperanza de que fuera nuestro Richard. Desde entonces mi cuñado tuvo muchos accidentes por niveles altos de azúcar y tuvo que dejar el tratamiento. Esta mañana su medico le dijo que los análisis que se había hecho hace diez días estaban todos normales. Mi cuñado le preguntó al médico si creía en Dios. Contestó que no pero sonreía por reconocer que era una sanción sobrenatural. Alabado sea Dios. Nos alegraría que se le informara al P. James de este regalo que nos ha dado Dios. Su hermano en Cristo.
Doctor Caillet
P.D. Yo mismo recibí una sanación
de “periartritis scapulo-humoral durante una oración de sanación
del Padre Manjackal.
10 de Noviembre 2003
Padre,
Mi esposa y yo participamos en el retiro de Verrières
y queremos darle las gracias por su enseñanza basada en la Palabra
de Dios y el no estar dispuesto a hacer concesiones a otras religiones
y con otras y diversas idolatrías..
Durante sus oraciones, he sido curado de reumatismo
en el hombro, y mi cuñado, que vive en Madrid y ha traducido este
mensaje, parece haber sido sanado de diabetes cuando anunció la
sanación de un tal Robert por el que habíamos orado muy especialmente
durante el retiro.
Gracias por adelantado
Filialmente en Cristo
Doctor Maurice Caillet, miembro de Asociación
de Escritores Católicos
Email: cailletma@wanadoo.fr
Testimonio de Celina
Mi querido Padre James,
¿Cómo esta? Espero que esté
bien por la gracia de Dios. Hace un tiempo le escribí sobre la espondolisis
de mi padre y los problemas de corazón de mi tía. Los dos
están mucho mejor. La espondolisis de mi padre casi ha desaparecido
mientras que el ritmo del corazón de mi tía se está
normalizando. Doy gracias a Dios por este milagro tan maravilloso. También
le doy gracias Padre por orar a Jesús por mí.
¿Qué tal va la evangelización?
¿Cómo fue en Arabia Saudí? ¿Cómo es
el clima allí? No hay nada mas que añadir,
Obedientemente suya,
Celina
TESTIMONIO DE RONALD CALLAGHAN DE NUEVA ZELANDA
EL AMOR DEL SEÑOR HA CAMBIADO MI CORAZÓN
En el mes de mayo de 2003 mi hija invitó a mi esposo y a mí a unas vacaciones en Nueva Zelanda. También había sacado una póliza de seguros que venció a primeros de noviembre. Unos días más tarde yo desarrollé una fuerte congestión de pecho con tos y dificultad para respirar. Poco a poco mi estado empeoró y la dificultad respiratoria aumentó. Me llevaron al hospital el 6 de noviembre. Detectaron que mi estado era serio con múltiples complicaciones. Me dijeron que tenia una obstrucción total en el corazón . Un estado en el cual las señales eléctricas que pasan por las vías de conducción se habían parado. Mi pulso era en ese momento de 35 a 40 latidos por minuto con posibilidad de que bajara más. Un pulso peligrosamente bajo en el que peligraba la vida y era absolutamente necesaria la decisión de implantar un marcapasos.
Mi esposa y yo pusimos toda nuestra esperanza en el Señor y oramos esperando un milagro instantáneo. En este momento mi hijo mandó al Padre James Manjackal un mensaje urgente pidiendo su poderosa intercesión y la de su grupo de oración. Por cierto, el Padre James es conocido por todo el mundo por sus sanciones. He pedido su intercesión por diferentes males en mi familia. El P. James ha sido un instrumento de apoyo para mi. He experimentado muchos milagros en mi vida. Estoy profundamente agradecido al P. James Manjackal quien tuvo una visión del Señor que me sanaba cuando le pedí que orara por la operación.
Aunque estaba sedada, estaba completamente consciente y tuve una clara visión del Señor operándome. Fue un éxito total. Alabé y di gracias a Dios con fuerza en le quirófano y conté mi visión a los médicos. Estaban asombrados pero muy contentos.
El Señor hizo maravillas al inspirar a mi hija que les hablara a las autoridades de nuestras dificultades económicas. El hospital fue muy comprensivo y no cobro nada.
Le doy gracias a Dios y gloria a Su nombre por este gran milagro. Doy gracias a Dios por el poder de Su Espíritu que me dio la victoria por la Sangre que derramó Jesús. Doy gracias a Dios por haber hecho posible que a través de este testimonio haya llevado muchas almas por todo el mundo a la Misericordia y confesar que sólo El es mi Dios, mi ayuda y protector. De aquí en adelante, pondré toda mi confianza y proclamaré por todas partes Su Misericordia y generosidad para que Su gran Amor y Sus grandes obras sean reconocidas por todos, experimenten Su ayuda y perseveren conmigo en demostrar mi gratitud cada vez más grande y la expresión tangible de mi amor por el Señor Jesús para Su gloria y alabanza por siempre.
Finalmente mi profunda gratitud a todos, especialmente mi esposa, hijos y nietos, por sus oraciones incesantes por mi. Que Dios los enriquezca con Sus bendiciones abundantes.
Gracias Padre por su oraciones.
Con amor
Ron Callaghan
Nueva Zelanda
Testimonio de Sylvie
Gracias Padre por todo que usted nos ha dado y
por su gran amor a Cristo.
Vine buscando sanación interior y la recibí
cuando usted...
Tenía problemas con el sueño. O
no podía dormirme o me despertaba a la mitad de la noche sin poder
volverme a dormir. Estaba cansada a la hora de levantarme. Odiaba
el despertador. También tenía dolor de espalda. No podía
mover la cabeza correctamente y me dolía mucho. Este dolor no me
desapareció de repente sino progresivamente. Ahora el dolor
ha desaparecido del todo. Siento más paz. Puedo dormir normalmente.
No me cuesta dormirme y no me despierto durante la noche. También
veo las cosas de otra manera. Estoy menos preocupada y sobre todo, no me
siento responsable por la desgracias de los demás. Todo sentimiento
de culpa ha desaparecido.
Sylvie Palacios.
Testimonio de Marie y Jean Rault
Querido Padre James,
¿Como podría expresar con palabras
lo que estoy viviendo dentro de mí? Ante todo, gracias por su gran
fe que nos lleva al Corazón amoroso del Señor. Gracias
por su bondad que podemos ver en su cara, en su Aleluya y en sus sonrisas.
Gracias por el don de su vida para salvar nuestras almas.
Tuvimos la gracia de vivir el retiro como pareja.
Ya nos amábamos mucho, pero desde el retiro,...¡qué
maravilloso es! Por el ritmo que llevábamos, nuestra vida
estaba tan llena que casi no teníamos tiempo para Jesús.
La televisión parecía que nos ayudaba a relajar después
de haber acostado los niños.
Estábamos buscando algo más y pedíamos
esta gracia en nuestras oraciones y los sacramentos pero no teníamos
el valor de apagar la televisión para orar juntos.. Desde el retiro,
no vemos ya la televisión y pasamos las noches hablando y orando
juntos. Estamos liberados de la atracción de la televisión.
Dios es grande, gracias a Dios. Seguro que se acuerda de Thomas, nuestro
quinto hijo, quien tomó chocolate por primera vez (tenía
10 meses) en su hotel en Vierrières. Usted dio chocolate a
Thomas y a todos sus hermanos y hermanas después de haber orado
por ellos. Cada vez que le salía un diente nuevo tenia asma. Los
últimos dos dientes salieron sin asma, gracias a Dios. Pero Myriam,
Antoine y Benedicte aún tienen asma y vamos a pedir esta gracia
al Señor y Salvador.
Nuestros hijos nos dieron las gracias por haber
estado en el retiro. Son pequeños (8,6 y 4 años) pero sienten
lo bueno que es vivir siempre cerca de Jesús. Desde el retiro, Antoine,
nuestro segundo hijo, dice que desea ser sacerdote, carpintero y santo.
¿A que es bonito? Ore por el porque el 21 de febrero, recibirá
a Jesús en la Santa Eucaristía por primera vez.
Mi marido escribe ahora:
Deseo darle las gracias porque desde el retiro
el Señor me ha dado el don de estar bendiciéndole siempre,
estar en adoración y cerca de la Virgen cuando rezo el Rosario.
Doy gracias a Dios porque es tan Misericordioso.
Cada dos días tenia una crisis de dolor
estómago. Sufría mucho por esto y estaba cansado. El Señor
me sanó y le doy tantas gracias. ¡Alabado sea el Señor!
Nuestras hijas gemelas experimentaron el Espíritu
Santo a los 4 años y medio. Aun llevaban pañales por la noche.
Después del retiro sentí que no debía comprar mas
pañales y debería pedir a su ángel que les despertara
si los necesitaban y así dar el dinero sobrante a un orfelinato.
Estaban muy contentas con esta idea. Escogieron un nombre para el
ángel y nunca mas se hicieron pipi en la cama desde ese día.
El Señor es grande, Aleluya.
Reciba nuestra oración y muchas gracias. Esperamos verle pronto...en 2004 si es posible.
Marie y Jean Rault
Padres de Myriam, Antoine, Benedicte, Emmanuellr,
y Thomas.
Soy Sheela y mi esposo Thomas. Somos de Kerala, India, pero ahora vivimos en Suiza. Después de nuestro matrimonio, durante 8 largos años no tuvimos hijos. Ningún médico podía encontrar soluciones o tratamientos adecuados. Algunos médicos dijeron que nunca tendríamos hijos. Pero estábamos pidiéndole a Dios este hijo. Estábamos dispuestos a aceptar la voluntad de Dios fuera la que fuera. En el año 2000 conocí al Padre James Manjackal en un retiro en Viena, Austria y pedí sus oraciones para el don de un hijo. Puso sus manos sobre mi cabeza y oró y me dio un mensaje con una sonrisa, “Sheela, el Señor Jesús te esta dando no uno sino dos hijos. Veo un niño y una niña” Yo me creí totalmente estas palabras porque sé que el es un hombre de Dios a través del cual están ocurriendo muchas milagros. Fiel a su profecía ahora tenemos dos hijos; ¡una hija de dos años y un niño de ocho meses! Con mi marido doy gracias a Dios y alabo a Aquel que escucha las oraciones de sus siervos llenos del Espíritu. Diariamente oramos por el Padre James y su misión por todo el mundo. Alabado sea Dios que hace milagros y prodigios.
Sheela Thomas
Altmoos Str.17
8157 Dielsdorf
Suiza
¡Este es el testimonio de una familia que aceptó la muerte de su hija según la voluntad de Dios como respuesta a sus oraciones!. La sanación no es sólo la ausencia de enfermedad sino que es la vida saludable de una persona según la voluntad de Dios. "Pues para mí la vida es Cristo, y la muerte ganancia." (Fil 1: 21). (Editor)
Hola, P. James,
Según me dijo el 20-02-2003, nuestra hija Vanessa estaba seriamente
enferma de cáncer. Le pedí que rezara y usted prometió
ayudar.
Usted me escribió:
"Te prometo mis oraciones por tu hija Vanessa. Que el Señor
le envie a Vanessa su Espíritu Santo y la sane".
No dudo ni por un momento que usted hizo eso por Vanessa.
Yo quería asistit a su retiro en Pfatter en marzo, pero cuando
me di cuenta de que la salud de Vanessa empeoraba, quise quedarme solo.
No fue posible, Vanessa murió el 24-03-2003. Se quedó maravillosamente
dormida. Creo que Dios tenía un plan especial para Vanessa, pues
ni sus oraciones ni las nuestras ni mis promesas fueron escuchadas.
Sinceramente
Markus y familia - Pfatter
Daimlermayer@aol.com
Peter_Kamenský
¡Que el Señor le bendiga, Padre James!
Este es mi testimonio. Estoy triste de decir que durante diez años
tuve el hábito de la masturbación. El 7 de septiembre de
2002 usted estuvo en Lucenec, en Eslovaquia. ...Durante las oraciones oí
que el Señor me decía: “Te doy el poder para vencer el hábito
de la masturbación”. Desde ese día, 7 de septiembre, estoy
completamente libre de él, y no sólo eso, Dios está
derramando desde entonces muchas bendiciones sobre mí.
¡Gracias Jesús!
¡Que el Señor le bendiga, Padre James!
Peter
Andelka Tepšic
escribió:
Estuve enfermo hasta el momento en el que usted vino a mi ciudad que
fue cuando fui sanado en mi cuerpo y en mi corazón. Pienso que fue
por la voluntad de Dios por la que tuve que estar allí en el seminario
de Dubrovnik. Anduve con muletas durante siete años. Fui operado
once veces en Dubrovnik y en Zagreb. Los médicos no pudieron establecer
un diagnóstico pues las heridas se abrían periódicamente,
algunas veces incluso ¡dos veces al año!. En 1979 resulté
herido en mi pierna mientras trabajaba. Aunque fui curado en Dubrovnik
por el tratamiento de los doctores, tuve de nuevo otra herida en la misma
pierna en 1994 y desde ese tiempo hasta su seminario en Dubrovnik estuve
en continuo tratamiento por varios doctores. Pero en el seminario Jesús
me curó completamente y ahora ¡ya no necesito más las
muletas para pasearme y para cantar alabanzas al Señor!. ¡Las
lágrimas vienen a mis ojos cuando pienso en la maravillosa curación
que he recibido de manos del Señor! ¡Gracias Jesús,
alabado seas, Jesús!.
Todo el mundo en Dubrovnik recuerda el día que vino, especialmente
personas como yo, que tuvimos una experiencia de sanación y de Espíritu
Santo. Cuando me imponía sus manos no podía contarle todos
mis problemas y dolores. Tuve un problema de epilepsia por el cual tenía
que tomar seis pastillas diariamente. El buen Señor se llevó
todos mis problemas y enfermedades a través de sus plegarias y ahora
estoy totalmente sanado. Le ruego que bendiga y rece por todos los miembros
de mi familia.
¡Dios es grande!
¡Que el Señor le bendiga, querido padre!
Andelka Tepšic
Marka Gjaje 1
20 000 Dubrovnik - Croacia
Jelena-Velka Dugandžija
Ul. Matice Hrvatske 6 A
44440 Dvor na Uni, Croacia
Fue hospedada en Split (Starceviceva 25, por la familia Mandic, 21000
Split)
Mi sanación con la ayuda de Dios.
El 17 de junio de 2000 resulté herida en un accidente de coche.
Tuve lesiones importantes – un corte de 25 cm. en la cabeza, contusiones
en el cuello y heridas en el brazo y en la rodilla.
Nunca había sido capaz de ver la sangre – me mareé inmediatamente.
Pero aquella mañana chorreaba la sangre de mi cabeza. Estaba continuamente
repitiendo sólo: “Querido Jesús, sálvame”. Repetía
esto continuamente. Pasaron dos horas hasta que recibí ayuda médica.
El querido Dios estuvo conmigo pues aunque perdí mucha sangre no
necesité una transfusión. Rezándole a mi querido Jesús,
me fui recuperando rápidamente y a los veinte días fui capaz
de viajar 400 kms. Los médicos estaban asombrados con mi rápida
recuperación y sanación y les dije: “mi recuperación
fue con la ayuda de Dios”. Con esta clase de lesiones la gente habitualmente
queda sin capacidad para moverse, pierden la vista, la memoria, pero gracias
al querido Dios estaba completamente sanada. Sólo tenía una
pequeña cicatriz. Querido Jesús, ayúdame en todo lo
que Te pido. Sólamente digo: “Ayúdame querido Dios”. Y su
ayuda está aquí.
He leído la Sagrada Escritura y la he leído cada día,
y también cumplo los mandamientos de Dios. Guardo todo lo que Dios
dice que un hombre tiene que hacer hacia su vecino y con los demás.
Le doy gracias al querido Dios por todo lo que me dio. Dios es el centro
de mi corazón.
Gracias y te alabo, querido Dios. Amén.
Ivanka Brakus
Mosecka 12
21000 Split, Croacia
Tel. +385 (0)21 501 590
Split, 23.08.2002
Querido P. James
Con esta carta quiero dar testimonio de lo que Jesucristo ha hecho
por mí a través de usted en su último seminario. Me
llamo Ivanka Brakus y soy madre de dos chicos ya crecidos Ariana y Nikola.
El año pasado llegué al seminario casi treinta minutos tarde.
Justo en ese momento usted dijo: “El Señor está sanando ahora
a tres señoras de nombre Ivana”. Inmediatamente grité: “¡pero,
si soy yo!”. Rebosando completamente de alegría y sorprendida experimenté
algo como un fuerte impulso de corriente varias veces a través de
mi cuerpo, desde la cabeza hasta los pies. Un poco confusa pero feliz,
supe que era Dios quién me estaba sanando. Tenía una grave
enfermedad en la columna y reumatismo con osteoporosis, sinusitis, jaquecas
e inflamaciones frecuentes de las vías respiratorias. No era capaz
de hacer un trabajo duro y no podía doblarme. Después del
seminario sentí una gran mejoría en todos los niveles de
mi salud. No hay ninguna traza de osteoporosis y soy capaz de doblarme
tan bien como si tuviera veinte años.
Alabo y le agradezco a mi Señor por todas las obras milagrosas que ha llevado a cabo a través de usted. ¡Que el Señor le bendiga y le de Su Espíritu Santo en abundancia!. Gracias por todas las bendiciones que el Señor ha derramado sobre mis hijos Nikola y Ariana. Voy todos los días ante el tabernáculo a la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús y Le doy gracias constantemente.
Gracias Padre James y gracias a Dios que le ha creado.
Katja Bura
Mi testimonio
Mi madre murió en noviembre de 2000. Tres semanas después
de que ella muriera o incluso durante un mes no fui capaz de tomar alimento.
Estaba completamente sumida en el dolor, no era capaz ni siquiera de hablar,
y mi lengua estaba como si quemase. Visité a mi médico y
le conté como me sentía. Después de sacarme sangre
de mi dedo me dijo que tenía diabetes.
Mi hermano me ayudaba a preparar la comida pues yo era incapaz de hacer
nada. Mi azúcar varió: la primera vez 17,4 y la segunda catorce
y pico, y la tercera no lo vi bien. Le dije al médico que me sentía
mareada. Esa vez a las ocho de la mañana mi azúcar era 17,6
y al mediodía 27,6. Mí médico me envió urgentemente
al internista. Verificaron mi sangre desde los cinco dedos de mi mano izquierda
y también la orina. Esperé durante otra hora en la sala de
espera hasta que la misma hermana me llamó para que entrase. Me
llevó a una habitación. Ya estaba tomando pastillas Eglucon
para la diabetes. La hermana me quiso dar una inyección de insulina.
Le dije que no quería insulina. Llamó al médico que
me había examinado antes cuando había entrado. Intentó
persuadirme para que tomara la insulina pues en otro caso tendría
que permanecer en el hospital. Vino entonces Jesús a mi mente y
le dije al médico que sólo Jesús podía sanarme.
Que sólo Él es un sanador. Después de esto oí
que el Padre James iba a venir a Split. Se lo oí decir a un hermano.
Los demás empezaron a disuadirme para que no fuese, pero dije con
todo el corazón que iría.
El primer día que llegó el Padre James, cuando dijo que allí había 76 personas que padecían diabetes y cuando el rezó sentí que algo ocurría conmigo. Estaba sentada en la segunda fila. Estaba sudando, pensaba que me iba a caer sobre la primera fila. Mí hígado se había hinchado tres centímetros y medio.
Cuando volví a mi médico, después de la oración del Padre James, me envió a un análisis de sangre y a un scanner con ultrasonidos. Mi hígado estaba menos hinchado – de tres centímetros y medio había pasado a dos cms. Mi azúcar estaba en cuatro y medio. Mi médico me preguntó que qué era lo que estaba haciendo. Yo le conté que había estado rezando a mi Jesús. ¡Mi Jesús me había curado!.
Gracias por el Padre James.
Gracias y alabanza a Ti, Jesús.
Suyo, Katja Bura.
Andela Savic
Desde Mursko Središce
En el seminario de Varazdin, mi querido Jesús me liberó
de la adicción al tabaco. Después de ello nunca tuve el deseo
de fumar. ¡Por supuesto que me siento como si nunca hubiese fumado!
¡Gracias Jesús! ¡Gracias Jesús! ¡Gracias
Jesús!
Hoy es el tercer día que estoy en Koprivnica. Estoy muy feliz.
Me siento estupendamente. Sanado mental y físicamente. Se, querido
Jesús, que responderás a mi oración por mis hijos
y su padre, y los sanarás mental y físicamente. Te pido también,
Jesús, que sanes a mis amigos.
¡Gracias Jesús! ¡Alabado seas Jesús!
Le agradezco al P. James Manjackal por venir a Croacia y por llevarme
más cerca de Jesús. Gracias
Terezija Sabolic
Lavoslava Ružicke 32
40000 Cakovec
Cakovec está situada entre los ríos Mura y Drava, a casi 15 km de Varaždin.
Querido P. James Manjackal
Siento el no haber dado antes testimonio sobre mi misma a pesar de
que ya ha pasado un año desde que usted estuvo en Varaždin. Estuve
allí asistiendo a la totalidad de su seminario. Cuando usted estuvo
pidiendo por la sanación le dije a Jesús: Jesús, tú
conoces mi enfermedad. No me gusta ir al médico y no hay diagnóstico
de mi enfermedad, pero tengo dolores muy fuertes en la cadera izquierda
y en la columna (en la espalda). A consecuencia de ello, frecuentemente
no puedo dormir. Le dije a Jesús: soy una mujer pecadora, pero Jesús,
perdóname mis pecados y por favor libérame de estos dolores.
Y Jesús me sanó. Los dolores no han vuelto a aparecer y por
tanto P. James, amablemente le pido también a usted que le de gracias
a Jesús por mi.
Que el Señor esté con usted en todos sus caminos y que
Él le bendiga y le de salud y fortaleza para que pueda volver otra
vez con nosotros a nuestra querida Cakovec en Medumurje.
Adios, Terezija
Ruža Lovasic
Lunjkovec 42
42231 Mali Bukovec
09.08.2002
Querido P. James:
Por medio de esta carta le quiero dar las gracias y dar testimonio.
La primera bendición, paz en el alma y sanación interior
la experimenté el año pasado (2001) cuando el P. James dijo
una breve oración de 5 minutos por la paz del alma y el derramamiento
del Espíritu Santo. Cerré mis ojos y el P. James pidió
y yo escuché su plegaria. Empecé a llorar, pero de repente
el lloro se detuvo como si alguien sencillamente se lo hubiese llevado.
Sentí dentro de mí un profundo calor y un gran, un gran alivio.
Desde que ocurrió esto ya no puedo ni entristecerme ni enfadarme
con mi marido o con mi familia como antes. Hubo un tiempo en el que no
le hablaba durante cuatro o más días. Ahora el enfado y el
resentimiento se van casi en el mismo día.
La segunda sanación es física. Padecía un tipo
de alergia. La palma derecha de mi mano se resquebrajaba. La piel de la
palma se había roto y había heridas. Apareció en la
palma un eczema que me picaba – especialmente cuando comía chocolate
o pasteles con huevos o sólo huevos u otras muchas cosas. Tuve durante
siete años esa enfermedad. Este año esa enfermedad desapareció
porque recé durante mucho tiempo del libro del P. James: 25 oraciones
carismáticas. Lo compré en la convención en Varaždin
el año pasado. Recé la oración por la sanación
física. No ocurrió inmediatamente, según deseaba.
Pero sucedió. Ahora estoy completamente curada. Gracias, te alabo,
mi querido Jesús por mi sanación. Gracias también
al P. James que cambió mi vida y me llevó más cerca
de Jesús.
Gracias al P. James por la carta que me envió y que recibí.
He hizo muy feliz. –Busqué un traductor en casa, pues yo no se inglés.
Suzana Cikalovic,
nacida en 1936.
Obala Sv. Jurja 9
Vis, Otok Vis
Tel +385 (0)21 711 136
Split, 25.08.2002
He tenido una vida muy dura y difícil con muchos traumas, heridas
y amarguras. En octubre de 2000 me diagnosticaron un cáncer de pulmón
en el pulmón izquierdo como un carcinoma inoperable con metástasis.
En la convención del P. James en agosto de 2001 recibí una
sanación física del cáncer de pulmón. Después
de su oración al Espíritu Santo sentí como por todo
mi cuerpo circulaba un calor, así que empecé a sudar y me
sentí inmediatamente curada. Después de ello el P. James
dijo que tres personas de nombre Suzana habían sido curadas de cáncer,
entonces supe con certeza que estaba curada. Hasta ahora los chequeos médicos
del año pasado, incluyendo el último de julio, han sido todos
sin signos de recaída. Tengo toda la documentación médica
que puedo remitir a cualquiera.
Le doy las gracias al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo por
su regalo de sanación, por librarme de mi enfermedad fatal y por
darme la gracia para vivir con ellos una Nueva Vida, y por enviar al P.
James a Croacia.
¡Alabado seas Jesús!
Nada Glavaš,
Nacida el 16 de septiembre de 1959 en Piskovica cerca de Banja Luka
en Bosnia-Herzegovina.
Huímos de allí mi familia y yo en 1995 y ahora vivo en
Korenica.
Ulica Ante Starcevica 13, Korenica
Tel +385 (0)53 776 218
Mi marido resultó gravemente herido en un incendio al reparar
un coche en 1997, y después de eso a mi suegra le tuvieron que amputar
una pierna a causa de la arteriosclerosis. Tengo dos hijos menores de edad
(de 11 y 12 años).
Hace once años, varios meses después del nacimiento de
mi hijo más joven tuve un ataque con una hemorragia cerebral. Entretanto,
mi padre y mi madre murieron en el intervalo de un mes, ambos en la ciencuentena.
Después del ataque me operaron en Belgrado – una operación
de ruptura de vasos sanguíneos cerebrales.
Como consecuencia el brazo y la pierna derechas quedaron paralizadas
y con una excepcional dificultad para hablar y daños en la memoria.
Tuve que aprender de nuevo a leer, pero mi mano y pierna derechas continuaban
paralizadas y el habla
muy debilitada. En la convención del P. James del 22 de agosto
de 2002, después de la oración al Espíritu Santo,
sentí un calor desde la cabeza a los pies y comencé a mover
ese día la pierna paralizada. Al día siguiente tuve la misma
experiencia con mi mano hasta entonces paralizada y comencé a moverla.
Estoy completamente curada.
Tengo documentación médica de todo ello que puedo remitir
a cualquiera.
Le doy las gracias al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo por
su regalo de sanación, por darme la gracia para vivir con ellos
una Nueva Vida, y por enviar al P. James a Croacia.
¡Alabado seas Jesús!
Pd.
Este testimonio fue escrito por el dr. Davor Majic. Dice: "En 2001
e la convención dirigida por el P. James me liberé del hábito
del tabaco. Alabado sea el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo".
Davor Majic
¡Nuestro Dios es un Dios poderoso!
Matice Hrvatske 10 a, Split
Kaštel Gomilica, 24 de agosto de 2002
Lucija Krnjak desde Mackovac cerca de Cakovec
Su curación milagrosa – El testimonio de Lucija ha sido escrito por Ana Žiškovic
Es difícil poner sobre el papel lo que se siente, y es todavía
más difícil o casi imposible describir fielmente los sentimientos
de otra persona. Siendo consciente de esta dificultad, y habiendo sido
requerida por mi amiga Lucija Krnjak para que lo hiciese, acepté
escribir su testimonio.
Por todo ello le he pedido al Señor que me ayude a describir
su experiencia lo más auténticamente como sea posible para
los lectores de este libro.
Lucija Krnjak, una mujer, madre y abuela, siempre de forma presta le
dijo SI a Dios por cada vida bajo su corazón y dio a luz a siete
hijos. Aceptando la vocación más elevada de ser una madre
y educadora crió a sus hijos en la fe y en el amor. Su devoto esposo
Tomo tuvo que irse al extranjero para ganarse el pan para su numerosa familia.
Así que frecuentemente Lucija tenía que ser madre y padre
de sus hijos. Dándose sin reserva a todo el que lo necesitaba, su
organismo se había ido desgastando rápidamente, y con una
frecuencia que iba en aumento sufría diversos dolores físicos.
Lucija no les prestó atención y continuó ayudando
con amor a sus hijos, nietos, a su comunidad parroquial a su lugar de procedencia
y a su país.
Cuando tenía 60 años le apareció un dolor insoportable
en diferentes partes de su cuerpo. El dolor era particularmente fuerte
en sus piernas con diferentes derrames. Aunque su cuerpo era una especie
de armadura pesada, no se preocupaba por el dolor, sino que incansablemente
como un auténtico caballero capeaba el temporal. La fe en Dios la
lleva a amar a todos los que la necesitan. Los médicos le señalaban
cada vez más los malos resultados de las pruebas, de lo cual ella
era consciente.
Accidentalmente se encuentra con una conocida Marija Novak de Žiškovac
que le habla sobre un seminario del P. James que iba a tener lugar en Varaždin,
y la invita para acudir juntas.
El pensar en ir al seminario le provocaba inquietud y ansia. Informó
a su familia de su intención, pero ellos estaban preocupados y le
señalaban su estado de salud, los dolores y el calor insoportable
(en Varaždin). Temían de que no fuese capaz de aguantar aquello.
Le rezaba constantemente al Señor, y repetía cada día
quién sabe cuantas veces: “¡Hágase Tu voluntad!”. Los
días del seminario estaban cada vez más próximos,
y luego el seminario empezó. ¿Y ella?. Seguía todavía
rezando, quería ir pero no lo hacía. En casa y en la iglesia
parroquial de San Pedro y san Pablo en Mackovec rezaba para pedir gracia
para todos los que asistían al seminario. El seminario pasó.
Lucija escuchaba constantemente sobre el entusiasmo de la gente que había
asistido al seminario, y lamentó el no haber sido capaz de ir. No
criticó a nadie, en lugar de ello continuó rezando con todavía
más vehemencia.
Unos pocos días después su hijo más pequeño
Aleksandar corrió rápidamente a casa trayendo bajo el brazo
video cassettes y muy feliz le dijo: “Madre, te traigo los video cassettes
del seminario del P. James”.
Durante varios días en el silencio de la noche y con una oración
en sus labios y con la fe en su corazón Lucija escuchaba atentamente
cada palabra pronunciada por el P. James y dirigida a la multitud de los
creyentes reunidos.
Iba cambiando sus piernas hinchadas de un sitio a otro para aguantar
más fácilmente. No le preocupaba el dolor. ¡Ella escuchaba!
¡ella oraba! ¡ella creía!. Durante años no podía
arrodillarse sobre sus rodillas doloridas. En un momento dado, sin pensarlo,
cayó sobre sus rodillas.
“¡Oh, Dios, es posible que otra vez tenga la fuerza para arrodillarme
ante Ti y agradecerte por todas las gracias!”. Ella misma no se creía
lo que le estaba sucediendo. Durante varias veces se levantó y de
nuevo se arrodilló. Estaba asombrada porque era capaz de levantarse,
cosa que durante largo tiempo había sido imposible para ella. De
nuevo cayó sobre sus rodillas, estaba escuchando al P. James, pero
también estaba escuchando la tormenta que estaba ocurriendo, que
producía un estruendo en su organismo. Ansiosa, emocionada, abrumada
por los sentimientos, con algún dolor extraño, y convulsiones
por todo su cuerpo, Lucija empezó a llorar amargamente. ¡Ella
creyó! ¡Ella oró!. Ella preguntó: “¿Oh,
Dios, Espíritu Santo, que me está pasando? ¿Es posible
que haya sido tocada de una forma especial por el rayo de Tu misericordia?”.
La Santa Misa acababa de comenzar y Lucija seguía de rodillas.
A su lado estaba su hijo Aleksandar, su hijo de 7 años al que dio
a luz con una edad bastante avanzada. Y mientras estaba temblando y excitada,
no se creía que le estuviese pasando a ella, que fuese capaz de
aguantar todo esto, que ella fuese capaz de dar gracias de rodillas al
Todopoderoso, el P. James estaba diciendo en voz alta los nombres de quienes
recibieron la sanación. Lucija estaba escuchando y no pudo creer
a sus oídos, porque dijo claramente entre todos los otros nombres:
“¡y una Lucija!”.
Lucija no pudo dormir en toda la noche. Estuvo despierta y estuvo orando
y dando gracias y repitiendo continuamente: “¡He sido curada! ¡He
sido curada!”
¡A través de las palabras del P. James, una Lucija había
sido curada! ¿Es realmente ella, Lucija Krnjak de Mackovec? ¿Por
qué cuestionarlo? ¿Por qué dudar? ¿Por qué
increíble? Lucija Krnjak está bien, el hinchazón de
sus piernas ha desaparecido, y la armadura que la oprimía dio paso
a paz y tranquilidad. ¿Hasta cuando? Sólo Dios sabe. ¿Y
Lucija? Lucija ha estado gritando con alegría, dando gracias, creyendo.
Ella cree que ha sido tocada exactamente, quién sabe cuando, con
el rayo de la misericordia de Dios. Que ha sido llenada con el poder y
la fortaleza del don del Espíritu Santo.
En 1991 los médicos diagnosticaron en el hospital de Vinogradska,
en Zagreb, que Lucija debería ser operada de la columna. Hoy, el
25 de agosto de 2001, después de la sanación milagrosa y
del chequeo médico, Lucija está completamente sanada y no
siente ningún dolor. Queriendo expresar su gratitud de la manera
más digna, le pidió a la directora del coro que todos cantansen
en la misa de domingo “Svi slavimo” (“Todos alabamos”).
Junto con el coro, ella alababa a Dios de forma entusiasta gritando
con alegría: “¡ni con espadas, ni con la fuerza humana, sino
con el poder del Espíritu Santo!” ¡pues ella es realmente
consciente del poder del Espíritu Santo! Ella continúa viviendo
y creyendo en su vida diaria que: Este es día en el que Dios ha
creado, regocijémonos en el Señor, gritemos con alegría,
amémosle, démosle gracias, ayudemos a todo el que lo necesite,
traigamos paz, fe y amor a todos pues nunca hay la suficiente paz, fe o
amor.
Escrito por Ana Žiškovic (Extraído del libro "Svetislav Stjepan
Krnjak, Apéndices para la investigación sobre el origen de
la Krnjak", 3ª edició,
Bjelovar 2001, página 78.)
Renata Ljolje
Am Waldstadion 1
69181 Leimen
Alemania
Querido Padre James:
Finalmente me he decidido a escribirle. Lo iba posponiendo porque tenía mucho que escribir y no sabía por donde empezar, tengo mucho que decir sobre nuestro querido Dios, Jesús y María Madre. Intentaré hacerlo lo más breve posible. Tengo 27 años, he nacido en Croacia y vivo en Alemania. Me casé a los 19 años porque quería vivir en una familiar tranquila, mi infancia no fue muy buena. Mis padres ya se habían divorciado dos veces, así que usted se puede imaginar lo "tranquila" que era nuestra vida familiar. Creo que lo que Dios ha unido ningún hombre debe separarlo, pues sino no se puede ser feliz nunca, y no existe lo que se dice paz en la vida familiar. Esta es mi opinión. A la larga, mis padres abandonaron a los seis hijos para que fueran "felices". Yo soy un producto de esto. Aunque hicieron todo esto, tengo que decir que me criaron como una buena católica. Como he dicho, me casé a los 19 años en la iglesia y el matrimonio fue siempre algo sagrado para mí. A los 20 años tuve a mi hija bajo circunstancias difíciles. Mi marido y yo discutíamos raramente pero era un tipo de silencio extraño. Como consecuencia de este silencio pequé y viví en pecado durante algún tiempo hasta que en abril de este año tuve un fuerte shock en mi vida, el día de mi cumpleaños descubrí que tenía cáncer (conecté inmediatamente mi pecado con el diagnóstico y también hablé acerca de ello con buenos amigos ). Ya no podía entender nada más y seguía preguntándole a Dios porqué. Continué haciéndome esta pregunta sobre mi misma y sobre los demás enfermos. Estaba enfadada con Dios pero nunca dejé de rezar. Los médicos no fueron capaces de extirpar todo el tumor durante la primera operación por lo que planificaron una segunda operación. Después de la segunda operación ya no encontraron células cancerosas en el tejido eliminado, ¡qué raro!. Nunca había rezado tanto en mi vida. Estaba sorprendida al ver la herida abierta tan bien curada y con poco dolor, pero el dolor en mi alma permanecía y empeoró. ¡Tenía un miedo mortal!. Recé más y más y fui a pedir ayuda naturópatas y a sitios parecidos. Había extrañas coincidencias que me impedían entrar en algo "más profundo". Siempre padecí fuertes dolores de cabeza y estaba en una constante ansiedad. Un día tenía un dolor fuerte de cabeza y recé delante de un cuadro de la Santísima Virgen María para aliviar el dolor y así sucedió. No me importó mucho y continué viviendo con miedos. Fui aliviada de mis jaquecas exactamente cuatro veces y sólo fue la cuarta vez cuando caí en la cuenta, y desde entonces las jaquecas han desaparecido. Mi segunda experiencia fue la más maravillosa de mi vida, ¡fue la experiencia de encontrarme con Jesús!. En una visión, Jesús me tomó en sus brazos y eliminó mi ansiedad, ¡Dios había respondido a mis oraciones y Jesús eliminado mi "miedo mortal"!. Desde entonces me siento muy bien y la ansiedad se ha ido. Por otra coincidencia me topé con su nombre y busqué algo sobre usted en internet y descubrí su página web. Su sitio web es muy bonito y me encanta leer ahí la información. En todo caso, tenía que asistir a alguno de sus seminarios y así lo hice. Conduje hasta Krk y asistí a los tres últimos días, y fue la misa más maravillosa y el sermón más bonito a los que nunca había escuchado, y obtuve respuestas a la mayoría de mis preguntas. YO COMPRENDÍ entonces. El sábado por la tarde, durante el descanso me tumbé en la playa y cerré mis ojos, y ante mis ojos vi el rostro de Nuestra Madre, la Virgen María y como acariciaba mi mejilla con su mano, como si me dijese: "bien hecho, hija mía", ¡yo estaba segura de ir por el buen camino!. Nunca antes había sido capaz de ver a Dios y a Jesús y la fe con tanta comprensión de la forma que lo experimenté en su retiro. Recibí la sanación interior y la física, mi corazón se estremeció. ¡GRACIAS!. Fui a confesarme y decidí cambiar mi vida y así lo he hecho. Los tres somos ahora muy felices. Dios siempre está ahora con nosotros. Rezamos juntos a diario, a veces mi marido y yo rezamos el rosario juntos y rezamos cada noche la oración para matrimonios de su librito de oraciones y es algo muy bonito. Sus libros son maravillosos y encontré la confirmación de todas las cosas que no creía que fuesen posibles, incluida mi visión. ¡No hay nada más maravilloso que estar en la presencia de Dios con la familia!. Le doy las gracias a todos los ángeles que han llevado todas mis oraciones hacia Dios, Le agradezco a Dios, JESÚS y a la VIRGEN MARÍA por no abandonarme y por llevarme por la senda correcta. Podría escribir mucho más pero creo que creo que usted me entiende. Feliz Navidad, querido Padre James, y por favor no deje nunca de predicar, ¡yo rezaré por ello!.
Renata - Alemania
Indira Monika Dizdar
Frankopanska 17
10000 Zagreb
Querido Padre James
Mi nombre es Indira Monika Dizdar – provengo de una familia musulmana.
Toda mi familia practica el Islam. Yo me convertí hace cinco años.
Ahora tengo 18 años. Jesús me cogió de la mano y me
condujo por un gran puente – desde el Islam hacia el Cristianismo. ¡Estoy
feliz de que Jesús me haya elegido entre tantos de mis familiares
y me haya mostrado el camino correcto!. Desde el principio fui una niña
no deseada. Mi madre dio a luz fuera del matrimonio, quiso abortarme pero
era demasiado tarde así que tuvo que darme a luz. Mi padre me abandonó
nada más ser concebida y nunca le vi. He pasado mi vida con mi abuela
y con mi abuelo. Ha sido doloroso crecer sin padres. También era
rechazada por el círculo de niños de mi edad porque era huérfana.
Así pues mi infancia fue un indicio de alienación y de soledad.
Cuando tenía 12 años, mi madre me llevó a vivir con
ella. Vivía por entonces con un hombre. Para mi fue otro shock.
No quería vivir con ese hombre que no era mi padre. A los cinco
días de vivir con él, me di cuenta que era un alcohólico.
Cada dos días llegaba a casa borracho, y gritaba y rompía
cosas volviéndose un salvaje. Llegué a desesperarme. Tenía
miedo de mi padrastro. Mi madre y yo misma éramos extraños
el uno para el otro. Estaba más sola que nunca, frecuentemente pensaba
en el suicidio. Mi vida no tenía sentido. No quería vivir
más. ¡No tenía a nadie! Sólo dolor en mi corazón,
tristeza , noches en vela, y muchas lágrimas y ¡eso era todo!.
Todo el mundo en el pueblo sabía con quien vivía y tenían
compasión de mi. Quería tener amigos pero no los tenía.
Quería tener padres pero no los tenía. Quería una
sonrisa, ¡pero no la tenía!. Un domingo me acerqué
a un grupo de gente que estaba yendo hacia la iglesia. Les seguí.
Todos me miraban confundidos. ¿Cómo es que yo, una niña
de una familia musulmana, va a la iglesia y especialmente procediendo de
una familia tan poco honorable?. ¡Era extraño para todos!.
Pero entré en la iglesia sin dudarlo y asistí a la misa.
Después de ello tranquilicé. Sentí en la iglesia fortaleza,
¡algo que me llenaba!. Mi madre se enteró de que había
asistido a la misa y ella se enfadó conmigo. Pasado un tiempo le
dije a mi madre que quería ser bautizada. No lo aceptó, lo
cual es normal dado que es una mujer musulmana. Pero le dije que estaba
decidida a ello y que me bautizaría y que eso era todo. Tenía
entonces 13 años. ¡Recibí los sacramentos y la fe católica
para siempre!. Mi madre, todavía hoy no está de acuerdo conmigo,
pero lo más importante es que ¡Jesús está de
acuerdo conmigo!. Después de la escuela primaria empecé a
pensar a qué convento iría. Cuando se enteró de ello
mi madre se opuso fuertemente. Pero le dije con valentía: “¡yo
voy!” y me fui. Estuve durante 4 años en el convento. Me gradué
en la escuela médica secundaria (enfermera). Mi padrastro todavía
bebe hoy día. Mi madre ha tenido con él tres hijos. No están
casados. Hay mucha desunión y ¡el diablo está en esta
familia!. Aunque siempre tuve sentimientos de inferioridad, nunca sentí
el amor de la familia, y frecuentemente me apeno por ello. Tengo la mayor
felicidad –¡A Nuestro Señor Jesucristo! ¡Quiero ser
completamente suya!. Leí sobre su ayudante Joseph de Alemania. Yo
tampoco había experimentado que alguien me llamase “Hija mía”.
Procedo de una familia musulmana. ¡Nuestro Dios es un Dios poderoso!.
Padre James me gustaría muchísimo ir con usted por el mundo
y decirle a todos que nuestro Dios ¡es un Dios poderoso!. Me gustaría
ser su ayudante, se que quizá esto es imposible pero con todo lo
intento. Me gustaría estar cerca de usted y ayudarle. Creo que Jesús
quiere que me encomiende a mi misma en sus oraciones. ¡El mayor regalo
sería para mi sería el recibir respuesta a esta carta o testimonio
o petición!. Jesús me ha dado otras muchas cosas en mi vida.
Un padre carismático me dijo: “serás un puente entre el Islam
y el Cristianismo!” Yo quiero convertirme en ese puente.
Jesús me dijo durante ese seminario que tenía que ponerme
en contacto con usted y esto es lo que estoy haciendo. Sólo Jesús
sabe el porqué. ¡Quizá se lo haya dicho!.
Espero su respuesta. Rezo por usted y a diario le doy gracias a Jesús.
Su hija en Jesucristo, Indira Monika Dizdar. ¡Estoy lista para
lo que Jesús quiera de mí!
¡Que el Señor le bendiga!
Espero que consiga el mayor y el mejor regalo - ¡su respuesta!
Ljubica
Šipušic
Majke Terezije
14
10090 Zagreb
Koprivnica,
11. 08. 2002.
Querido P.
James,
Ayer usted
mencionó finalmente mi nombre, pero yo lo sabía antes de
que lo hiciese. Me decía a mi misma: no es capaz de pronunciar mi
nombre, pues sino ya lo habría dicho. Ljubica – es difícil
de pronunciar, pero con todo usted de alguna manera lo dijo. Son cosas
que no le impiden que lo pronuncie.
Tengo que
contarle mi historia. Es larga, pero nos dijo que le escribiésemos
con detalle. Después del último seminario en Zagreb, comencé
a estudiar inglés para poder entenderle en el siguiente seminario.
Y le puedo contar que le he entendido, pero una carta así no la
puedo escribir en inglés.
El año
pasado en Zagreb mis amigos me persuadieron para ir a su seminario. No
experimenté nada el primer día. Incluso me burlé de
mis amigos por creer en usted. Pensé, usted es un psicólogo,
sabe como tratar a una muchedumbre. Con todo, el segundo día algo
me arrastró fuertemente hacia el seminario y fui sola, sin amigos.
También el tercer día, el 30 de julio de 2001. en mi cumpleaños.
El recinto del “Dvorana sportova” estaba lleno y los voluntarios no me
dejaban entrar. Les supliqué a los voluntarios que era mi cumpleaños
y que me dieran una entrada como regalo, pero ellos sólo se reían
y me decían, “Feliz cumpleaños”. Finalmente, después
de 20 minutos, uno de ellos se rindió y me permitió entrar,
exclamé “¡Aleluya! y me introduje en el recinto.
Había
una gran muchedumbre, estuve todo el tiempo sentada en las escaleras, muy
incómoda y durante el descanso no pude estirar las piernas por miedo
a perder el sitio. Durante la oración de sanación no pensé
en mi misma sino en mi madre que tenía diabetes y a causa de ello
tuvo una gangrena y perdió su pierna. También pensaba en
Ante, un amigo de mi hijo, que estaba paralítico por un accidente
y sólo tenía 21 años.
Todo el mundo
rezaba, y yo también lo intentaba, pero no esperaba que Dios contestara
a mis oraciones porque soy una pecadora, según me habían
dicho mis amigos cuando me burlé de ellos durante el primer día
del seminario. Concretamente, no había hecho una confesión
durante 33 años (precisamente la edad de Jesús). Anteriormente,
cuando mis hijos eran pequeños (tengo tres hijos) iba aún
ocasionalmente a la iglesia, pero en los últimos 10 años
casi no he ido en absoluto a la iglesia, y tampoco rezaba. Con todo, Dios
me tocó como pecadora que soy (como tocó a San Pablo) y respondió
a mis oraciones. Sentí en mis piernas que me bandeaban un terrible
dolor en mis rodillas (las rodillas me dolían también antes),
y a continuación una especie de corriente fuerte, como si fuera
la presión del agua. Desde entonces mis rodillas ya no me han dolido.
Mi madre se ha curado completamente de la diabetes. Ante –el amigo de mi
hijo, todavía no camina, pero rezaré por él y sé
que andará.
Después
del seminario, empecé a ir a misa los domingos, Durante la comunión
me sentí triste porque no estaba invitada pues no había hecho
una confesión desde hacía mucho. Entonces, el 8 de septiembre
de 2002, el día de la Asunción de María, hice una
confesión general concienzuda y recibí la comunión.
Ahora vivo una vida completamente nueva, la Biblia es mi lectura favorita,
apenas puedo esperar para ir a la Santa Misa y a la Sagrada Comunión,
casi no puedo esperar a que llegue la hora de la oración y la hora
de la lectura de la Sagrada Escritura. Me gusta confesarme frecuentemente.
Ahora en el
seminario de Koprivnica, el tercer día usted dijo finalmente mi
nombre: Ljubica –estás sanada, has sido completamente liberada.
Recibí la Sagrada Comunión de sus manos, Padre James. Durante
el descanso tuve la urgencia de encender un cigarrillo pues no había
sido liberada del hábito de fumar. Entonces me dije a mi misma que
no afligiría a Jesús con este mal hábito, así
que no encendí el cigarrillo. A continuación, durante la
oración de sanación sentí un fuerte viento a mi alrededor,
pero cuando miré hacia la gente no soplaba ningún viento.
Pensé que el Espíritu Santo había venido sobre mí
y me había liberado de mi hábito de fumar. Fue cuando usted
dijo en alto mi nombre como una confirmación de mi fe. Estuve llorando
de alegría por las muchas bendiciones que Dios me ha dado. Ya no
fumo más. ¡Alabado sea el Señor!
Nuestro Dios
es verdaderamente un Dios poderoso – yo Le alabo. Aleluya. Dios le ha traído
incluso desde la India para abrir mis ojos y mi corazón y para que
Le comprendiese y Le amase. ¡Gracias Jesús!
Padre James,
puede escribirme, puedo entender todo, es para mí más difícil
hablar. Estoy deseando todavía aprender aunque tengo 56 años.
He nacido el mismo año que usted P. James. Por tanto, esto no es
tampoco por casualidad, Dios ciertamente está involucrado en que
precisamente usted me haya llevado a Él.
Le quiero
P. James, le quiero mucho y le doy gracias a Dios por todas las bendiciones.
Dios le bendiga P. James, le quiero mucho y le doy gracias a Dios por todas
las bendiciones.
Que el Señor
le bendiga, P. James y que pueda usted predicar durante mucho tiempo a
Jesús, el único Salvador.
Atentamente
suya:
Ljubica Šipušic
Antonia
Marks
Pheonix,
EEUU
Querido P. James,
Me di de alta
en su grupo de guerreros de oración hace algunos meses. Pedía
oraciones por mi hijo Thomas que estaba deprimido, sin trabajo y con problemas
matrimoniales. El mes pasado me dijo que él y su esposa habían
estado asistiendo regularmente amisa y que él necesitaba de
forma desesperada confesarse y recibir la comunión. Le dije que
llamase a un sacerdote y le expliqué que él y su esposa no
estaban casados por la iglesia católica pues ella se había
negado. Ahora ella quiere tener bendecido el matrimonio. Llamó a
la iglesia de San Marcos y el sacerdote les respondió concertando
una cita para que los dos se encontraran con él. Ahora estoy feliz
por informar que el matrimonio de mi hijo ha sido bendecido el 23 de agosto
de 2003. Mi hijo está aún sin trabajo pero está feliz
esperando ser bienvenido de vuelta a la iglesia. Mis plegarias han sido
respondidas con vuestra oración y ayuno y ayuno.
¡Que
el Señor le bendiga P. James y le preserve de cualquier daño!.
Continuaré rezando a diario la oración del guerrero. GRACIAS
En Jesús
y María
Antonia Marks
Ivan Žižek
Trg Bana
Jelacica 11
40326 Sveta
Marija, Medimurje
Querido P. James,
He dado mi
testimonio durante el seminario en Koprivnica, pero deseaba escribirlo.
Asistí a su seminario y leí todos sus libros, que me ayudaron
a encontrar signifcado a mi vida y a vivir una mejor vida cristiana aceptando
a Jesucristo como mi único Salvador y Señor. Cuando mencionó
en alto mi nombre durante la oración de sanación sentí
un gran consuelo y alivio en mi corazón y fui capaz de perdonar
a todo el mundo, lo cual era para mí dificil en mi vida. Jesús
me dio la gracia de perdonar a todos los que me ofendieron o me rechazaron.
También me dió el Señor el don de ser un testigo.
El último día el Espíritu Santo me dio el don de lenguas
para rezar. Ahora la oración se vuelto fácil para mí.
Alabo y le doy gracias a Jesús.
Patricija
Šimic
Susedsko
Polje 10 A
10090 Podsused,
Zagreb
Querido P. James
Soy madre de
dos hijos. Gracias por el seminario que tuvo lugar en Pabellón de
Deportes de Zagreb. Di a luz a Loreta sin problemas, y quería tener
más niños, pues era hija única de mis padres. Estuve
embarazada tres veces y todas las veces al tercer mes perdí al bebé.
Estaba infeliz y fuí a todos los médicos, pero nada. Me decían
que debía darle gracias a Dios por el hijo único que había
tenido y que nunca más me volvería a quedar embarazada. No
me dí por vencida y creía que Dios me iba a dar otro hijo.
En su seminario asistí el último día a la oración
de intercesión con mi madre, que estuvo allí todo el tiempo.
Cuando usted dijo que pusiésemos la mano el uno sobre el otro, cerrar
los ojos y rezar juntos con usted, mi madre quiso que rezásemos
juntas. Mi madre rezó sobre mí pero yo no quise rezar sobre
ella. Cuando miré alrededor y vi a toda la gente en el Pabellón,
rezando unos sobre otros, me sentí miserable y empecé a llorar
y a reprocharme por no rezar sobre mi madre. En ese momento escuché
una voz que decía "estás embarazada". Tuve un shock pues
por aquel tiempo no estaba pidiendo un hijo y ese tema no estaba en mi
mente. Pasados dos días se confirmó mi embarazo. Sometí
a mi hijo a las manos de Dios y hoy tengo un hijo de 4 meses. Le puse por
nombre Josip (José) pués le había prometido a San
José que si encontraba un buen marido y tenía un hijo
le pondría por nombre Josip. Dios ha respondido a todos mis deseos.
Gracias Jesús. Nuestro Dios es un Dios poderoso.
Testimonio de Amy
Querido Padre Manjackal:
El 30 de mayo
de 2002, nació prematuramente mi hija por medio de una cesárea.
Sufría de presión arterial alta asociada al embarazo y la
niña nació antes de tiempo pues mi presión arterial
estaba siendo cada vez ás alta. Tan pronto como nació se
hizo manifiesto que algo no iba bien, la ingresamos inmediatamente en la
unidad de cuidados intensivos en el hospital infantil de aquí en
Zurich. Le diagnosticaron el síndrome de la mebrana hialina que
es una situación en la los pulmones están desarrollados parcialmente
y el bébe no puede respirar por sí mismo. Ella permaneció
estable durante la noche y a continuación, al día siguiente
tuvo una evolución a peor y justo delante de mí tuvo una
parada cardiaca. La máquina para respirar le habían originado
agujeros en sus pulmones y el aire le había comenzado a oprimir
su corazón causándole la parada. Nos dijeron que abandonásemos
la UCI y esperásemos afuera. Llegados a ese punto nos pusimos en
contacto con mi familia en los Estados Unidos, con la familia de mi marido
aquí en Zurich y fué cuando empezó la cadena de oración.
Las personas a las que conocíamos contactaron con sus amigos y familiares
y durante las horas en la que los doctores luchaban para salvar la vida
de nuestra hija, personas de todo el mundo habían hecho un alto
para decir una oración por nosotros. No esperábamos que nuestra
hija sobreviviera aquella noche, pero lo hizo y al día siguiente
permanecía estable. Querido P. James creo que esto fue cuando Vivian
Munz contactó con usted en Saint Gallen pidiendo sus oraciones por
la sanación. Ella consiguió y nos trajo su bendición
y fue un gesto tan especial que siempre le estaremos agradecidos. Cada
día nuestra hija iba mejorando, ¡ella no requirió ni
intervenciones médicas ni de oxígeno y estaba atendida! Los
médicos no se lo podían creer y dijeron que había
sido un milagro, no sólo el que hubiera sobrevivido sino que se
hubise sanado tan pronto sin sufrir ningún daño ni los efectos
de la enfermedad.
Estábamos
con una verdadera humildad por el derramamiento de amor y plegarias que
se habían enviado a nuestro paso y pienso que ella estaba rodeada
de ángeles y las oraciones de todo el mundo dirigidas hacia aquí
formaron parte del milagro. Así que quisiera agradecerle por su
bendición sanadora y por por dirigir su amor directamente hacia
nosotros. ¡Hemos cambiado para siempre, estamos sobrecogidos por
este milagro y nuestra Mia Christina es una persona pequeñita extraordinaria!
Gracias por todo
Atentamente,
Amy Oggenfuss
Rotflushstr.
15
8702 Zollikon
Suiza
Desde Francia
Charlotte, mi mujer y mi hija fueron el viernes 19 de julio a San Luis María de Monfort (Francia) al programa de sanación dirigido por el P. James Manjackal y rezó por la curación de mi epilepsia que padezco desde hace 15 años. Mientras se rezaba por la tarde en la iglesia, experimenté en mi casa -que está a una hora de camino- el toque sanador de Jesús. Primeramente pensé que era un sueño pero después supe que no fue un sueño ya que fue al mismo tiempo que el P. James decía en voz alta mi nombre en la oración en la iglesia y dijo que estaba sanado según me informó posteriormente mi esposa. Nunca había visto al P. James pero cuando mi esposa regresó y me explicó los rasgos físicos del P. James supe que era el mismo que había orado sobre mí. Creo que tenía "bilocación". Yo testifico que estoy completamente recuperado de epilepsia. Más tarde con mi esposa y mis hijos visitamos al P. James.
Marc
Charlotte
y Marc Cornette
86247 Iteuel
Francia
Marijan Kajic
¡Alabado sea el Señor, nosotros te festejamos QUERIDO JESÚS!
Querido P.
James:
Asistí
a su seminario en Koprivnica del 8 al 11 de agosto de 2002.
Gracias a
usted he RECIBIDO un NUEVO CORAZÓN y he sentido la fuerza del ESPÍRITU
SANTO... ¡Me siento como si hubiese nacido de nuevo!
He recuperado
mi salud lo mismo que mi madre, mi hermana y tantos otros a los que conozco.
Mi madre padecía fuertes dolores de cabeza y migrañas, su nombre es Mara Kajic. Mi hermana tenías problemas con el tiroides. Pero, gracias sean dadas a Dios, eso son cosas del pasado.
Muchas, muchas
gracias.
Pd. Le deseo
mucha salud y suerte en su numerosos viajes por el extranjero y todos los
croatas estamos esperando que venga de nuevo.
Su hijo
Marijan Kajic
Zagreb
Erika
Krammer Erika
8362 Söchau
Übersbach 129
Después
de que mi marido falleciese en enero de 2002, perdí mi fe en Jesús.
Estaba enfadada porque se había llevado de mi a mi marido. El P.
James me dio de nuevo fe en Jesús y experimenté una sanación
física e espiritual.
Berta
Hartner Berta
Dreikreuzweg
5
8280 Fürstenfeld
Soy una divorciada. Tuve un novio durante bastante tiempo pero no era feliz. Rezaba frecuentemente para ser capaz de finalizar sea relación y eso es lo que ha ocurrido ahora. ¡Mi alma está curada! Gracias P. James, gracias Jesús y María!
Querido Jesús,
por favor ayúdame a continuar. ¡Gracias!.
Margarete
Margarete Nyiri
Gudrunstr.
172/16
10. Bezirk
en Viena
Por la presente
doy testimonio de que el Señor me ha sanado. Sufría unos
dolores muy fuertes en mis articulaciones desde casi 3 semanas y el médico
me diagnosticó: "poli artritis".
Durante la
Misa, mi amiga Ingrid rezó por mi sanación. Poco después
de que el P. James dijese que Margarete, también conocida como Grete,
está sanada, ¡yo reclamé para mí esa sanación!.
Iré a ver al médico y pediré exámenes y resultados.
Anneliese
Anneliese Wiesler
Fürstenfeld
Yo no creía
de verdad que Jesús me amase y frecuentemente había en mi
periodos de oscuridad. Me sentía rechazada por los demás,
quienes según mi opinión, eran favorecidos por Dios.
Hoy Jesús
se inclinó hacia mí y me dijo que me ama y que comparte mi
alegría cuando los demás vienen a verme.
Gracias Jesús.
Sandra
Sokuch Sandra
Am Telek 50/7
7400 Oberwart
Durante casi
11 años padecía de ataques de pánico, depresiones
agotadoras y complejos de inferioridad. Fui herida en mi infancia y tuve
muchos pensamientos negativos. Como resultado, me odiaba a mí misma
y odiaba a los demás. Ahora he sido sacada de la oscuridad y mis
lágrimas han sido enjugadas. ¡Ahora en mí sólo
siento alegría y amor!
Maria
Asistí
a varios seminarios del P. James. Cada vez experimenté una gran
sanación en mí y en mi familia. El Señor también
me dio la gran gracia de vivir de acuerdo con una planificación
familiar natural. Para mi marido esto era impensable y hubo discusiones
durante años. Recé mucho y derramé muchas lágrimas.
Yo quería seguir este camino por razones de conciencia. Durante
el seminario, el Señor me dijo que Él abriría la puerta
para mí y le pedí ayuda para atravesarla.
Eso fue exactamente
lo que ocurrió y espontáneamente se me salió la espiral
intrauterina y le pedí a alguien que rezase por mi marido. Cuando
se lo dije me sonrió amorosamente. No se puede describir con palabras
la alegría que sentí en mi corazón.
Por gratitud
y para Gloria de Dios he decidido organizar un seminario de "Planificación
Familiar Natural". Entretanto ha habido tres de tales seminarios. Es increíble
la cantidad de gente que asiste, y que quieren ahora usar este método.
Cada seminario está acompañado por la oración, incluso
mediante cadenas de rosarios. Me dicen frecuentemente que me envió
el Espíritu Santo.
Señor,
te alabo y te glorifico en nombre de todos nosotros a los que nos has concedido
tales grandes dones.
Aurelia
Stürzl
Aurelia
Bartensteingasse
14/1/4
3250 Wieselburg
Quiero agradecerle
al Señor Jesús y al Espíritu Santo por la conversión
de mis tres hijos Sebastian, Christopher y Magdalena. Quiero agradecerle
también a Dios por liberarme de maldiciones (magia, vudú,
chamanismo, Reiki, magia india, sanación psicológica, etc.).
Gracias por liberarme de todos los falsos ídolos y dioses. Gracias
por la liberación de todos los Krishnas y de todos los falsos dioses.
Abrí el libro, "Entra en el arca" y leí una oración.
He decidido seguir a Cristo y nunca dar marcha atrás. Ese es mi
deseo y mi oración, que sea capaz de hacerlo junto con mis tres
hijos.
¡Alabado
sea el Señor Jesús"
Marie
Marie Meduidooie
Welsbachgasse
12
2603 Felixdorf
Hace siete
años que estoy divorciada de mi marido y desde entonces sufro ansiedad.
Después de mi visita a Medjugorje desapareció. Asistí
al retiro del P. James en Wiener Neustadt. Durante la oración de
sanación interna Dios me liberó de los sentimientos de culpabilidad.
Anteriormente solía echarle la culpa al mal comportamiento de mi
marido. En el siguiente retiro en Ternitz, recibí la sanación
física. Tenía una úlcera en mi útero y por
ello tenía problemas para retener la orina. ¡Ahora estoy curada!
¡Aleluya!
Mis ojos solían
parpadear y picarme todo el rato. Ahora el Señor me ha aliviado
de ello. Siempre tenía que utilizar un bálsamo de cortisona.
¡Ahora eso una cosa del pasado!
¡Alabado
sea el Señor Jesucristo!
Magdalena
Magdalena Ehrenreich
Ackermannstraße
21
D-Bretzfeld
Mi infancia
estuvo determinada por el comunismo y la superstición. Estaba en
Yugoslavia en la oscuridad y fui a un budista Ashram (Poona). Fui también
a Rajhinesev. ¡Sólo Jesús es el Señor!
En el año
2000 me confesé con el P. James. Fui sanada de la muñeca
fracturada (mano izquierda) y no hubo por tanto necesidad de operación.
Fui sanada de un carcinoma cervical y estoy en la Luz y en el Amor de Jesús.
Gracias y
gracias a ti P. James.
Stefan
Stefan Kerschbaumer
Schachen 83
8250 Vorau
¡Alabado sea el Señor!
En Siegendorf
recibí una sanación interna que me dio una nueva perspectiva
de futuro. Hubo cinco suicidios en mi familia, por el lado de mi madre
y por el de mi padre, y dos de mis hermanos también cometieron suicidio.
¡A la edad de sólo 30 años tuve que asistir a 3 funerales
por suicidio! En el último suicidio de mi padrino de confirmación
en junio de 2002 sentí como si el suelo se levantase sobre mis pies
y no había allí nadie para ayudarme a excepción, esto
es lo que pienso ahora, de la última mota de fe en mí.
Yo no podía ir a un psico-doctor pues no creía en ellos.
De una amiga recibí la información de que un psicoanalista
podría escindir el árbol familiar sólo conmigo. Pensó
que tendría que ser alguien que valiese la pena.
La pregunta
fue, ¿quién?. Gracias a Dios y Aleluya, trabajo en el Hospital
de Santa María en Vorau. Allí las hermanas Christina y Maria-Johanna
me animaron para que fuese a un retiro del P. James. El P. James era capaz
de romper la maldición de mi familia.
Fui al retiro
una semana después del último funeral por suicidio con muchos
pensamientos entremezclados. (El lado bueno y el malo en mí estaban
luchando una increíble guerra en mí ¡pero ya durante
esta pelea la insondable gracia de Dios fue ganando!). Con la ayuda del
Espíritu Santo fui a confesarme con el P. James aunque tenía
muchas dudas a causa de mi pobre inglés. Pero fui arrastrada hacia
el P. James. Desde entonces él es un apóstol para mí
y para nosotros en estos tiempos de oscuridad. Alabo y agradezco al Señor
por las gracias que nos concede a través del P. James. Durante esta
confesión con el Apóstol P. James experimenté la fuerza
de la imposición de sus manos sobre mí, lo cual no puedo
describir con palabras.
Después
me compadecí del P. James pues estoy seguro que los grandes pecados
que cometí y que no confesé en los últimos 16 años
le causaron un gran dolor interior y por tanto esta gracia de Jesús
era tan ilimitada y liberadora para mí, que al dejar la sala de
confesiones era una persona convertida. Durante la oración por la
sanación experimenté más gracias del Señor,
cuando escuché: "Stefan, Dios ha permitido que una luz caiga sobre
tus ojos!", que fue seguido de testimonios increíbles (visiones,
sucedidos durante la oración etc.). Dios me dio una vista interna
mediante el Espíritu Santo.
El día
que volví del retiro a mi casa, les pedí a mis padres perdón
por todos los resentimientos, acusaciones, malas acciones, etc., algo que
nunca había sido capaz de decir antes. ¡Las enseñanzas
de la gente a mi alrededor me animaron en mi nueva vida!, la vida en la
Santísima Trinidad. El testimonio más hermoso que me dio
el Espíritu Santo ocurrió el día de trabajo siguiente.
La última hermana que había sido llamada (a la vida religiosa),
la hermana Klara-Maria en el hospital de Santa María en Vorau, después
de escuchar que me había convertido, cogió un versículo
de la Biblia de una bolsita -"bolsa de la Palabra de Dios"- de la cual
se escogen versículos para el día. Sin conocer mi testimonio
de sanación, escogió el salmo 18:29 en el que se lee: "efectivamente
Tú, oh Señor, le diste luz a mi lámpara; Oh mi Dios,
Tú das brillo a la oscuridad sobre mí.". Escribió
este versículo con letras preciosas sobre su propia Biblia "de conversión"
y me lo dio. ¡Rompí en lágrimas y alabé a Dios
Todopoderoso!.
Mi novia Petra
no podía enfrentarse a mi nueva vida así que, sin presión,
y por su propia cuenta, decidió asistir al retiro "Fest für
Jesus". En Graz ella también experimentó la gran gracia del
Espíritu Santo y puede continuar su vida, a través, con y
en Jesús. Podría escribir llenando muchas más páginas
pero me detendré ahora.
¡Alabado
sea el Señor!
Testimonio de Srete
Mi querido
P. James.
Con gran esfuerzo
mi familia y yo le visitamos en Pula. Cuando mi esposa le vio este año
por primera vez en la TV croata dijo que si este sacerdote -el Padre James-
rezase por mí me sanaría de mi miedo, pánico y depresión.
Ha sucedido algo así. Usted ha rezado por ella y ahora se siente
bien y con salud. Le agradezco el haber rezado sobre ella imponiéndoles
sus manos y sobre nuestros cuatro hijos, Vlatko y Nikola. ¡Alabanza
y Gloria al Señor Jesús! ¡Aleluya!
Y, ¿qué
pasa conmigo, Padre James?. Por supuesto que ha sido una disposición
del Señor Jesús el encontrarle en Pula. Sabe que amo a la
India, y he estado 11 años envuelto en el Movimiento Hare Krishna
(ISCON). He aprendido enseñanzas muy interesantes y buenas de las
sagradas escrituras Vedas, sobre la personalidad suprema de la Divinidad,
sobre el mundo material y trascendental, el alma (jiva) y su relación
con Dios y Su energía externa y cual es la forma de llegar a Él.
Sólo a través del amor y servicio devoto hacia Él
y a sus devotos y a su misericordia se le puede alcanzar. Yo había
seguido varios principios Vedas (la no violencia, el no comer carne, la
prohibición de sexo, la abstención de drogas, tabaco y alcohol,
pero sentía el tener que satisfacer la petición de cantar
16 series de mantras Hare Chrishna (que es lo mínimo que se canta).
Así que estaba perdido, mi Gurú nunca me aceptó y
no sabía qué hacer.
Ahora usted
entró en mi vida, Le cuento que cuando usted apareció delante
de mí en el monasterio de Pula y mencionó mi nombre, fue
como un sueño para mí. Estoy seguro que estaba esperando
ese momento desde toda la eternidad. Cuando usted me abrazó y me
dijo "Srete, te estaba esperando" y "Srete, Jesús te ama" nunca
me había sentido tan próximo a la Divinidad viva y me sentí
ante la presencia viva de nuestro Señor Jesús. Creo que Jesús
envió a un sacerdote desde la India para amarme y llevarme hacia
Él, ¡qué felicidad para mí!. Cuando usted puso
sus manos sobre mí y oró, sentí penetrando sobre mí
una fuerte energía espiritual y sentí un calor en mi cuerpo
sudando por todas partes.
Gracias Padre James por esa luz que ha puesto en mi vida. Siguiendo sus instrucciones he puesto una cruz en mi cadena y tomé la decisión de no visitar el campamento cercano a Pula en donde cada año solía encontrarme con ISCON (devotos del Hare Chrisna). Fueron varios gurús, y aunque sabía que mi potencial gurú iba a estar allí, no fui. Le acepto a usted como mi líder espiritual y al Señor Jesús como mi maestro. YA NO NECESITO NUNCA MÁS A NINGÚN GURU DE ISCON. Esa es mi decisión final, JESÚS ES MI GURÚ. Ahora empleo un tiempo en rezarle diariamente al Señor Jesús y asisto a la Santa Misa con regularidad, nunca más regresaré a Hari Rama y a Hari Krishna. Gracias Padre James por haberme llevado a Jesús y a la Iglesia. Rece por mí para que pueda vivir una buena vida cristiana con mi mujer e hijos. Usted es mi guía espiritual y hermano.
¡Alabado
sea el Señor Jesús!
Gloria a Su
Padre y al Espíritu Santo.
Su siervo
Srete Nikolovski
PhD
Profesor Asociado,
Deputy Dean
Universidad
de Osijek
Facultad de
ingeniería eléctrica
K. Trpimira
2B
31 000 OSIJEK
CROACIA
Testimonio de Darija
Querido P.
James:
Le estoy escribiendo
desde Split, Croacia. Estuve en su seminario este verano y fue una maravillosa
experiencia para mí y mi familia. Siempre había creído
en Dios pero ahora se que no soy una buena creyente. El seminario y sus
libros me ayudaron a descubrir en mí al Espíritu Santo.
Fue la enfermedad
de mi hermana la que me permitió ser una honesta creyente en Jesús.
En mi familia hay tres médicos (mi padre, mi hermana enferma y yo)
sin embargo yo creía que sólo Dios podía ayudar a
mi hermana. Tuvo un tumor cerebral y dos operaciones. Ahora se siente excelentemente,
y piensa que está sanada. Estuvo en su seminario en donde usted
rezó sobre ella y mencionó en alto su nombre: "Anita, estás
sanada".
Se que Jesús
le envió a usted en este momento especial para nosotros para darnos
paz interior y una profunda creencia en Su amabilidad.
Gracias y Dios
está con nosotros,
Darija
Testimonio de Vladimir
¡Querido Padre James!
Antes de nada
le estoy muy agradecido a Dios por enviarle a usted in mi vida.
El año
pasado después de haber asistido a su seminario cambió casi
todo en mi vida. Trajo a Jesús en Su grandeza completa. Fui aceptado
por Jesús con todas mis faltas y pecados y Él me perdonó,
y más, me sanó aunque nunca pensé que esto pudiera
ocurrirme a mí debido a mis pecados y a mi debilidad.
Yo era un
católico nominal hasta su seminario, pero ahora pertenezco a la
Iglesia Católica con todo mi corazón y con toda mi alma.
El año pasado fui a su seminario en Split por la proposición
de mi amigo desde Zagreb que había estado presente en el mismo seminario
de Zagreb.
Hace dos meses
tuve una operación en Zagreb y me diagnosticaron cáncer en
el recto. Perdí 15 kilos. Así que asistí al seminario
con el deseo de recibir fortaleza espiritual y más fe y gracia.
Yo se que Dios está castigándome por mis pecados con la enfermedad.
Quería ir a su seminario después de una buena confesión
con un corazón puro pero eso era imposible pues yo no estaba casado
por la Iglesia. Me sentí triste pero estaba arrebatado por el buen
ambiente de oración y pensé que Dios me bendeciría.
Con lágrimas amargas le pedí a Jesús perdón
por mis pecados y confié en amor misericordioso de Jesús.
Entretanto usted estaba dirigiendo la oración de sanación
en la que usted anunció mi nombre "Vladimir, estás sanado
de cáncer de recto, de páncreas y de hígado". En ese
momento pensé que no era yo, yo sólo me había operado
de cáncer de recto. ¡Entonces le di gracias a Dios porque
otro Vladimir había sido curado!.
Al mes siguiente
fui a ver a mi médico para un chequeo y me dijo que mi cáncer
ya se había extendido al páncreas y al hígado pero
el doctor y mi esposa me lo habían mantenido en secreto. Estaba
impactado. Se lo pregunté a mi esposa y ella me lo confirmó.
Entonces recordé en un momento lo que el P. James dijo en la oración,
había dicho mi diagnóstico. Y pensé que seguro que
él no había consultado ni a mi cirujano ni a mi oncólogo
sino que ¡el Padre James había consultado a Jesús!.
Creí entonces que estaba curado. Estoy dando este testimonio después
de un año y medio y soy ahora un hombre con una salud perfecta.
¡El Señor Jesús me sanó de mi cáncer!
¡Gracias Jesús! ¡Gloria a Jesús!. Hoy sigo su
camino y pienso que soy parte de su plan . En el presente seminario en
Split, usted dijo, "dos personas con nombre Vladimir están recibiendo
bendiciones". El mismo día tuve una visión en la que un sacerdote
vestido de blanco sujetaba mis manos y me pedía que me levantara
y diera testimonio. Y así, al día siguiente di mi testimonio
delante de todos. Se que en Split y en sus alrededores cientos de personas
recibieron sanaciones físicas y muchas bendiciones a través
de sus dos seminarios. Pido a Dios que le de fortaleza y gracia para continuar
la obra para Su Reino.
Mi dirección:
Vladimir Cvetnic
Domovinskog
rata 15
Split CROACIA
![]() |
(Enviado desde Vitez, Bosnia) |
![]() |
Soy Nevenka Skopljakovic. Nací en 1965. Durante los últimos 21 años he estado en una silla de ruedas con esclerosis múltiple. Era incapaz de desplazarme y de hacer nada. Estaba tomando muchas medicinas. Mi largo tiempo de enfermedad me permitió tener una buena relación con Dios. Mi fe en Dios se iba incrementando diariamente. Estaba triste pues no podía ir a la iglesia a misa como lo hacían los demás. Pero los buenos sacerdotes de mi parroquia solían venir a casa y darme ocasionalmente la comunión.
Cuando me enteré que el P. James del seminario del P. James en
Novi Travnik, empecé a pedir por un milagro. Durante la oración
de sanación, dijo en voz alta mi nombre y anunció: "Nevenka,
estás curada, levántate y anda". Sabía perfectamente
que era mi nombre al que estaba llamando. Sentí un poder sobrenatural
fluyendo a través de mí. Experimenté una gran paz
y alegría en mi corazón. Comencé a alabar y a darle
gracias a Jesús. A continuación intenté levantarme
de mi silla de ruedas. Sentí fuerza en mis piernas y articulaciones.
Con sorpresa para todos los que estaban a mi alrededor comencé
a andar como un niño. Me sentía como un pájaro en
el aire. La gente a mi lado empezó a aplaudir y alabar a Dios. Volví
a casa y abracé a mi papá que estaba sumido en lágrimas
de alegría. Estaba como Santo Tomás diciendo, "no puedo creerlo,
nunca pensé que pudieras levantarte y andar". Cuando pasados unos
días, los periodistas le preguntaron que si creía en la curación
de su hija, respondió: "veo y creo, ella anda por ahí normalmente
y hace todas las tareas domésticas, cocina y limpia la casa". Cuando
los periodistas vinieron a mi casa para informar sobre ello en los periódicos,
les recibí, preparé para ellos café y comestibles.
Mis parientes que viven EE.UU. y Europa están llamando por teléfono
para asegurarse que estoy completamente recuperada. Mi Jesús, que
hoy está vivo, me curó y me devolvió plena salud.
P. James, estamos todos esperando por su próxima visita a mi país.
Curación de Leucemia (publicado en muchos periódicos el 12 de octubre de 2002)
Cuando asistí al seminario carismático dirigido por el P. James en Novi Travnik, estaba muy débil y con mucha medicación, siendo incluso incapaz de ponerme de pié. Padecía leucemia y un cáncer de tiroides. Tenía diariamente transfusiones de sangre. Estuve ingresada para tratarme en muchos hospitales de Alemania. Todos los médicos habían perdido la esperanza en mi curación y estaba contando los días que me quedaban para morir. Mis amigos me contaron sobre los muchos milagros que acontecían en los retiros del P. James Manjackal.
En el seminario, alabé y agradecí a Dios por mi enfermedad
como el P. James decía. De pronto anunció los nombres de
la gente sanada, el dijo: "Jana, estás curada". Aunque mi nombre
es Zujezdana, mis amigos íntimos, especialmente en Alemania me llaman
Jana. Rompí en lágrimas y me dije a mi misma que Mi Señor
me estaba llamando por mi nombre particular y Curándome. Sentí
una gran paz y alegría. Algo parecido a una corriente eléctrica
fluía por todo mi cuerpo.
Sentí que el cáncer que tenía estaba completamente
curado. Les dije a todos a mi alrededor que estaba curada. Recibí
una nueva vida a través del Espíritu Santo. ¡Me levanté
de mi silla y di anduve como un bebé cantando y dando palmas!. Fui
a los médicos para hacerme un chequeo y dijeron que ya no necesitaba
ni más transfusiones de sangre ni medicinas y que estaba
completamente curada de la leucemia y del cáncer en el tiroides.
Ahora vivo una vida normal y plena de salud. Canto alabanzas a Dios por
la vida que Él me ha devuelto. ¡Diariamente canto alabanzas
a mi Dios! estoy viva porque Jesús está vivo. Rezo a diario
por el P. James para que pueda elevar a la vida a gente como a mi. ¡Qué
Jesús le envíe otra vez a mi país! ¡Alabado
sea Dios!
Jokanovic Zujezjana
Jankovici 33A
72270 Travnik
Bosnia
Durante 26 años he sufrido un dolor intenso en la espalda debido
a una espondilosis. No podía ni agacharme ni hacer ningún
trabajo, la mayor parte del tiempo solía sentarme en la silla y
para andar solía apoyarme en una muleta, además de esto padecía
un fuerte dolor de pecho debido a mi débil corazón. Era incapaz
de vivir una vida normal. Pensé que era un ser inútil en
este mundo. Asistí al seminario del P. James con muchas esperanzas.
Mucho antes de que él lo dijese en el seminario, había dejado
el hábito del alcohol y del tabaco. Hice una confesión muy
buena como había aconsejado el P. James. Durante los tres primeros
días no sentí alivio en mi dolor. Estaba tomando como antes
todas las medicinas. Pero en el último día del seminario,
cuando mi nombre fue mencionado en alto por el P. James, sentí una
luz divina cayendo sobre mi y una fuerza que atravesaba mi espalda y mi
pecho. Me sentí vibrar por completo.
Comencé a llorar de alegría y empecé a alabar
a Jesús. Tuve una sensación de libertad para levantar mis
manos y aplaudir y cantar con los demás. Percibí realmente
la presencia viva de Jesús a mi alrededor. Experimenté
como muchas ataduras se rompían. Seguramente recibí el último
día una sanación interior, pero mi estado físico continuaba
siendo el mismo. Me fui a casa creyendo que Jesús me había
curado. Le decía a la gente que me había curado aunque tenía
mucho dolor en la espalda. Cuando llegué a casa tuve una sensación
estupenda al doblarme y subir las escaleras. Sí, me doblé,
con alegría me fui a la cama, me tapé y me destapé
cosa que no podía hacer antes, ¡subí las escaleras
y no sentí ningún dolor!. Poco a poco empecé a hacer
todas las tareas de la casa con una perfecta salud. El Señor me
había curado completamente. ¡Aleluya!
Cuando fui al médico se encontró con que la columna estaba
completamente curada. Los rayos X mostraban la perfecta salud de mi columna.
Tampoco sentía ningún dolor en mi corazón y el médico
me pidió que dejara de tomar todas las medicinas. Ahora hace diez
días, y ¡cada día me siento más fuerte y joven!.
Alabo a Jesús que trajo al P. James a nuestro país para anunciar
la buena nueva del Evangelio. En el seminario vi cientos de personas obteniendo
sanaciones. Pido para que en estos seminarios se puedan sanar muchas personas
y puedan llegar a conocer al Jesús vivo. Alabado sea Dios.
Mira Drmic
Nada puda 12
Vitez
Bosnia
Desde Pula - Croacia
¡Querido padre James!
Mi nombre es Ivana. Tengo doce años y vivo en Pula. Este verano estuve en el hospital en Zagreb. Los médicos me diagnosticaron un tumor maligno en mi estómago. Me operaron y regresé a Pula para recuperarme y después continuar con la terapia. Dos semanas después asistí a su seminario. Usted mencionó mi nombre en alto y yo creí que estaba curada. Todos los signos de la enfermedad desaparecieron, y ya nunca más tuvimos necesidad de volver a Zagreb para el tratamiento. ¡Rezamos por usted y creemos en el poder de Jesús! ¡Jesús me ha curado!
¡Sería muy feliz si usted pudiera dedicar un poquito de su tiempo para escribirme unas pocas palabras!. ¡Muchas gracias de todas formas! HVALIM TE ISUSE, SLAVIM TE ISUSE! ISUS JE UISTINU SILAN BOG!
Estoy leyendo sus libros, son estupendos.
Ivana
Mi dirección postal es:
Radulovic Ivana
Dolinka 34
52100 Pula
CROACIA
Testimonio desde Sri Lanka
Querido Rev. P. James,
Padre, fui a su servicio de sanación con mi mamá y mi
papá, en St. Lawrence, Wallamatte, Colombo. Cuando después
de la misa comenzó sus oraciones de sanación, usted mencionó
el nombre de mi papá:
"George, estas sanado", mi mamá y yo misma nos sorprendimos
y lloramos lágrimas de felicidad y le damos las gracias y alabamos
a nuestro Señor Jesús. Mi papá tuvo un accidente hace
cuatro años y le operaron en el Hospital General de Colombo (en
la sección de accidentados) y estuvo durante tres meses en el hospital.
Hasta que no asistió a su servicio, tenía que andar con muletas
pues su pierna se había acortado 5 cm. y no estaba bien. (Le solía
doler de vez en cuando y tenía una ligera cojera). El cirujano ortopédico
que había efectuado la operación previa, dijo que tenía
que volverse a operar y que costaría unas 8.000 rupias. Dijo esto
hace unos dos años. Lo que hicimos fue llevarle a un sacerdote católico
en la iglesia de Seeduwa y el reverendo padre nos dijo: "lo siento, no
tengo ningún signo de Dios sobre vosotros, lo que os diría
es que rezaseis por él y que le pidáis a a Dios que os muestre
algún signo sobre si debe o no operarse”. Así que nos mantuvimos
rezando y nuestro papá no sufrió la operación. Después
de mucho tiempo, Dios le envió a usted para sanar a nuestro padre
y a todos nosotros. Que Dios le bendiga. Jesucristo, a través de
usted, ha curado a nuestro padre.
Shereen
Mrs. S C Pietersz
20/18 Epitamulla Road
Pitakotte
Kotte - Sri Lanka
Testimonio desde Bosnia
Querido Padre James,
Mi nombre es Vlatka. Soy de Zenica en Bosnia. Quiero darle las gracias
por haber venido a nuestro país, por su alegría que comparte
con nosotros.
Yo ya he testificado sobre mi sanación física en el seminario,
pero quería también escribirle. Durante los dos-tres últimos
meses sentía cada día náuseas en mi estómago.
Eran frecuentemente muy fuertes. Unos días antes de su seminario
tuve una muy fuerte sensación de que Jesús quería
curarme en su seminario. Durante el segundo día del seminario, cuando
fui a Novi Travnik, cuando estaba rezando al principio del encuentro, dijo
que veía una fuerza descendiendo sobre algunas personas. Unos pocos
segundos antes había sentido una gran fuerza y calor en mi estómago.
Esa noche mis problemas de estómago habían desaparecido por
completo. ¡Aleluya!.
El último día del seminario di testimonio de sanación.
¡¡¡Nuestro Dios es un Dios Todopoderoso!!!
Vlatka Jovic Testimonio desde Eslovaquia
¡Querido P. James Manjackal!
Que Dios le bendiga y proteja en todas partes. Me gustaría escribirle
y le estaría muy agradecido si usted pudiera responderme al menos
algunas palabras.
Mi e-mail es: andreu@ centrum.sk
Testimonio desde Zagreb I
Querido Padre James,
Es finalmente un gran placer para mí contactarle de esta forma.
Desde que asistí la primera vez a su seminario en Zagreb el año
pasado, le he dado gracias a Dios muchas veces por los cambios que Él
ha hecho en mi vida. Tengo 33 años y nací en una familia
católica (uno de mis tíos es sacerdote). Pero el problema
ha sido que hasta el año pasado yo daba por supuesto el catolicismo;
sabía que Dios me había ayudado mucho pero casi nunca pensaba
en problemas reales y en sus causas. Me había graduado en la universidad
y trabajaba como periodista. Mi hermano estudia Economía y mi hermana
Derecho (ella está pensando incluso en hacerse monja). Trabajo y
ayudo a mi hermano y hermana (nuestro tío también nos ayuda).
Hasta el pasado verano, pensábamos que no podían cambiar
muchas cosas en nuestra vida. En ese ambiente nos sentíamos perdidos
e intranquilos, me encontré a varios falsos amigos que querían
mostrarme algunos caminos nuevos, como ellos decían. Pero sentí
una voz interior que me decía que no me apartase de la senda que
mi Dios me había mostrado desde que nací.
¡Hoy rezo por usted también, querido P. James! ¡Le
pido a Cristo que le dé buena salud y fortaleza en su camino! ¡Le
pido a Cristo que ayude a toda la gente a su lado, querido Padre James!
¡Querido Cristo, ayuda al P. James y a todos los sacerdotes y monjas
del mundo! Ayúdales para que vean todos los problemas y necesidades
de la gente y ayúdales para que ayuden a los demás en su
comunicación con Dios. Querido Cristo, te suplico que bendigas a
todos los queridos sacerdotes y monjas y todos los demás que dedican
su vida para ayudar a la humanidad.
Querido Padre James, ¡por favor vuelva a Zagreb!. ¡Croacia
necesita a Cristo!
¡Con gratitud Majda Ivkovic!
Majda Ivkovic
Testimonio desde Zagreb II
Querido Padre James,
Que Dios le bendiga y a su trabajo por Dios.
Asistí a sus seminarios en Zagreb así como al de Salzburgo
donde por aquel entonces estudiaba danza. Como también estudiaba
espiritualidad cristiana por varios motivos era interesante para mi ser
una parte de su seminario. Le doy las gracias por tener ese corazón
tan abierto para con Jesús y para con la verdad. Como joven que
soy encuentro su forma de predicar auténtica. La vi como "el tiempo
de primavera" de la Iglesia, como Jesús hubabría venido hoy
a nosotros. Vi sus canciones, bailes como una ampliación de sus
oraciones así como de sus sufrimientos. Por tanto le agradezco por
estar entregado a Jesús, y espero que tanto mi testimonio como mi
vida sean la forma de decirle gracias de todo corazón. Que Dios
le bendiga y que María y su tierno corazón le consolen siempre.
Cuando tenía 14 años sufrí un duro periodo de dolor.
Duró 5 años, siempre tomando pastillas y sin ser capaz de
funcionar normalmente ni durante el día ni la noche. El año
pasado, durante su seminario de 2001 en Zagreb, mencionó que algunas
mujeres estaban siendo sanadas de un severo periodo de dolor, en aquel
momento sentí un calor en mi cuerpo sabiendo que era yo. Fue una
sorpresa del amor de Dios para mí pues yo nunca había pedido
por esta curación incluso aunque fuera un enorme problema en mi
vida. Ahora tengo 32 años.
También fueron proféticas sus palabras sobre los jóvenes
croatas que encontrarían su futuro compañero en un periodo
de uno a tres años y se casarían. A mí me sucedió
exactamente un año después de su seminario. Recé mucho
tiempo por mi futuro marido pero Dios me ha dado mucho más de lo
que yo hubiera podido imaginar, de nuevo ha sido una sorpresa de Su amor.
Hay tantas cosas que yo podría escribirle y contarle sobre mi
impresión de su venida a mi amada Croacia, pero mis oraciones por
usted harán más... y le deseo que pueda ser nuestro asiduo
invitado del Espíritu Santo.
Deseo que un día pueda encontrarle para que pueda bendecir a
nuestros hijos y podamos bailar juntos con usted.
Con cariño y bendiciones... Jasna + Davor.
Testimonio desde el Golfo de Arabia
Soy Jenny Ramona Holmes de Sri Lanka pero trabajo en Doha, Qatar en
el Golfo de Arabia. Cuando me fui de vacaciones a Sri Lanka el Señor
me dio la oportunidad de asistir a su retiro carismático en la iglesia
de San Lawrence, Wallanatte, Colombo celebrado a partir del 6 de febrero.
En un auténtico suspiro de corazón, fui capaz de hacer una
buena confesión de mi vida la cual no la había hecho antes.
Durante la oración de sanación del día 8, usted dijo
en alto mi nombre. Sentí gran paz y alegría en mi alma y
creí que también estaba curada físicamente. Desde
aquel día dejé de usar el inhalador. Alabado sea Dios. Estoy
curada del asma que padecía desde hace 20 años. Tengo una
muy buena salud de mente y cuerpo. Se lo agradezco al Señor, prometo
mis oraciones por su misión de predicación. He hablado de
usted a muchos y he distribuido su libro "25 oraciones carismáticas"
a mucha gente.
Jenny Ramona Holmes
Testimonio de sanación desde Eslovaquia
UN CREDO SOBRE EL AMOR DE DIOS
Quiero informales a todos los que lean estas líneas que Nuestro
Señor está con nosotros en este nuevo siglo y milenio. Jesús,
nuestro Dios y Señor vive todavía y en su interminable misericordia
obra milagros. Está esperando a que nos abramos a nosotros mismos
a Su amor. Por favor, decirle esto a todos a los que os encontréis.
El Señor Jesús envió a sus sacerdotes para que
con su vida fiel, buen consejo, experiencias y especialmente con el poder
del Espíritu Santo que el Señor les ha dado, hablen a la
gente sobre la Palabra de Dios, para que toda la gente con conocimiento
y corazón puedan darse cuenta de su dignidad y de su papel en la
obra de la redención.
La gracia y el amor de Dios pueden conmovernos de forma increíble
a cada uno de nosotros.
He experimentado esto y quiero compartirlo con vosotros. Mi vida ahora
sólo tiene un propósito -hacer Su voluntad, proclamar la
misericordia de Dios y Su amor por todos. Vivo en la alegría de
saber que que cada persona es hija de Dios y Él está en lo
profundo de nuestro corazón y nos ama sólo por lo que somos.
En Junio de este año cumpliré 54 años. Soy mujer,
madre y abuela. Llevo tres operaciones de columna. La primera fue en 1991.
Viví con dolores y desamparada, y en ello experimenté la
presencia de Dios. Dios ama a todos los que sufren y viene en su ayuda.
Cuando me recuperé de la enfermedad, no le presté el cuidado
suficiente y pensaba que el problema con mi columna vertebral había
terminado. Pero estaba equivocada. Pasados 5 años mi columna vertebral
se "derrumbó" y tuve que llevar a cabo una segunda operación
tras la cual la columna quedó muy inestable. Viví con dolores
hasta que que tuve una tercera operación en la que había
que reparar tres vértebras, en cada vértebra pusieron dos
tornillos y cada placa fue reemplazada por letanías de cajas y todo
junto tenía un aspecto parecido a una "escalera doble". Fue la primera
vez que se ensayaba este método en Eslovaquia. Y me dijeron que
viviría hasta el fin de mis días con dolor o incluso en caso
de necesidad podría usar una silla de ruedas.
Convine con el Señor en llevar mi cruz. Hicimos un "pacto de
silencio", en el cual le sacrifico mis dolores y sufrimientos. Me resigné
con ello, y lo acepté como la voluntad de Dios sobre mí.
Mi vida cambió, de una persona que se movía, me convertí
en más inmóvil y necesitaba frecuentemente la ayuda de una
segunda persona. Andaba con dos muletas y llevaba un corsé desde
las axilas hasta la cadera.
HOY SE QUE CADA OPERACION FUE UN GRAN DON.
Entretanto tuve la oportunidad de conocer a "las Hermanas Misioneras
de la Reina de los Apóstoles" que venían desde Viena para
echar una mano en la obra de evangelización de la diócesis
de Nitra. Estas hermanas invitaron al P. James Manjackal, MSFS a Eslovaquia.
El P. James está predicando activamente y llevando el mensaje de
Jesús especialmente a los árabes. Dirige asimismo retiros,
seminarios y sesiones de sanación en Europa y en América.
En octubre de 2000 vino a Eslovaquia. Aunque su visita no estuvo muy bien
organizada, tuve la oportunidad de encontrarme con este extraordinario
sacerdote en Nitra.
Nos encontramos por primera vez el sábado, 21 de octubre, en
la capilla de las Hermanas Misioneras de la Reina de los Apóstoles
en Razusova 44. El P. James me preguntó: "¿Para qué
quieres que rece por ti?. Durante unos segundos me quedé sin habla
y respondí a continuación: "Padre, quiero ayudar a otra gente".
El dijo "pero tú tienes problemas con la columna.". Yo respondí:
"No importa, está bien, con esto moriré y no es necesario
hablar de ello". El respondió: "quiero rezar sobre tí, ¿qué
le puedo pedir al Señor?". Respondí: "Padre, por mi hija"".
Entonces dejó de preguntarme. Puso sus manos sobre mi, alabó
a Dios y me bendijo. Al marcharnos estrechamos las manos y espontáneamente
sostuve sus manos y hablamos un rato.
El 22 de octubre fue el domingo de las Misiones. El P. James dirigió
un breve seminario en Lukov -Dvor. El seminario se celebró de 2
a 6 de la tarde, seguido de la Santa Misa. Mi marido temía que yo
no pudiera estar sentada tanto tiempo en la sillas plegables de madera,
que eran más bien incómodas. El principal mensaje del seminario
fue:
Después comenzó las Santa Misa. El ambiente era de alegría.
Nunca olvidaré la experiencia de haber estado presente en esta celebración
Eucarística. El P. James nos hizo sentir que estamos invitados personalmente
a la mesa del Señor porque Él nos ama. Subrayó cómo
el Espíritu Santo penetraba en nuestro corazón y nos garantizaba
la sanación de cuerpo y alma. Sentí dentro de mí una
profunda e incomprensible alegría.
A continuación, fuimos el martes por la mañana a la Santa
Misa al convento. Ese mismo día salía el padre para Viena.
Allí dejé a un lado mis muletas, mi abrigo y el corsé
y fuimos a decirle adiós al padre llevando conmigo un pequeño
regalo. Me preguntó: ¿Dónde están tus muletas?
Dije "allí" y las señalé con el dedo. Entonces me
dijo, "NO NECESITAS LAS MULETAS". Le oí pero no pude entenderlo.
Durante la Santa Misa me arrodillé espontáneamente y me sorprendí,
porque durante varios años no me podía arrodillar con las
dos rodillas. Siempre tuve calambres en mis piernas y también pasó
lo mismo en Lukov Dvor. Además, me levanté sin la ayuda de
nadie. Después de la Santa Misa, el P. James nos bendijo y se fue
hacia el coche y de repente la Hna. Joicy le dijo al P. James: "Padre,
a Gabriela le gustaría ir de peregrinación a Roma, pero todo
el mundo pone objeciones, los doctores y también su marido". El
P. James se giró hacia mí, me de dio su mano y dijo:
"Gabriela, vete a Roma, todo saldrá bien". Desde el día 24.10.2000
ya no uso más el corsé y las muletas. No pude dormir esa
noche de pura alegría. Por la mañana salté de la cama,
me arrodillé y dije: "Señor, yo puedo". Desde aquel tiempo
en adelante continúo dándole gracias al Señor desde
el fondo de mi corazón.
Sí, fui con mis amigos a Roma el día 10 y regresé
sana y salva el 14 de noviembre. Experimentamos mucha alegría y
recibimos abundantes dones del Señor durante esta peregrinación
jubilar.
Virgen María, Madre nuestra, ayúdame para que Jesús
pueda ser el centro de mi vida. Señor, concédeme la gracia
para que pueda ver en toda la gente con la que me encuentro tu imagen y
que pueda servirte hasta mi muerte. Rezo para que pueda ser llenada con
tu luz y difundir con mis palabras y actos el amor del Espíritu
Santo. Os pido a todos que recéis por mí, pues es la ayuda
más efectiva que necesito, y que pueda entender y hacer siempre
lo que el Señor quiere de mí.
¡Glorificar a nuestro Señor juntos conmigo!
Sra. Gabriela Hanáková
Desde México
Hola querido P. James, nuevamente le escribo desde México para
saludarle y desearle muchas bendiciones. Mi sobrino Jorgito de Jesús
sigue mejorándose poco a poco. El Señor nos está pidiendo
perseverancia en la oración para ver sus maravillas, ayer pudo sacar
la lengua para recibir el Santísimo Sacramento. Querido P. James,
muchas muchas gracias por apoyarnos con su ministerio de sanación,
sé que el Señor le tiene especial cariño y lo escucha,
gracias por sus amorosas palabras de aliento, gracias por todo. Ojalá
algún día podamos conocerle acá en México,
país que siempre recibe a los siervos del Señor con los brazos
abiertos... Le saludo con respeto y cariño.
María Mercedes
Testimonios del retiro en Ternitz del 14 al 17 de junio de 2002
1) Günter
2) Manuela de Ternitz
Visión: durante la oración pidiendo el Espíritu
Santo Cristo estaba sobre nosotros. El cielo estaba abierto. Fluían
torrentes de agua viva del Corazón de Jesús hacia nuestros
corazones.
3) Rosemarie de Karlsruhe
Tiene cáncer desde hace 12 años y los médicos le
dijeron que no tenía curación. Se lo dijeron después
de la sexta operación. El P. James dijo su nombre: " Rosemarie,
estás sanada". De la cabeza a los pies sintió una fuerza
que la atravesó y creyó firmemente en la sanación.
El año pasado se le había diagnosticado un tumor de 8cm en
el mismo lugar que la vez anterior. El cirujano le dijo: ya no podemos
operar más en el mismo lugar. El Sr. Bernardis de Karlsruhe rezó
por ella delante del sagrario y ella recibió esta frase: Yo quiero
manifestar mi obra en tí. De mes en mes (cada dos mes radiografías)
el tumor iba disminuyendo. Los médicos decían: lo que aquí
pasa se puede considerar un milagro. Desde el punto de vista médico
es imposible. Ella confía, como el año pasado, en la palabra
del Señor: Rosemarie, estás sanada.
4) Doris de Kottingbrunn
Quiere dar las gracias. En Medjugorge le llegó a las manos el
relato de la vida del P. James. Muy tocada se dijo: el P. James se
confesó después de reconocer haber celebrado la Misa en pecado.
Al leerlo pensó que a ella le pasaba lo mismo. Hace ya más
de medio año que no comete ese pecado. No se había confesado
nunca porque pensaba que de todas maneras volvía a caer en ese pecado.
En Medjugorge se acercó compungida al sacerdote más próximo
y confesó su pecado. El sacerdote se sintió incapaz y dijo:
allí donde el pecado tiene poder es mayor la gracia. (Romanos 5,20)
5) Brigitte de St. Egyden
Me llamo Brigitte y tengo 51 años; vivo cerca de Neunkirchen/Austria.
Desde hace 16 años tengo un cáncer de pecho y me han operado
4 veces. Desde Octubre 2001 tengo metástasis en los huesos.
Además padezco asma desde los 22 años.
6) Fritz de Ternitz
Durante el retiro en Augsburgo recibí una visión: La imagen
del corazón de Jesús de la hermana Faustina. En proporciones
muy
7) Ingrid de Ternitz
Hizo el retiro en Wr. Neustadt y vió al P. James. Depués
notó en su vida la obra del Espíritu Santo . El P. James
le dijo que
12) Dorotea de Stockheim
Desde el nacimiento tenía sentimientos de rechazo. Se confesó
con el P. James que oró por ella y estaba feliz: El sentimiento
de
13) Elisabeth de Oberpiesting
Recibió siempre una educación de que en la Iglesia
se tenía que estar callado, sin aplaudir... Por esto estaba muy
escéptica con todo lo carismático. Pero a pesar de ello vino
al retiro por conocer al párroco que había pedido a la gente
que fueran al retiro. Ella fue y al llegar estaban cantando. Ella empezó
a cantar también, a aplaudir, a levantar las manos. Estaba contentísima,
con una gran alegría. Esta alegría la llena por completo.
¡Gracias, aleluya!
14) Michaela de Colonia
LLevó a un compañero al retiro y se convirtió.
Ella misma es testigo.
15) Leopoldine de Pottschach
Tenía muchas molestias con las venas y apenas podía andar
para ir a la iglesia. Al sentarme tenía grandes dolores y los pies
muy hinchados. Hace medio año me operaron en las dos piernas. A
pesar de ello seguía con dolores en las piernas, picores e
Testimonios del primer retiro en Pöllau
Robert St. Deutschlandsberg
Me siento con mucha más movilidad y sé que todo irá
bien. Tuve en 1987 un serio accidente de tráfico. Desde entonces
tenía varias partes del cuerpo paralizadas. El Padre James dijo:
“Hay alguien aquí que tiene que levantarse y andar”. Yo me levanté
y andaba como si estuviera flotando sobre el suelo. La fuerza y el amor
de Dios me han sostenido.
Johanna H. Gilgen
Al venir aquí estaba totalmente desanimada y dudaba de mi vocación.
Estoy consagrada a Dios y no correspondo a mi vocación. Soy infiel
en muchas ocasiones – ni siquiera soy fiel a los tiempos de oración
– y cada vez estaba más descontenta y desanimada. Con la efusión
del Espíritu Santo noté en mí una fuerza que subía
dentro de mí y el corazón empezó a latir fuertemente.
En vuelto a encontrar la alegría en la oración y me alegro
de corazón por mi inmerecida maravillosa vocación. Gracias
Jesús.
Christine K. Wenigzell
La relación con mi nuera no era nada Buena y yo estaba destrozada.
Fui a un seminario de la hermana Usha. En la preparación para la
confesión oí “que todo debía ser resuelto”. Me afectó
mucho y supe que tenía que dejar a mi nuera y sobre todo perdonarla.
Al día siguiente durante la Misa recibí las palabras “pide
agua clara”. Pude perdonar y desde ese día rezo cada día
la oración del perdón y pido a Jesús que El
nos purifique a las dos con su preciosa sangre. En el seminario en Vorau
hablé con el P. James sobre el perdón y recé por la
relación con mi nuera. El segundo día durante la oración
vi a Jesús llevando la cruz. El andaba, no estaba quieto. ¡El
va conmigo! Recibí la gracia de rezar con fidelidad y con
gusto y de leer la Biblia. Desde entonces me despierto cada noche y paso
un hora con el Señor. ¡Es maravilloso!
Mathias
Nunca he podido perdonar a mi padre ya que el no me mostró nunca
su amor. Le he dicho muchas veces a Jesús “Jesús yo perdono
a mi padre, bendícelo; pero yo nunca he podido perdonarle de corazón”.
El sábado al preparar la confesión noté que yo no
había amado nunca a mi padre y lloraba sin parar. Desde entonces
empecé a notar que he perdonado a mi padre y lo he amado por primera
vez. Lo que más me hubiese gustado es estrecharlo en mis brazos.
Oliver y Moser, St. Michael
Gracias Señor Jesús por el Padre James que anuncia la
palabra de Dios de manera clara, sin medias tintas y sin compromisos. Los
hombres buscamos la verdad entera que es sólo Jesús. Tenemos
que perdonar a muchos que nos transmiten desde pequeños una doctrina
falsa. Hemos venido como novios y hemos recibido mucho de lo que necesitamos
para el matrimonio. Nos casamos el 25 de mayo de 2002.
Leo N. St. Agustin
Experimenté una liberación del Esoterismo, lazos budistas
y otras maldiciones. La primera vez dejé de criticar a mi mujer
durante 3 días. El Señor me sanó de heridas muy profundas
causadas por mi suegra.
TESTIMONIO DE MI ACCIDENTE DE CIRCULACION EN SICILIA EN ITALIA EL20
DE MAYO DE 2002
“Ya que has puesto tu refugio en el Señor y tu cobijo en
el Altísimo. A ti no te alcanzará la desgracia ni la plaga
alcanzará tu tienda, pues Dios ordenó a los ángeles
que te guardaran en todos tus caminos, te llevarán en sus brazos
para que tu pié no tropiece en piedra alguna" (Salmo 91:
9-12)
He estado para Pentecostés en Canicatti, una pequeña ciudad
en Sicilia, Italia desde el 17 al 19 de mayo en donde miles de sicilianos
se reunieron para un nuevo Pentecostés. Tuvieron una maravillosa
experiencia del derramamiento del Espíritu Santo seguida de signos
y maravillas, milagros y sanaciones. Al día siguiente, iba desde
Calabria a Favara para un encuentro de oración y a celebrar la Santa
Misa. Guiseppe, el coordinador del programa, me llevaba en su coche junto
con Florinda, mi traductora de italiano, y Gaby, mi secretaria personal.
Como íbamos un poco tarde para llegar al lugar de la reunión,
Guiseppe se puso en la autopista a la velocidad de 180 km/h y al entrar
en un túnel, para evitar colisionar con otro vehículo, frenó
de repente y el coche se estrelló con un gran estruendo cómo
si de una gran explosión se tratase. Golpeó varias veces
el muro del túnel, y dio tres vueltas de campana hasta que el coche
se detuvo boca arriba. Cuando el accidente ocurría, los cuatro a
la vez invocamos el nombre de Jesús. ¡Gritamos en voz alta
“Jesús, Jesús”!. Guiseppe quedó aferrado al volante
y yo estaba bajo el airbag con la cabeza inclinada ¡como un niño
en el vientre de su madre!. Cuando el coche empezó a dar vueltas
de campana no escuché ningún sonido de las dos señoras
que estaban sentadas detrás sin cinturones de seguridad. Comencé
a llamarlas por su nombre: “Gaby, Florinda”, y al no escuchar ninguna
respuesta de su parte pensé que ya habían muerto. No se como
se las arreglaron para salir del coche tan pronto como el coche se detuvo.
Si el Señor había dispuesto que ellas salieran antes como
ángeles para ayudarnos a salir del coche pues sino habríamos
sido incapaces de salir por nuestra cuenta estando enganchados al asiento
por el cinturón y estando las puertas aplastadas.
La palabra del Señor es verdad para todos, "El que se aferra
a mi, Yo lo liberaré, el que conoce mi nombre lo protegeré;
si me llama yo le responderé, estaré con él en la
desgracia" (Salmo 91: 14-15). Qué cierto es lo prometido
por el profeta Isaías: "Si pasas por las aguas yo estaré
contigo, si por ríos, no te ahogarás,. Si caminas por
el fuego, no te quemarás, y las llamas no te abrasarán...
porque mucho vales a mis ojos eres preciosos y Yo te amo" (Is 43:
2-4). Si, cuando íbamos a gran velocidad por las autopistas Él
estaba con nosotros, cuando atravesamos los túneles Él nos
protegía, en el tremendo accidente al que normalmente nadie sobrevive
Él nos asió con Sus manos, Aleluya. Una vez más alabo
y le doy gracias a Dios que me ha salvado varias veces en el pasado de
muchos accidentes. “Dios es nuestro refugio y fortaleza, un socorro
seguro en momentos de angustia” (Salmo 46: 2)
Testimonio desde Dubai
28 de diciembre de 2001
Nunca conocí ni el Corán ni la Biblia. De la infancia
sabía que Alá es el único Dios y solía rezar
en casa las oraciones por la noche. A través de la clases que dio
el P. James Manjackal en Dubai fue como empecé a saber más
de la Biblia y del Corán. Por su enseñanza, estoy plenamente
convencido que Alá vino a la tierra en la forma humana de Jesús
para borrar nuestros pecados y enfermedades. Cuando el Espíritu
Santo me llenó con poder, mis ojos se abrieron para Cristo y le
acepté como mi Único Señor. La paz y el gozo que experimento
desde que me encontré con Jesús en mi corazón son
increíbles. Ahora tengo una gran cantidad de pérdidas financieras,
tengo auténticos dolores en mis articulaciones, mi mujer tiene cáncer
en el útero, pero todo esto no puede llevarse la paz y el gozo que
he recibido de Cristo. Experimento que El está caminando junto a
mí. Mis familiares y yo estamos esperando el día que podamos
hacernos cristianos.
Abdul Hameed
Testimonio de Josephine
Querido P. James,
Darko Majic, su esposa Rubica,
Testimonio de Fatima Haneef
En noviembre del año 2000 asistí a un seminario sobre
el Santo Corán y la Biblia junto con mi padre y hermano en el desierto
de Abudahabi.
Fatima Haneef
Testimonio de Nazi al Ghazzali
Escuché al P. James Manjackal que Jesús el profeta, es
en verdad Dios. Cuando él habló del Santo Corán y
de la Biblia me convencí de que Jesús es el único
Salvador y Señor que vino a este mundo para lavar los pecados de
la humanidad y para sanarla. En sus oraciones, cuando el P. James extendió
sus manos para pedir el poder del Espíritu Santo, me sentí
lavado de mis pecados y culpas del pasado. Sentí la experiencia
de haber nacido de nuevo. Fui completamente sanado de mis problemas de
artrosis y bronquitis asmática. Mi mujer fue sanada de su tumor
uterino. Ahora siento que camino con Jesús en cada momento de mi
vida. Desde que le he aceptado a Él como mi único Señor
y Dios, tengo una gran paz y alegría en mi vida. Ahora leo la Biblia
a diario. Rezo a Jesús todos los días. Voy a un grupo de
oración cada semana y espero el día en que pueda convertirme
en cristiano.
Nazi al Gahazzali
Testimonio de Yusef Ben Ali
Querido P. James,
Yusef Ben Ali
Testimonio desde Omán
Querido Padre James,
Mrs. Merly Titus
P.B. No. 30
Testimonio de Vedha
6 de noviembre de 2001
Padre, Vd. recuerda que hace un año le escribí una carta
pidiéndole oración por varias necesidades de mi familia y
que Vd. me contestó diciéndome: "Mi niña, yo veo al
Señor haciendo maravillas y milagros en tu familia, de modo que
empieza a alabar a dios por su amor hacia ti". Después usted citó
de la Biblia a Filip. 4:19. Como yo sé que Vd. es un profeta de
Dios, creí en sus palabras a través del poder de la oración.
Ahora doy testimonio, un año después, que los milagros han
ocurrido en mi familia. Mi marido, que estaba seriamente enfermo, está
milagrosamente curado. Mi hija, que estaba bajo tratamiento psiquiátrico
está del todo curada y se ha vuelto completamente normal atendiendo
a sus labores domésticas y a sus trabajos. Por medio de sus oraciones,
¡ahora es una persona cambiada!. Uno de los mayores milagros es que
mi hijo que era de muy mal carácter y conducta ha cambiado su totalmente
su vida. Ahora se ha convertido en un sincero creyente en Jesús
y en la Iglesia, ahora nos ama y respeta a nosotros sus padres, y es constante
en la vida sacramental. De hecho, es él quien nos lleva a todos
a la iglesia para la misa. Ahora es una gran ayuda para nosotros. En mi
carta le había pedido el favor de conseguir un piso seguro donde
vivir, el buen Señor también nos lo ha concedido. No tengo
palabras para expresarle mi gratitud a Dios por las maravillas y milagros
que Él hace por su pueblo a través de la oración de
sus profetas escogidos. Padre, continúe irradiando la gracia de
Dios a todos, todos nosotros le amamos y rezamos por Vd.
Vedha d'Souza
Testimonio de Kauseliza
Soy Kauseliza, de fe hindú, que vivo en Bombay. Caí enferma
con esclerosis múltiple y fui admitida en un hospital de Bombay
sin esperanza de cura. A pesar de haber gastado mucho dinero en médicos
y medicinas, mi caso iba de mal en peor. Uno de mis amigas católicas,
que vive en Mascate, Omán, envió un e-mail al P. James Manjackal
pidiéndole que rezara por mi sanación. Él inmediatamente
le contestó diciéndole que estaría volando al día
siguiente desde Munich a Bombay y que rezaría sobre mí en
el hospital si alguien le iba a buscar y le llevaba al hospital..
Kauseliza
Testimonio de Nazir al Ghazzali
Fue al P. James Manjackal a quién escuché que Jesús
el profeta es en verdad Dios. Cuando él habló del santo Corán
y de la Biblia yo me convencí de que Jesús es el único
Salvador y Señor que vino a este mundo para lavar los pecados de
la humanidad y para sanarla. En sus oraciones, cuando el P. James extendió
sus manos para pedir el poder del Espíritu Santo, me sentí
lavado de mis pecados y culpas del pasado. Sentí la experiencia
de haber nacido de nuevo. Quedé completamente sanado de mis problemas
de artrosis y bronquitis asmática. Mi mujer fue sanada de su tumor
uterino. Ahora siento que camino con Jesús en cada momento de mi
vida. Desde que le he aceptado a Él como mi único Señor
y Dios, tengo una gran paz y gozo en mi vida. Ahora leo la Biblia a diario.
Rezo a Jesús todos los días. Voy a un grupo de oración
cada semana y espero el día en que pueda convertirme en cristiano.
Nazi al Gahazzali
Testimonio de Jasna
28-11-01
Querido Padre James,
Asistí a su seminario en el "Dvorana Sportova" de Zagreb. El
seminario me ayudó a encontrarme con Jesús de una manera
especial. Mi fe en Jesús aumentó. Ahora diariamente experimento
Su amor en mi vida de oración. Cada vez que rezo, cada vez que hablo
o escribo acerca del Espíritu Santo obtengo un fuerte olor a incienso
que produce un gran gozo y fuerza en mi vida. Tengo marido e hijos. Los
médicos me dijeron que no podría volver a tener hijos ya
que tenía cierta enfermedad en el útero. Tras mi encuentro
con Jesús en el seminario me encontré a mí misma embarazada
de nuevo, una clara prueba de que estoy sanada. Es una gran maravilla que
mi hermana, que no había tenido hijos durante 16 años de
matrimonio, está ahora embarazada tras el seminario. Ahora su fe
en Jesús se ha vuelto muy robusta. Por favor rece que demos a luz
niños sanos. Por favor rece que todos vivamos una buena y santa
vida familiar de acuerdo con la voluntad de Dios.
Testimonio de Nada
20-12-01
Mi querido P. James,
Mi nombre es Nada (en inglés significa esperanza) y soy de Split,
Croacia. Desde que asistí a su seminario en Split en Julio, mi vida
comenzó a cambiar. Anteriormente tenía el problema de las
drogas. Aunque salí de él, mi mente estaba completamente
vacía; ¡estaba como un globo que hubiera explotado!. Siempre
estaba tratando de esconderme de todo -¡quería escapar de
todo!. En el seminario Jesús me habló de muchas cosas. Mi
fe aumentó escuchando su predicación. Empecé a rezar
con mi corazón. En el seminario fui liberada de todos mis problemas
interiores y me sentí llena del Espíritu Santo. Todos mis
miedos se esfumaron. Ahora no me siento mal aunque esté sola en
la habitación. Siento que mi corazón está lleno con
el amor de Jesús. Sé que Jesús me ama. Ahora puedo
rezar con mi corazón, antes del seminario yo rezaba con palabras
vacías, ahora rezo con sentido, afectos y palabras ardientes. ¡Ahora
canto con gozo! En mí y a mi alrededor siento maravillosas novedades
de vida. Todavía tengo muchas cosas más que compartir, pero
no tengo palabras. Para mucha gente mi testimonio tal vez no sea muy importante
pero para mí es grande. Delante del Todopoderoso y Gran Dios me
siento muy pequeña. Así pues, P. James, ayúdeme a
crecer más y más en Jesús. Mis amigos también
me dijeron que ellos también tuvieron una gran experiencia de Dios.
Por favor vuelva a nuestro país para darnos a Jesús.
Nada Topic
Testimonio de la Sra. A. D'cruze
Soy la Sra. A. D'cruze y soy profesora en la escuela ferroviaria.
A. D'cruze
Flat 102 Raj Apartments
Mi testimonio - Shalini
Nos casamos en octubre de 1995, y me pude reunir con mi marido un año
después, ya que vive en el extranjero. Tras pocos meses planeamos
tener un hijo pero durante 6 u 8 meses no había señales de
quedar embarazada. Así que consultamos a un ginecólogo y
me puso bajo medicación.
Shalini
Testimonio de Anneliese Scherer
Todo comenzó con una inyección en mi cadera tras
una operación que salió mal. La jeringuilla estaba infectada
con un bacilo contraído en el hospital. Esto formó una gran
área de pus. A causa del tratamiento equivocado de un médico,
el bacilo entró en los ganglios linfáticos y no podía
ser detenido. Se sucedieron tres operaciones graves en varios hospitales.
Tras las mismas aparecieron nuevos bacilos. Circulaban a través
de mi sangre por todo mi cuerpo. Dañaron todos mis órganos,
llegando hasta la médula espinal. Ningún tratamiento tenía
éxito y ninguna droga me ayudaba. Ningún doctor sabía
qué hacer.
¡Alabad al Señor!
Testimonio de Marija
¡Querido P. James!
Siempre rezo antes de ir a dormir. Una noche mientras rezaba tuve una
visión: la imagen de la cabeza de un hombre que se me aproximaba
a lo lejos. Gradualmente se iba dibujando cerca de mí. La imagen
se aproximaba y luego se iba en la distancia; al final se aproximó
otra vez. Sucedió dos veces. Caí dormida con aquella imagen
misteriosa que me proporcionaba paz, afecto y amor. A la mañana
siguiente durante el desayuno compartí la experiencia con mi familia.
Me miraron fijamente y no dijeron nada. Esto sucedió el 20 de junio
de 2001.
Marija
Correo de Marija
Querido Padre James,
Con un gran placer que me gustaría describir las maravillosas
sensaciones que tuve cuando me enteré por primera vez que Vd. iba
a venir a París. Le recé y le di muy fervientemente las gracias
a Jesús por permitirme encontrarle otra vez.
Antes de su llegada a París, tuve que ir al hospital para operarme
en una pierna. A pesar de ello, recé al Señor para que permitiese
asistir a su retiro. Según se aproximaba el 24 de febrero, el dolor
posterior a la operación se fue haciendo cada vez más fuerte,
de forma que no podía caminar. Dado que estaba en cama, mi marido
estaba seguro que no podría arreglármelas para ir al seminario,
pero aguanté el dolor y me dije a mi misma que definitivamente iba
a asistir, pues el mismo Jesús lo iba a hacer posible. Tuve un presentimiento,
que a día de hoy todavía no puedo explicar, de que vencería
todos los obstáculos. ¡Y realmente fue cierto!.
Fui al seminario acompañada de mi marido, me senté en
la silla con la pierna elevada sobre otra silla ya que era muy doloroso
mantenerla en el suelo. Justo antes de entrar en la sala sentí que
usted estaba a punto de llegar así que me giré y usted, P.
James, me miró como si ya me conociese y sonrió.
¡Gracias Jesús y gracias por restituirme mi capacidad de
andar!. Mientras todavía predicaba, vi una luz que le envolvía,
que se parecía a la luz del sol. Detrás de usted vi una silueta
blanca del sol o de la luna, y sobre la parte alta de la pared vi dos imágenes
que no puedo interpretar con precisión.
Le doy gracias a Jesús por enviárnoslo y le pido a Dios
que vele por usted en todo momento mientras continúa predicando
y difundiendo Sus palabras santas. Desde el primer día que le vi,
ha permanecido en mis oraciones.
Rebosé de alegría cuando me enteré que sus libros
estaban traducidos al croata. Estoy encantada de saber que usted irá
de nuevo este año a Croacia durante dos meses. Estaba de hecho tan
emocionada que pensé por un momento en como representaba a Croacia
en su seminario en París, sin embargo era usted quien verdaderamente
la representaba, y muchas gracias por ello.
Marija
Testimonio de Helena
Me llamo Helena Budimlic y tengo 23 años. Me gustaría
testificar lo que me sucedió en su seminario en Croacia, Zagreb
que tuvo lugar del 27 de julio al 14 de agosto de 2001. Durante los últimos
tres años he tenido serios problemas ginecológicos con incontrolables
hemorragias y un quiste. Estuve todo este tiempo en hospitales, tomando
pastillas, y los médicos no eran capaces de ayudarme. Me sugirieron
una operación pero yo no quería porque una voz dentro de
mí me decía: "Helena, no te operes y vete al seminario del
Padre James". Y fui a su seminario creyendo firmemente que Jesús
me curaría. Allí hubo oración de sanación y
Usted nos dijo que nos pusiéramos una mano en el lugar donde teníamos
el dolor y que creyéramos que Jesús nos sanaría. Me
puse la mano creyendo firmemente. De repente sentí un dolor muy
fuerte en la parte baja del estómago y mucha fiebre, mareos y escalofríos.
Pensé que iba a morir de dolor.
Le saluda atentamente:
Helena Budimlic
PD. Por favor, disculpe mi inglés imperfecto. Si quiere
conocer mi dirección, esta es:
Testimonio desde la India
Querido P. James:
Mis más calurosos saludos de los Callaghans desde Jabalpur. Gracias
por su carta del 13 de Septiembre en respuesta a nuestras peticiones de
curación por Ron al que se le tenía que amputar un dedo del
pie.
Solamente por la gracia de Dios, su intervención poderosa y las
oraciones de todos, se salvó de la amputación. ¡Bendito
sea el Señor!.
Ronnie tuvo también el privilegio de experimentar la presencia
de la Santísima Trinidad. El 13 de septiembre a las nueve de la
mañana él estaba haciendo oración personal en su habitación.
En su mente tuvo entonces una visión de la Santísima Trinidad.
Dios Padre le sonreía, y tocándolo le decía que iba
a ser curado. A continuación Jesús miraba a su Padre y le
sonreía y volviéndose hacia Ron también le sonreía.
En esos momentos voló sobre su cabeza un gran paloma moviendo las
alas. Se tuvo que agachar a causa del tamaño del pájaro.
Pasada la visión empezó a orar en lenguas y a bendecir al
Señor. Se quedó mudo durante un rato y después continuó
rezando hasta que abrió un libro de oraciones que había comprado
nuevo y que aún no había leído. Abrió la página
y allí estaba la imagen de la Santísima Trinidad que acaba
de ver en la visión. Al día siguiente fui a revisar el correo
y encontré su respuesta. ¡Que sorpresa cuando me di cuenta
de que la fecha era del 13 de septiembre! probablemente al mismo tiempo
que Ron estaba teniendo su experiencia y usted estaba diciendo "puedo ver
al Señor tocándote y sanándote". Continúa alabando
a Dios por siempre. No podemos olvidar esta coincidencia. Desde que que
comenzó la sanación seguimos viendo su progreso diario Gracias
mi querido Padre. Estoy 85% mejor y por favor continúe rezando por
una recuperación completa y rápida.
Testimonio desde Sri Lanka
Querido P. James,
Espero que haya tenido un buen viaje de vuelta a Alemania, por la gracia
de Dios.
He sido una de las entusiastas participantes de su servicio de oración
durante los 3 días en la Iglesia del Sagrado Corazón en Katugastota.
Sólo unas breves palabras para decirle lo inspiradores que han sido
para mi personalmente esos 3 días. Recé por mi hijo de 17
años Sean, que ha estado padeciendo durante un largo periodo de
catarro y después de este servicio ha sido curado. Supe que Jesús
realmente le tocó cuando le oí a usted posteriormente mencionar
su nombre en el altar y continuó diciendo "es un chico joven". Le
agradecemos mucho Padre por su tiempo con nosotros y por toda la inspiración
que nos ha dado a través de sus maravillosas predicaciones. Usted
es siempre recordado en nuestras oraciones y deseamos que tenga la fortaleza
para llevar a cabo su misión para con Jesús por todos los
confines de la tierra.
Esperamos y le pedimos al Señor Dios que nos conceda la posibilidad
de que visite nuestro país de nuevo y una vez más muchísimas
gracias por llevarnos a muchos de nosotros más cerca de Jesús.
Si alguna vez tuviera tiempo de responder a esta carta, me gustaría
llevar su sitio web.
¡Que Dios le bendiga con todas las gracias que necesita!
Audrey Sansoni
Testimonio desde Omán
Querido P. James Manjackal
Buscando sus bendiciones en el nombre del Señor Jesucristo. Esta
carta se la enviamos el Sr. y la Sra. S.M. Asistimos a su retiro de 1.998
en la Iglesia de S. Pedro y San Pablo en Ruwi, Muscat. Durante dicho retiro,
yo me encontré personalmente con Vd. en una sesión de consejo.
Tras ella, Vd, rezó sobre mí para bendecirme con el regalo
de un niño. Me alegré mucho al escucharle decir que Jesús
me bendeciría de una manera especial y que en cinco meses yo iba
a concebir. Tuvo lugar un gran milagro en mi vida y antes de tres meses
concebí y ahora tengo un hijo de tres años. Querido Padre,
junto con esta carta le adjunto un giro de 5000 RS destinadas a la educación
de los chicos que usted alberga.
Le saluda atentamente
Testimonio desde Austria
Mi nombre es Jorge, tengo 36 años, estoy casado y padre de 4
hijos y vivo en Viena, Austria. Hasta los 18 años sufría
fuertes ataques de pánico. Asistí a psicoterapia, tomé
psicofármacos, sin éxito. Los ataques me hacían evitar
un montón de situaciones en las que sentía miedo. Esta huida
sistemática convirtió mi vida en una especie de prisión,
no solo para mí sino para mi famlia. Oramos mucho por la sanación,
frecuenté la psicoterapia, pero sin éxito, hasta llegué
a convencerme que esta enfermedad era la voluntad de Dios para mí.
Entonces escuché acerca del Rev. Padre James Manjackal y me sentí
atraído por su auténtico testimonio de fe, así que
decidi asistir a un seminario suyo en Kleinfrauenhaid, cerca de Eisenstadt.
No esperaba ninguna sanación para mí, iba más bien
para renovar mi fé. Entonces, en la misa vespertina, después
de la Sagrada comunión, el P. James comenzó a rezar de este
modo: Georg, tú estás sanado de cualquier miedo y dudas.
Cuando dijo esto, sentí un precioso e intenso calor dentro de mí,
aun así, yo no quería creer que era yo el Georg a quién
el Señor había sanado. Con posterioridad al seminario, el
Señor me mostró que efectivaente El me había liberado.
Ahora me siento libre para hacer todas las cosas que durante mucho tiempo
había estado evitando (p.ej. ir en ascensor, conducir autocaravana,
tomar el metro...) Pero el Señor también me sanó de
fuertes dolores de cabeza y cuello. El mayor regalo que me dió durante
el seminario fué la experiencia interna de su presencia y de la
vida eterna, por la cual al final me sanó del miedo a la muerte,
que era la raíz
Yo era alcohólico y llevaba una vida amoral. Cuando me contaron
que había un seminario con el Padre James Manjackal, no me gustó
la idea de ir. Pero al final asistí y empezó a gustarme.
Al segundo día hice una confesión bañada en lágrimas.
Durante la Sagrada Comunión en la Santa Misa me encontré
con Jesús. Dejé todos mis malos hábitos y ya no deseo
ni fumar ni beber alcohol. Experimenté un maravilloso cambio dentro
de mí y recibí además la efusión del Espíritu
el último día del seminario.
Kanske Ladislav
Testimonio de Kayode
Soy Kayode Sharde. Desde 1982 tenía problemas de corazón.
En 1992 tuve un ataque. En enero de 2000 los doctores me sugirieron una
operación a corazón abierto. Como tenía mucho miedo
la fui posponiendo y empecé a rezar intensamente por mi curación.
En septiembre de 2001 el Padre James Manjackal dirigió un acto carismático
de sanación en Londres y después de la oración me
dijo que estaba completamente curado.
Kayode Sharde
Testimonio de Gabriele
Querido Padre James:
Soy la hija de Rita y Peter que tuvo un bebé el 26 de abril.
En un sentido espiritual el bebé también es su bebe: le visité
en un retiro en Augsburgo antes de la pascua de 2000. Una noche durante
la Santa Misa Usted dijo: Gabi, Gabriele y otras dos mujeres temen tener
un cáncer de útero, pero Jesús no lo va a permitir.
El quiere sanaros. La verdad es que el doctor me había dicho unas
semanas antes que tenía un comienzo de cáncer en el útero,
que no podría tener más hijos y que lo mejor sería
operarme en el año 2000. Mi marido y yo nos pusimos muy tristes.
Fui a su retiro, no para ser sanada, sino porque estaba sedienta de oír
un retiro. El último que hice había sido hacía 7 años;
siempre tenía que trabajar para mi familia, mis tres hijos. No tenía
tiempo de "beber" la palabra de Dios en los últimos años
pero si que tenía una intensa relación con Dios; mi marido
y yo rezábamos cada día.
Dos o tres semanas después del retiro en Augsburgo el médico
me dijo que los tests de cáncer estaban mucho mejor y ¡después
estaban del todo bien!. Después de mucha oración decidimos
tener el cuarto hijo siempre recordando sus palabras en Augsburgo y los
resultados del médico que nos parecían increíbles.
El último test fue muy positivo. ¡Aleluya! Estamos muy felices
con nuestro bebé; ¡es un gran regalo del Señor!
Simplemente quería darle mi testimonio. Rezo por su misión.
¡Que Dios le bendiga!
Gabriele Coop
Vecernji List (Periódico croata). Domingo 10 de junio de 2001
Fr. Ivan Miskic quien dirigió el seminario del Padre James Manjackal
en Zagreb, Croacia escribe:
La gente está dando testimonios de sanación espiritual
y física que les han sucedido en el seminario carismático
dado por el Padre James. Casi diariamente recibimos llamadas y cartas sobre
experiencias de sanación. Hay muchos testimonios orales.
Testimonio de Vladimir
Estimado P. James:
Mi nombre es Vladimir Kessler y asistí al curso que dió
en Split del 10 al 12 de agosto de 2001. Déjeme contarle algo de
mi vida:
Tengo una mente muy analítica y siempre he sido entusiasta de
la ciencia moderna. Crecí en el seno de una familia poco religiosa.
Siempre creí que Dios no existe. Para mí, él era como
el tercer escalón innecesario en la existencia de cualquier cosa
concebible: si decimos que hay un Dios y que no ha sido creado lo mismo
exactamente se puede decir del universo material y
Desde aquel momento fuí desarrollando gradualmente un interés
enorme por todo lo espiritual con una gran sed por leer y oir todo lo que
cayera en mis manos y en mis oidos (antes de seguir he de decir que tengo
una fuerte voluntad y que siempre llego hasta el final sin dejarme engañar
por ninguna inconsistencia). De este modo entré en contacto con
TM, el método de Jose Silva, Reiki, Astrología, la enseñanza
de Hare Krishna, bioenergía enseñada por Sai Baba etc.
Nunca practiqué el espiritismo pues sabía que era malo.
Ha de saber que yo siempre he intentado poner la mejor intención
posible, humanamente hablando, y a la vez espíritu crítico:
si alguna cosa no parece tener lógica o se contradice enseguida
la rechazaba.
Desde agosto del 94 hasta diciembre del 97, mi novia Fani Krstuloviae
(nacida el día de la Virgen de Lourdes), se estaba muriendo de cáncer.
Recorrí todo el planeta buscando ayuda. Cuando el agua de Lourdes
y un voto (hecho en una iglesia católica doméstica) no dieron
resultado, nosotros (junto con su madre) visitamos a Sai Baba en enero
de 1996. Hizo un anillo
Al mismo tiempo, no iba a la iglesia, pero rezaba las oraciones a Santa
Brígida cosa que hice durante tres años y medio. Todo el
tiempo desde la muerte de mi novia yo estuve muy deprimido y con grandes
problemas de salud (desde mi niñez tuve enfermedades). Estaba muy
preocupado por mi estado físico. En Mayo de este año he ido
a una terapia y a la vez decidí dejar la astrología y cualquier
cosa que no estuviera de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia
Católica. Me di cuenta que la astrología nunca podría
tener toda la razón, sin embargo la voluntad y la gracia de Dios
pueden cambiar cualquier cosa, si entre en sus planes. Hice una confesión
sincera y comencé a ir regularmente a la iglesia (confesando una
vez por semana).
Me aferré totalmente a los mandamientos de Dios y espero seguir
así en el futuro. Sentía que Dios me había ido guiando
en los últimos 16 años de exploraciones y caminos espirituales.
Pienso que Dios sabe que soy muy analítico y que tengo necesidad
de explorar todo hasta el final; yo no puedo aceptar algo como verdadero
si alguna de sus partes es incorrecta y si veo algo incorrecto lo rechazo.
Por otra parte soy una persona que sufre mucho con el sufrimiento de
los demás. Cuando veo películas sobre la vida de Jesús
mis ojos se llenas de lágrimas enseguida y es como si una corriente
pasara por mi cuerpo.
Por gracia de Dios conseguí entradas para asistir a su seminario
y tengo que admitir que estuve casi todo el tiempo llorando durante la
Misa. Usted Padre James realmente tiene un gran poder es un amigo muy cercano
a Jesús. Usted nos trae a Jesús y al Espíritu Santo.
Tengo que admitir que también tuve miedo cuando empezó a
orar para liberar de los espíritus malos; después, durante
el viernes y el sábado me sentí en paz, relajado y lleno
de alegría.
Había estado preocupado por cosas que había estudiado,
leído o practicado en el pasado pero parecía que el Señor
lo había olvidado todo.
Me alegré cuando oí que 32 personas se estaban curando
de sus enfermedades (entre otras enfermedades, yo tengo 8 cálculos
en el riñón y necesito probablemente intervención
quirúrgica). Usted dijo que un tal Vladimir estaba recibiendo de
Dios la gracia de la sanación de todos sus problemas de salud. No
sé si esa frase se refería a mí y tampoco es lo más
importante. Lo más valioso es lo siguiente: yo volví a casa,
a la casa de mi Señor Jesús.
Aunque le parezca raro me sentí muy cerca de Él. Pienso
que mi vida futura (si Dios quiere que viva) será estar muy cerca
de Dios; personalmente me gustaría recibir el don de sanación
para ser instrumento suyo. Al principio al pensar esto me asaltó
un pensamiento de orgullo, ya que la gente me reconocería, pero
enseguida pedí perdón al Señor.
Una de las cosas más bonitas que aprendí de una de las
enseñanzas es que el yo tiene que ser aplastado: tenemos que ser
totalmente humildes ante Dios sin traza de satisfacción personal
ante los otros. Yo espero que Jesús y el Espíritu Santo me
guiarán
y llenarán mis deseos.
Pero acepto la voluntad de Dios, sea la que sea. Me doy cuenta de los
problemas y tribulaciones en la vida de las personas; las malas inclinaciones
como el orgullo, envidias, celos, impaciencias, comodidad, falta de humildad...
La vida es un viaje en el que nuestros problemas y faltas son necesarias
para la corrección de los vicios. Sólo cuando confrontamos
los problemas acudimos a buscar ayuda y buscamos a Dios. Y sólo
escuchando la palabra de Dios seremos capaces de corregir nuestros vicios.
Jesús es el único salvador. El es el único que
puede perdonar. El ya nos ha perdonado; nosotros sólo tenemos que
pegarnos a él y no apartarnos nunca, tampoco en los días
peores. Ninguna otra religión nos da la oportunidad de redención.
Leyendo las palabras de Jesús "en la casa de mi Padre hay muchas
moradas" y sé que los seguidores de Jesús están muy
cerca de Dios; los seguidores de otras religiones van a otras moradas.
Por ejemplo los hindús creen en la reencarnación. Para ellos
puede que sea una realidad pues si no aceptan a Jesús entonces
no hay nadie que los redima y quizá tengan que nacer de nuevo para
corregirse. Pero, incluso sus dioses tuvieron que renacer en la tierra
después de millones de años. Por otro lado un cristiano evita
una ley de causa y consecuencia (si ello existe) ya que tiene a su redentor,
Jesús. Por tanto, cada cristiano parece tener más fuerza
que cualquiera de los dioses hindúes.
Pienso también que la confesión es muy importante en la
vida del cristiano: sabiendo que tienes que confesar al sacerdote algo
que es malo, luego tienes mucho más cuidado para no hacerlo. Sabiendo
que Dios te está mirando todo el tiempo es más fácil
no pecar.
Querido padre James que Dios le guarde y le proteja allá donde
esté. Si Dios quiere quizá alguna vez nos encontremos.
Correo con Jithin
Respetado Padre James Manjackal:
Estoy abrumado por su enseñanza. Muchas gracias por sus oraciones
y por los ánimos que me da. Me alegra decirle que las hemorragias
internas en mis rodillas han parado. Ahora puedo ir al baño sólo,
sin que me tengan que llevar. Por favor siga rezando por mí para
que no vuelvan las hemorragias. Alabemos al Señor y Salvador Jesús
por su poder sanador!
¡Que nuestro Padre del cielo haga llover sus bendiciones sobre
Usted y su ministerio!
En Jesús
Jithin Jose
Te prometo mis oraciones para tu sanación. Para Dios no hay nada
imposible, mi niño. Te voy a llevar diariamente al corazón
de Jesús para que la sangre que mana de su corazón te cure
y te de buena salud de alma y cuerpo.
Dios te bendiga y te sane
Fr. James
Me llamo Jithin Jose y tengo 17 años. Soy el único hijo
de mis padres. Soy un ciudadano de la India y soy católico romano
por el rito sirio.
Sufro de hemofilia (Factor VIII deficiente). Es una deficiencia genética
hereditaria. En mi caso no se conoce la historia. Mi sangre no coagula
por esa deficiencia. Debido a las hemorragias internas en articulaciones,
no puedo extender manos y piernas. Los músculos de las piernas no
me sostienen y no puedo andar. Por una caída una pierna es más
corta que la otra. Antes me ponían inyecciones del Factor VIII contra
las hemorragias internas. Ahora mi cuerpo se ha hecho resistente a estas
inyecciones y no las puedo tomar.
Interrumpí mis estudios de la escuela elemental. Ahora quiero
acabarlos por correspondencia. Tengo mucha fe en que el Señor me
sane completamente. Creyendo que El está ahí para protegerme
he empezado a hacer hysioterapia. Por su Gracia empecé a pisar y
a levantarme. Ahora tengo hemorragia en la rodilla y estoy en una silla
de ruedas.
Le pido su ayuda en oración. Quiero ser curado completamente
en mi cuerpo, espíritu y alma. Quiero ser un hijo responsable cuidando
de mis padres cuando sean mayores. Quiero dar mi vida al Señor Jesús
difundiendo su mensaje de amor entre todas las gentes. Rece por mí,
para que pueda realizar mis sueños.
Le doy las gracias en el nombre de Jesús
Jithin
E-mail de Damir
Querido Padre James:
Doy gracias a Dios por su visita a Zagreb y por habernos dado tan maravillosas
oraciones espirituales. Mi nombre es Damir y tengo 35 años. Asistí
a su seminario en Zagreb. Estuve allí para rezar por mi madre Milica,
por su curación ya que ella no pudo venir y por mi padre y mi hermana.
Compré un libro con 25 oraciones carismáticas que regalé
a mi madre y voy a comprar otros libros y videos del seminario. Su seminario
me inspiró para pensar de diferente manera, más positivo.
Recé por mi madre y usted pronunció su nombre dos veces.
Por gracia de Jesús se despertó en mí el sentimiento
de que mi madre está curada.
También yo quedé sanado en cuerpo y alma. Querido Padre
James, incluya a mi madre en sus oraciones, ella es una creyente piadosa
y ore por su salud, felicidad y bienestar. Le admiro y encomiendo todos
los días. Muchas gracias por toda su bondad, energía y carisma.
Le deseo todo lo bueno de este mundo.
Gracias. Aleluya
Sinceramente suyo
Damir Demonja
Sanación
Respetado Padre,
Muchas gracias por rezar por mi cuñada la Sra. Alka S. Pandya
el mes abril. Si Ud. recuerda, padecía una hemorragia cerebral en
la India - Gandhina - Gujarat y el doctor no tenía esperanzas de
que sobreviviese, durante esta etapa crítica, uno de mis amigos
me dio su número de teléfono y me puse en contacto con Ud.
de Toronto. Ud. me hizo rezar al Señor Jesús y en un par
de días ocurrió el milagro, ella sobrevivió y ahora
está de vuelta en casa con su marido y su hijo, disfrutando de la
gloria de Dios. Otra vez muchas gracias.
Cordiales saludos
Querido P. James,
He asistido a su programa de retiros en Zagreb en el estadio de la Cibona.
Al principio no tenía ningún interés en ir ya que
no tenía ninguna fe ni en Jesús ni en Iglesia pues no encontraba
ninguna fuerza en la oración. Pero cuando fui a su retiro vi el
poder de la oración y el poder de la Iglesia. Mi actitud hacia Jesús
ahora ha cambiado por completo. Dentro de mí estaba vacío
y tenía mucha tristeza en mi interior. Ahora estoy curado interiormente
y estoy lleno de la alegría. Podía continuar escuchando sus
charlas durante horas, no me sentía cansado. En cada momento sentía
una fuerza nueva que me llenaba y me hacía más fuerte, ése
era el poder de Jesús. Mi dolor en el pie izquierdo ha sido completamente
curado. Me portaba muy mal con mi novia, nuestra amistad no era buena.
Ahora hemos cambiado completamente, nuestra amistad de ahora en adelante
estará basada en valores morales.
Soy estudiante de Derecho, espero con impaciencia su próxima
visita a nuestro país. Padre James, me gustaría ir con Ud.
viajando por todo el mundo entero predicando a Jesús. Por favor
rece por mí.
Querido Padre James,
Asistí a su retiro en Hochaltingen en Semana Santa. Experimenté
realmente el poder del Espíritu Santo y me convertí en una
persona nueva. Era una persona sin mucha fe en Jesús. Había
tenido creencias esotéricas para tratar de encontrar una solución
a mis problemas. Tenía mucha falta de perdón en mi corazón.
En el retiro el Señor me ayudó a perdonar a todos y a conseguir
reconciliarme con todos. Desde la niñez odiaba a los sacerdotes
y tuve una experiencia dolorosa con un sacerdote.
En el retiro cuando Ud. se arrodilló y pidió el perdón
de todos los pecados de los sacerdotes rompí en lágrimas
de arrepentimiento, perdoné a aquel sacerdote. La paz y la alegría
vinieron a mi corazón, comencé a apreciar a los sacerdotes.
En Ud., querido Padre vi la santidad de sacerdocio. Agradezco a Dios por
haberle enviado a Ud. a Alemania para predicar Su incomprometible palabra.
Cuando experimenté una curación interior profunda fui completamente
liberada del dolor de cabeza que sufría desde hacía mucho
tiempo. Tiré todos los libros esotéricos y puse mi completa
confianza en el Señor Resucitado y en Sus Palabras en la Biblia.
Cuando Ud. impuso sus manos en mi cabeza y rezó pidiendo por
el Espíritu Santo sentí la fuerza fluyendo en mí y
que yo tenía el olor de rosas. Ahora soy una nueva hija de Dios.
Ahora estoy lavada y limpia. Ahora rezo mucho tiempo experimentando el
poder del Espíritu Santo con la presencia de Jesús, de María
y de los santos. En la oración sigo percibiendo el olor divino.
Rezo ahora especialmente por los sacerdotes, sobre todo cuando asisto a
diario a Misa. Las bendiciones que recibí en su retiro son increíbles
e inexpresables. ¡Alabado sea el Señor!
El verano pasado cuando me volví progresivamente confuso y desorientado
después de perder dos veces el conocimiento y de una dyspnoea severa
(respiración asistida) me aconsejaron que buscase atención
médica sin más retardo. Me trataron sintomáticamente
con poco o ningún alivio. No fue hasta octubre de 2000 que experimenté
una falta de respiración extrema. Visité Nagpur y fui examinado
por un médico eminente. El examen reveló el alargamiento
severo del corazón y me dijeron que era resultado de una obstrucción
en el corazón, que originaba una anormalidad en el sistema de conducción
eléctrico el cuál retrasa o previene la transmisión
de impulsos de los atrios a los ventrículos. Volví a Jabalpur
en donde resido y ya que mi condición se deterioró, visité
a tres cardiólogos y todos ellos confirmaron que tenía una
obstrucción en el corazón que requería un inmediatamente
marcapasos pero me aconsejaron que se me implantara en Bombay.
Hasta ahora mi estado es conocido por mis hijos, parientes y amigos.
Antes de salir para Bombay recibí bendiciones de centros de oración
y del mismo obispo. Enroute, mi esposa, que me acompañó y
yo interrumpimos el viaje en Nasik y rezamos la novena de nueve horas en
la Capilla del Niño Jesús. En Bombay, mi cuñada, una
monja que había llegado desde Suecia, tenía el e-mail de
un sacerdote de la India de nombre – P. James Manjackal - renombrado por
el don de curación. Durante los últimos 25 años el
P. James ha estado celebrando retiros y servicios de curación por
todo el mundo. A través de él, Jesús ha obrado tantas
conversiones y curaciones milagrosas que nunca podrían contarse.
Visité a un cardiólogo experto del hospital de Bombay
y a un reputado cardiólogo cirujano del hospital de Jaslok. Ambos
confirmaron que tenía una obstrucción de corazón de
un tipo vicioso que amenazaba con acabar con mi vida en semanas si no era
atendido inmediatamente. Esto conllevó una angiografía y
si fuese necesario una angioplastia seguida de la implantación del
marcapasos – el coste total rondaba los 4,5 ‘lacs’ de rupias ($15300).
Envié un E-mail al P. James explicándole mi estado y de todo
corazón le solicitaba que rezase por mí. Esto se lo envié
un día antes de ir a mi último reconocimiento al Hospital
de la Sagrada Familia. El día del último reconocimiento recibí
una contestación del P. James en la que me aseguraba sus oraciones
junto con el pasaje de la Escritura Filipenses 4:19 "y con toda su riqueza
abundante a través de Cristo Jesús, mi Dios proveerá
todas vuestras necesidades ". Después del examen me entregaron un
informe claro que mencionaba que en el corazón no había bloqueo
u obstrucción y que mi corazón funcionaba perfecta y normalmente.
Mi corazón alcanzó 70 pulsaciones más, partiendo de
un número peligrosamente bajo de 40 pm. El Señor Jesús
me había curado. "Alabado sea Dios, Aleluya".
Soy consciente de que tenía una efusión de oraciones por
parte de todos los que conocían mi sufrimiento y en particular el
P. James. Estoy profundamente agradecido a aquéllos que a lo largo
del país y alrededor del mundo rezaron tan fuerte y mostraron tan
cariñoso interés. Esta experiencia ha sido de un valor increíble.
Me llena de alegría el haber sido privilegiado para recibir lo que
Jesús ha estado dando a través del P. James durante 25 años.
El que en cierta manera pueda incluso escribir o pensar después
de lo que ha pasado mi corazón me sorprende, pero siempre sentía
de un modo u otro que algún día estaría escribiendo
este testimonio. Con todo, no siento el menor sobrecogimiento pues agradezco
humildemente a Mi Señor Jesús, la Misericordia Divina y al
Niño Jesús al que me había entregado completamente
en pos de ese fulgurante e inesperado regalo de un nuevo empuje – se me
concedió no solamente una curación física milagrosa
sino también la conversión más profunda la cual yo
sabía que la necesitaba pero que no la había podido alcanzar
solamente por medio de mis propios esfuerzos. Esta Gran Gracia me ha acercado
más a Jesús- la Misericordia Divina y al Niño Jesús
Babu and Mary, Shalom, Kollam, Kerala
Llevamos doce años casados. Dado que en el útero de Mary
había un quiste y una formación de fibroides, no podíamos
tener hijos. Habíamos llevado a cabo varios tratamientos de doctores
veteranos. Ellos lo más que decían es que Mary no podía
concebir un niño. Comenzamos a rezar en varios grupos de oración
y varias Novenas. Hubo gente que nos sugirió adoptar un niño.
Fue entonces cuando oímos hablar del P. James Manjackal y del poder
de su oración. Fuimos a él el 13 de enero de 1997. Después
de habernos impuesto las manos y habiendo rezado, él profetizó
que sostendríamos un niño la siguiente Navidad. Sucedió
exactamente como él dijo. Celebramos la Navidad 1997 que sosteniendo
a " Emmanuel " nuestro hijo. Ahora tenemos un segundo hijo llamado "Tessy".
Alabamos Jesús por sus hechos maravillosos a través de sus
siervos ungidos. Él dijo: "Amén, Amén, os digo, que
quienquiera que crea en mí hará las obras que yo hago, las
hará mayores que éstas ya que estoy yendo al Padre " (Jn
14: 12)
Desde mi infancia padezco asma crónico. Cuando crecía
tenía fuertes dolores en el pecho. A partir de mi adolescencia comencé
a estar muy deprimido y triste. Me habían llevado a muchos doctores
y hospitales para los tratamientos. Había perdido toda esperanza
en la vida. ¡Muchas veces pensé en acabar con mi vida! Por
entonces asistí a un retiro carismático dirigido por el P.
James Manjackal M.S.F.S. En el segundo día del retiro él
dijo en voz alta en oración mi nombre y dijo que estaba consiguiendo
la curación del asma. En ese mismo momento tuve una experiencia
maravillosa del Espíritu Santo. Sentía el poder del Espíritu
Santo que me atravesaba. ¡Me derrumbé en el suelo siendo incapaz
de estar de pié para contemplar el poder de Dios! A partir de aquella
experiencia no solamente fui curada de mi asma y del dolor de pecho, me
convertí en una nueva persona totalmente curada de mi depresión.
Todos los que me encontraban después del retiro comenzaron a decirme,
"Valerie, eres es una persona cambiada”. Hace 18 meses que he nacido de
nuevo por el Espíritu. Ahora trabajo para el Señor. Una parte
de mis ingresos los dedico a la evangelización entre los árabes.
El próximo mes me casaré. Alabo y agradezco al Señor
por darme una nueva vida llena de esperanza y optimismo. ¡Qué
verdad es lo que el Señor ha dicho!: "contemplad, hago todas las
cosas nuevas" (Ap. 21: 5).
A través del P. James Manjackal oí que Jesucristo es Dios.
Como musulmán desde el seno de mi madre era duro creer en Jesús.
¡Podía verlo como un mensajero o profeta pero no como Dios!
En su poderosa predicación tuve la experiencia maravillosa del Espíritu
que venía sobre mí y que quitaba a mi viejo yo. Debido a
la crisis financiera tenía muchas de depresiones. Desde mi juventud
mi mente estuvo llena de culpabilidad. Cuando el P. James dijo que Jesús
venía a este mundo quitar los pecados y la enfermedad de la humanidad,
me emocioné de este mensaje. Acepté a Jesús como a
mi Dios en vida. Sentí como el Espíritu Santo venía
sobre mí cuando el P. James impuso sus manos sobre mi y oraba. Fui
curado totalmente de la angina de pecho del corazón, de mi asma
y de mi presión arterial. No tengo palabras para expresar mi alegría
y paz en Jesús. Ahora difundo este mensaje de Cristo a mi camaradas
Musulmanes. Deseo y ruego que el mundo musulmán entero puede venir
creer en Jesús y encontrar su salvación. Ahora ya no soy
Yo el que vive sino que es Jesús el que vive en mí (Gal.
2: 20).
Testimonio de José
El 9 de Diciembre de 1998, estaba en el aeropuerto de Bombay, India,
esperando en la larga cola de pasajeros de la línea aérea
“Gulf Air”. Cuando iba a ser el siguiente en pasar el control de seguridad,
sucedió en frente de mi un interesante episodio. Un joven europeo,
vestido como un hindú, de color azafrán y con ceniza en su
frente, sujetando un ratón en su mano derecha y ¡llevando
una serpiente enroscada al cuello! estaba sosteniendo una acalorada discusión
con la policía. Le escuché diciendo, “éstos (la serpiente
y el ratón) son mis dioses recibidos en la India, vosotros policías
indios, ¿por qué no me permitís ir con ellos en el
vuelo?”.
La gente se estaba molestando y gritaban por detrás “¡echarle!”.
Yo estaba detrás rezando por él. De repente inspirado por
el Espíritu Santo puse mi mano sobre su hombro y con una sonrisa
le pregunté: “José, ¿no eres un católico de
Alemania?; ¿no estarás queriendo tomar a estas criaturas
como dioses?”. Con sorpresa me miró y preguntó “¿Quién
le ha dicho que yo soy José y que soy católico alemán?”.
Sacando fuera mi Crucifijo le dije: “Este es mi Dios quien me revela estas
cosas a mí a través del Espíritu Santo”.
En lágrimas me preguntó si estaba dispuesto a decirle
más sobre Jesús y el Espíritu Santo. Convine en hacerlo
pero con la condición de que tirara a esas criaturas. Como un niño
me obedeció y ¡tiró la serpiente y el ratón
al cubo de la basura!. La policía me lo agradeció y la gente
expresó su alivio y gratitud a través de gritos y aplausos.
En el vuelo le dije a José todo lo que pude sobre Jesús y
el Espíritu Santo. Él era un católico bautizado que
había abandonado su fe para irse detrás de las drogas, alcohol,
mujeres y al final había pasado seis meses en la India yendo a través
de templos y lugares religiosos adoptando el hinduismo como su forma de
vida. Me confesó que con todo eso no había podido encontrar
el sentido real de su vida o la felicidad de vivir. Para hacer corta la
historia, el vuelo terminó con su confesión y cuando celebré
la Santa Misa en un hotel en Ryad, en Arabia Saudita, él recibió
la sagrada comunión y le impuse las manos para que recibiera los
dones del Espíritu Santo. Abrazándome, dijo con lágrimas
de gratitud: “Ahora mi sed y mi hambre son apagados por el Espíritu
Santo y la Sagrada Comunión”.
Testimonio de una joven muchacha
Me viene a la mente el testimonio de una joven muchacha que vivía
de la prostitución en las rojizas calles de Calcuta -India. A ella
se le ocurrió oír una frase de mi Misa del Gallo difundida
por la radio, "Aunque millones de pesebres estén decorados y el
Niño Jesús hecho de madera o arcilla sea colocado en ellos,
no tendréis hoy ninguna Navidad a no ser que limpiéis vuestro
corazón del pecado y permitáis al Jesús vivo entrar
en vuestra vida. " Esto le tocó el corazón de Theresa. ¡Este
era el momento de su salvación!. En lágrimas ella le pidió
a Dios el perdón de sus pecados, dijo "¡adiós!" a la
casa de prostitución y corrió a confesarse con un viejo sacerdote.
Más tarde, cuando ella asistió a un retiro de sanación
interior conmigo pude ver en ella un cambio maravilloso. Ella dijo: "Estaba
perdida, ahora he sido encontrada por el Señor, mi vida era una
vida rota y ha encontrado su integridad e identidad viviendo con su esposo
Jesús. Jesús no sólo ha perdonado mis pecados sino
que ha borrado mis hechos pasados (Is 43: 15). El Espíritu Santo
ha restaurado mi virginidad, ahora permaneceré para siempre virgen
en mi vida... " ¡Qué maravillosas e increíbles son
las experiencias de transformación y la nueva vida que acontece
en un alma que está llena del Espíritu Santo!. Ahora ella
es una piadosa hermana en uno de los conventos de clausura de la India.
Sólo Dios puede dar una tal transformación de vida.
Testimonio de Stephanie
Deseo relatar la historia de una de mis propias hijas espirituales,
Stephanie. Ella enviudó con un único hijo varón y
cinco muchachas. Un día cuando la madre estaba esperando a que su
hijo de diez años regresase de la escuela, ella vió como
su hijo estaba siendo aplastado y muerto por un camión pesado mientras
cruzaba la carretera. ¡Podéis imaginaros el dolor de Stephanie
cuando perdió a su único hijo y además de una manera
tan trágica ante sus propios ojos! Se volvió triste y deprimida.
¡No había palabras que la pudieran consolar!. ¡Incluso,
ella se quedó enfadada con Dios! El Espíritu vino y le habló
con palabras y visiones. "Mi niña, sé de tu amor por Mí,
varias veces me dijiste que la muerte o el peligro, la persecución
o el sufrimiento nunca te podrían quitar tu amor por Mí.
¿No sabes que le pedí a Abraham que sacrificase a su único
hijo? ¿No es sacrificando a Su único Hijo por vosotros -y
además de forma inhumana sobre una cruz como un criminal- que mi
Padre en el cielo os ama?". Ante estas palabras ella le pidió a
Dios perdón por su cólera y tristeza en la muerte de su hijo
y se lo ofreció a Dios Padre a través de la cruz de Su único
Hijo, Jesús. Entonces el Espíritu le dio una visión
de su hijo sentado con ángeles y santos en el cielo y hablándole
así a la madre: "Cuando aceptaste mi muerte y perdonaste a todos
y me ofreciste como víctima junto con Jesús sobre la Cruz,
el Señor me dio este asiento en el cielo a la derecha de Dios, ahora
Mamá regocíjate conmigo ya que aquí estoy más
vivo para ti que si yo estuviese contigo sobre la tierra". Desde entonces
ella no sólo dejó de quejarse a Dios por la muerte trágica
de su hijo sino que al contrario comenzó a alabar a Dios por el
accidente y la muerte de su único hijo. Ella siempre dice con una
sonrisa "Ahora tengo un santito en el cielo para mí, mi propio hijo
".
El diablo merodea alrededor
En un retiro predicado en Medjugorje, (Bosnia), un día por la
tarde había mucha gente de pie fuera del pasillo habilitado para
la imposición de manos y oración. Mientras lo estaba llevando
a cabo, una mujer vino hacia mí muy furiosa gritando con estrépito
palabras ofensivas, con sus puños como para golpearme y de pie cerca
de mi empezó a escupir sobre mi cara. La gente de la cola la sujetaron.
Ella era tan fuerte y violenta que siete u ocho personas fuertes no podían
controlarla. Dijo, "Ud., puñetero sacerdote Indio, ¿por qué
viene para destruirnos y echarnos?. ¿No le da vergüenza venir
a trabajar aquí sin ni siquiera conocer nuestra lengua y cultura?".
Con una estruendosa risa de mofa, dijo, "Oh, sé que Ud. es muy pobre
y pasa hambre en la India, es por eso que ha venido aquí... ". A
veces ella chillaba, e intentó quitarse todas sus ropas. Manifestaba
todas las características de un espíritu maligno tal como
es explicado en Marcos 5: 1-10. ¡El P. Slavko, director espiritual
del Centro Mariano de Medjugorje vino a mi rescate!.
Limpió la saliva de mi cara con su toalla y lavó mi cara
con agua fresca. Tomando mi Crucifijo y el Rosario comencé a rezar
por ella y le ordené al espíritu maligno que se fuera. De
repente ella cayó al suelo con la lengua fuera, toda la cara se
le puso de color azul y continuó escupiendo y diciendo palabras
ofensivas. Aunque ella era de Inglaterra, rehusó hablar el inglés,
sin embargo empezó a hablar en italiano que no entendí. ¡El
diablo defrauda siempre!. Como el P. Slavko conocía varias lenguas
me fue muy útil para dirigir la oración de exorcismo que
se extendió durante varias horas. En nuestra oración decidimos
ayunar y hacer sacrificios. Es preciso mucha oración, fe y ayuno
para curar tales casos (Mt 17: 20).
Después, cuando el espíritu maligno había salido
de ella, la aconsejé junto a su marido. Ambos eran doctores homeopáticos
de Inglaterra pero sus prácticas médicas habían estado
mezcladas con procedimientos esotéricos que tienen sus orígenes
en el hinduismo y en el budismo. Son prácticas con confianza completa
en los poderes de naturaleza que son mezclados con poderes malignos.
La historia de Brigit, mi hija espiritual
En un retiro cuando hablaba del amor del Dios, una determinada mujer
se levantó de su silla y dijo, "No existe ningún Dios, entonces
¿por qué habla Ud. sobre Su amor?". Más tarde ella
vino a mi cuarto y dijo esto, "... Si con todo Dios existe, Él es
malvado". Como ella estaba llorando yo podía sobreentender que podría
haber atravesado alguna gran tragedia de la vida.
Entonces Brigit, que ese era su nombre, continuó compartiéndome
su vida. "Fui una huérfana abandonada en la calle por mis padres,
pero recogida por hermanas religiosas que me criaron en su orfanato. Cuando
estuve en el orfanato solía estar sola y rechazada y frecuentemente
pensé en terminar con mi vida. Siempre que veía a padres
que expresaban su amor a sus propios hijos con abrazos, besos y regalos,
solía afligirme por mi desgraciada vida en la que estaba sin el
amor y la atención de mis padres. Yo siempre tenía hambre
y sed de un amor verdadero y la preocupación de que no podía
conseguirlo. Sabía que había sido abandonada por mis padres
porque había nacido fuera del matrimonio. Siento mucha cólera
hacia mis desconocidos padres que deben estar casados y viviendo una vida
feliz con sus hijos. Siento odio y celos de todos aquellos que viven una
buena vida matrimonial. En mis primeros años de adolescencia comencé
con el hábito de la masturbación lo cual yo sabía
que era pecado. Siempre tengo una culpa que siento dentro de mi corazón
a pesar de las muchas oraciones y de la asistencia a la Misa diaria. Después
de mis estudios, cuando las hermanas propusieron para mí una alianza
matrimonial yo no pude aceptar la idea de un matrimonio, dije, "¿Qué
es el matrimonio?: convivencia, procrear hijos y tirarlos a la calle".
Mi herida, corrupta y prejuiciada mente no podía imaginarse nada
optimista de la vida. Por fin accedí a casarme con un hombre que
tenía un carácter muy bueno.
Él me amó no sólo como marido, sino también
como un padre y como un hermano. Me daba todo el amor que había
perdido en el pasado. Pero desafortunadamente no pude tener su amor durante
mucho tiempo, murió en un accidente de autobús. Presa del
pánico grité a Dios ¿Por qué tú Dios
malvado, te llevas a mi marido que era todo para mí?". Decidí
suicidarme; fui apresuradamente a la orilla del mar para trepar por los
acantilados y tirarme de cabeza. Mientras estaba sentaba sobre acantilados
de roca un pensamiento irrefrenable vino a mi corazón de que si
yo terminaba con mi vida mataría a un niño inocente y desvalido
en mi vientre, fruto del amor entre mi marido y yo. Por tanto sobrepuse
mi mente para no suicidarme y seguir viviendo gracias al niño en
mi vientre, pero sin Dios. Di a luz a un muchacho. No le bauticé
ni le enseñé de Dios. Desde que perdí a mi marido
perdí la fe, dejé de rezar o ir a la Iglesia. No puedo creer
en un Dios que sea cruel. Ahora mi hijo tiene diecisiete años. Vine
a este retiro porque alguien me dijo que sería curada de mi asma,
del dolor de espalda y de las erupciones en la piel".
Mientras que Brigit compartía su historia, en oración
la encomendaba al Corazón de Jesús a través del Inmaculado
Corazón de María, que era todo lo que podía hacer.
Le dije, "hija mía, date cuenta que asistes a un retiro completo
durante cinco días". Con una sonrisa ella contestó "porque
he pagado por el programa estaré aquí durante cinco días".
Yo sabía bien que si alguien ha sido preparado para dar su tiempo
al Señor, Él vendría a su vida. Según el retiro
continuaba la Palabra de Dios comenzó a tocarla. Ella cayó
en lágrimas cuándo oyó: "¿puede una madre olvidarse
del niño que cría, no tener compasión del hijo de
sus entrañas?. Pues aunque ella lo olvide Yo nunca me olvidaría,
mira, sobre las palmas de mis manos he escrito tu nombre" (Is 49: 15-16).
Cuando ella oyó que Dios tiene un gran plan para su bienestar futuro
y que Él le suministraría todas sus necesidades (Jer. 29:
1; Fil. 4: 19) abrió su corazón hacia el plan de salvación
misericordioso y cariñoso de Dios. Ella sabía que aunque
estuviera sola en este mundo, Dios habría bajado en forma humana
y moriría por ella. Comprendió que la Biblia se hizo viva
en su vida. ¡Entendió que la Biblia ha sido escrita para ella
sola!. Hizo una confesión de su vida y recibió el Cuerpo
y la Sangre de Jesús en su corazón después de unos
largos diecisiete años. Su alegría era grande cuando encontró
al Señor. El último día del retiro después
de una oración para llenarse con el Espíritu ella dio su
testimonio impactante sobre el encuentro con Jesús, de la conversión
en una nueva persona y de la curación de su enfermedad corporal.
Dijo delante de todos "bautizaré a mi hijo y ambos viviremos una
vida testificando al Señor".
Pasado un año bauticé al muchacho en la Iglesia y asistió
también a un retiro Carismático y ambos con los varios carismas
que recibieron, recorrieron la ciudad compartiendo su testimonio en casas
y grupos de oración, imponían las manos a los enfermos y
se formaron muchos grupos de oración de intercesión. Después
de seis años de su vida en el Espíritu, Dios le pidió
(a ella) dar el gran regalo, que es su único hijo. Un día
cuando salía de la universidad, fue atropellado por un coche e ingresado
en el hospital. Ella relataba así su experiencia, "Mientras esperaba
que mi hijo regresase de sus clases dos jóvenes vinieron para contarme
el accidente. Al momento rendí a mi hijo en las cariñosas
manos del Señor. Con lágrimas en mis ojos pero con mis alabanzas
a Dios en mi corazón y labios me precipité hacia el hospital.
Sosteniendo sus manos rezaba por él. Estaba segura de que Dios haría
sólo el bien para mi vida porque Él me ama (Rom 8: 28). No
tenía ninguna ansiedad o miedo pero tenía un profundo dolor
al ver la condición patética de mi hijo. ¡Al cabo de
un rato abrió sus ojos, mirando fijamente hacia mi cara y gritó
'Mamá' y dio su último suspiro!. Levanté mi corazón
y brazos al cielo y colocado el alma de mi hijo en el Corazón de
Jesús y comencé a alabar a Dios. Cuando vino una enfermera
e invocó mi nombre volví en mí. Le dije "Alabemos
a Dios, mi hijo se ha ido al cielo".
Más tarde cuando la encontré no podía creerme su
historia, era increíble que una madre viuda rindiese a su único
hijo al Señor. Ella dijo, "fue duro para mí porque sentí
el cielo y la tierra rompiéndose y cayendo sobre mí pero
recibí un poder del Espíritu Santo para dar esta rendición
con la paz y la alegría del Señor". Como Brigit es mi hija
espiritual la conozco bien, ahora también ella sale a predicar en
retiros, rezando por los enfermos y dirigiendo grupos de oración.
A menudo ella dice "Ahora soy doblemente fuerte porque mi hijo está
al lado de Jesús rezando por mí ".
Testimonio de una anciana viuda.
Recuerdo la historia de la vida de una anciana viuda en un retiro. Su
marido murió de repente a causa de una enfermedad pulmonar desconocida
dejándola con nueve hijos pequeños. Como ama de casa ella
era incapaz de ser el sustento de la casa para criar a los niños,
de ahí que ella decidiese envenenar a los niños para matarlos
y terminar con su propia vida. Según sus propias palabras "con esta
descabellada idea de Satanás gritaba sobre mi cama. No podía
aceptar ni la muerte de mi marido ni la carga de mi familia. Estaba totalmente
desvalida. De repente se me ocurrió tocar el final de mi rosario,
que es el pequeño crucifijo, bajo mi almohada que había quedado
allí después de la oración en familia de por la tarde.
El Señor comenzó a hablarme desde la cruz: "mi niña,
tú piensas que tu sufrimiento es mayor que mis sufrimientos los
cuales asumí para tu bien. Ríndeme tu carga de sufrimientos,
Yo los haré fáciles y dulces... ". Con estas palabras quedó
consolada y fortalecida. Le pidió perdón a Jesús por
sus malos pensamientos de asesinato y de suicidio y comenzó a vivir
con coraje y fortaleza. Finalizó su historia diciendo, " Cuatro
de mis hijos son sacerdotes, cuatro de mis hijas son hermanas religiosas
y mi hijo más pequeño se casó y cuida de mí.
Bien, ahora soy la mujer más afortunada y feliz del mundo por la
gracia de Dios ".
Croacia
Como todos sabéis, el P. James ha llevado a cabo en Croacia un
seminario de sanación de tres días en el cual tuvieron lugar
muchas curaciones. Algunas de ellas se describen debajo.
Señora Branka V. de Zagreb
La amiga que estaba conmigo me dijo: "¡Branka, mira tus manos!".
La hinchazón estaba desapareciendo a la vista y los dedos se estiraron
repentinamente. Durante la noche, los hinchazones llenos de agua se secaron,
y ya no habían heridas en mis manos. Una herida profunda que tenía
al lado del pulgar fue curada ayer por la mañana.
Señora I S
La pintora Viktorija Abramovic de Slavonski Brod dio testimonio público
de su curación. En 1994, le hicieron cirugía mayor en la
rodilla izquierda, y en octubre pasado tuvo también otra en la derecha
. Tenía dolores muy fuertes y no podía arrodillarse.
Jesús me libera
El pasado mes de octubre (2000), cuando usted condujo el retiro carismático
en Graz, Austria; recibí una curación interna y una curación
física. Cuando predicaba la palabra de Dios con poder me sentía
liberada de la esclavitud del miedo. Es increíble la libertad que
desde entonces he tenido, puedo rezar, puedo cantar, puedo desplazarme
en alegría y felicidad. Me he entregado completamente al Señor
y ahora vivo una vida para Él. En el retiro mi riñón
fue también totalmente curado. Ruego que el Padre James pueda continuar
su misión por todas partes con los dones que él ha recibido
del Señor.
¡Querido Padre James!
Antes que nada me presentaré, mi nombre es Sanja Bosnjak y no
le he enviado una tarjeta estas Navidades, no porque lo hubiese olvidado
sino porque no estaba en disposición para hacerlo. Se lo explicaré.
No sé si usted me recuerda de Medjugorje durante su primera visita.
Asistí a su seminario. Entonces usted rezó por mí
pues estaba casada y no tenía niños. Usted me dijo: "Jesús
te está diciendo que pronto tendrás un bebé, un niño".
Después de ocho meses me quedé embarazada y en diciembre
del 2000, di a luz a un bebé, un niño. Mi marido y yo le
pusimos Michael. Ahora tiene cinco meses. Es muy dulce y espero que usted
le vea durante su visita a Dubrovnik. ¡¡Aleluya!!
¡¡Gracias Jesús!!
¡ALABADO SEA DIOS!
Querido P. James:
Cuando intercedí durante el encuentro de oración, después
de la misa, durante su visita a la iglesia católica del Sta. Ana
en Kingston Hill, usted recibió palabras de conocimiento de que
mi hermano Brian estaba siendo curado de problemas de corazón. Brian
tiene 48 años y tuvo un ataque del corazón 2 años
antes. Ahora está totalmente curado. ¡Alabado sea Dios!
Desde mi infancia padezco asma crónico. Cuando crecía
tenía fuertes dolores en el pecho. A partir de mi adolescencia comencé
a estar muy deprimido y triste. Me habían llevado a muchos doctores
y hospitales para los tratamientos. Había perdido toda esperanza
en la vida. ¡Muchas veces pensé en acabar con mi vida! Por
entonces asistí a un retiro carismático dirigido por el P.
James Manjackal M.S.F.S. En el segundo día del retiro él
dijo en voz alta en oración mi nombre y dijo que estaba consiguiendo
la curación del asma. En ese mismo momento tuve una experiencia
maravillosa del Espíritu santo. Sentía el poder del Espíritu
Santo que me atravesaba. ¡Me derrumbé en el suelo siendo incapaz
de estar de pié para contemplar el poder de Dios! A partir de aquella
experiencia no solamente fui curada de mi asma y del dolor de pecho, me
convertí en una nueva persona totalmente curada de mi depresión.
Todos los que me encontraban después del retiro comenzaron a decirme,
"Valerie, eres es una persona cambiada . Hace 18 meses que he nacido de
nuevo por el Espíritu. Ahora trabajo para el Señor. Una parte
de mis ingresos los dedico a la evangelización entre los árabes.
El próximo mes me casaré. Alabo y agradezco al Señor
por darme una nueva vida llena de esperanza y optimismo. ¡Qué
verdad es lo que el Señor ha dicho!: "contemplad, hago todas las
cosas nuevas" (Ap. 21: 5).
En 1995 se manifestaron una serie de anomalías en mi columna
vertebral, las cuales impidieron por mucho tiempo varios movimientos cotidianos,
hasta el punto de que solo podía caminar con la ayuda de una faja
especial. Los médicos mediante una serie de tratamientos lograron
que caminara sin la ayuda de esta faja, pero siempre me encontraba limitada
de hacer mayor esfuerzo.
A finales de 1999, se originó otro problema de salud, el cual
atacó a mis rodillas, hasta el punto que solo caminaba con rodilleras
y por pocos metros. Los médicos no daban con la causa del problema.
En octubre del 2000, en un encuentro con el Padre James Manjackal le
solicité que me impusiera las manos, lo cual permitió que
tanto el Espíritu Santo y el poder sanador de Jesucristo actuaran.
Quedé curada tanto de mi columna y de mis rodillas. Este es mi testimonio
del milagro que Jesús hizo en mi por medio del Padre James Manjackal
Talic Brdo 8
72 000 Zenica
Bosnia Herzegovina
Soy un chico de 15 años. Soy de Eslovaquia y estuve en Lucenec
en donde usted recitó oraciones de sanación por la gente
en el pabellón de deportes. Sufría tremendamente a causa
de un eczema pero a partir del encuentro de Lucenec se curaron mi cara
y mis ojos. Quería hacerle saber a usted esto. Estoy muy agradecido
a Dios y a usted y desde ese día ruego por usted. Ahora estoy en
la escuela básica y dentro de tres meses tengo que decidir en donde
continuar mis estudios. Lo cual será una importante decisión
en mi vida. Pido que el Señor me guíe y ya les he contado
a todos mis amigos del colegio y del club de atletismo al que asisto regularmente,
lo bendito que fue para mí el día 7 de septiembre de 2002
cuando fui curado de mi terrible eczema.
Atentamente
Ondrej Decky.
Sentimos algo poderoso que nos atrajo al seminario del Padre James.
Mi hermana y yo fuimos allí y la primera cosa que hicimos fue una
confesión profunda y honesta. Se tardarían horas para describir
las experiencias que tuvimos. Sentimos el fuerte toque del Espíritu
Santo, el gran amor de Cristo y lloramos todo el tiempo. Rezamos por todo
el mundo: nuestros padres, nuestro hermano, la familia, los amigos, la
iglesia, por la gente que no conocemos y que sufre y está alejada
de Dios. ¡Ha sido el punto de inflexión en nuestras vidas!
Nuestra fe ha crecido, nuestro amor por Cristo ha crecido, ha crecido nuestra
comprensión por la gente y sus problemas; siento profundamente por
siempre que he herido a nuestro Dios; siento un profundo dolor pues casi
le he traicionado; me arrepiento profundamente por no haber ayudado a mi
hermana cuando ella necesitaba ayuda. ¡Sólo Cristo puede perdóname
pues era otra!. Ahora estoy curada físicamente pues Cristo ha curado
mi útero. Antes del seminario tenía grandes problemas con
él (los tests médicos fueron malos durante dos años)
y un mes después del seminario, mis médicos me dijeron que
estaba completamente curada. Pero, no fue una sorpresa para mí pues
sabía que Dios me había cambiado y me había
dado un corazón nuevo y una nueva vida. ¡Gracias, querido
Dios!
¡Que el Señor bendiga a todos en la India!
Stjepana Ljubica 24
Zagreb - Croacia
E-mail: majda.ivkovic@hrt.ht
jasna.rilovic@zg.hinet.hr
P.O. Box 36190
Doha Qatar
Golfo de Arabia
En el descanso le dije a mi marido que durante unos pocos segundos había
experimentado la gracia del bautismo y vuelto inocente y pura como hija
de Dios.
Eslovaquia
Dirige 33 grupos de oración y a algunos de ellos los lleva a
Medjugorje. Pedía por carismas y fortaleza para su obra. El P. James
le impuso las manos y recibió fortaleza para su apostolado.
Afuera se encontró con una mujer que le dijo: “¡Mi hijo
está aquí!”, este hijo es un jovencito que tenía malas
compañías, tomaba drogas e intentó suicidarse. Abreviando,
tenía grandes problemas. La mujer cogió al muchacho y se
lo llevó al retiro después de que le dijeron que lo hiciese.
Günter le pidió al sacerdote escuchar la confesión del
hijo. El hijo vino y se fue a confesar. ¡Aleluya!.
¡Alabado sea Dios!
¡Gloria y alabanza a Dios por siempre!
El Padre James oró sobre ella y dijo: estás sanada. Estás
llena del Espíritu Santo. Desde ese día no sabe más
que transmitir a
otros tanta gracia del Espirítu Santo.
También me operaron en 1989 de la columna y de los ojos. En
el ojo izquierdo tengo desde hace poco una catarata. Mi camino con Jesus
no se ha interrumpido nunca del todo. Ya en el colegio era consciente de
que mi único consolador era Jesús.
De manera consciente e intensa vivo el cristianismo desde hace 9 años
y a pesar de la enfermedad he procurado vivir activamente desde la fe.
En abril de 2002 hice por primera vez un retiro con el P.James en Wiener
Neustadt. Por la tarde del último día llamé a mi madre
para hablar con ella del tiempo anterior a mi nacimiento (su embarazo).
Me contó que en el quinto mes cuando estaba embarazada de mí
sufrió de anorexia porque no tenía casi nada para comer.
Estaba muy delgada y los médicos le hicieron una ecografía
porque no creían en su embarazo.
En medio de la conversación yo noté como "el bebé
en mí" se estremecía (con agresión) porque no recibía
aire ya que me
presionaba el estómago. Enseguida supe que eso era lo que me
causaba opresión y pensé: ahora se te ha pasado el asma.
Se lo conté a mi madre y no se lo quería creer
pero desde abril no he vuelto a tomar pastillas para el asma y no he vuelto
a sufrir ningún ataque. Cuando a veces noto que me falta aire me
pongo el spray y a la vez invoco a Jesús. Se que me voy a curar
pronto de ese estado. Desde entonces no tengo dolores.
En mi segundo retiro en Ternitz noté que algo en mí estaba
ocurriendo. Rezo a Dios diariamente para que me deje ver que es lo que
ha sanado en mí. Voy a tener paciencia pero estoy convencida de
que a través de Jesús el cáncer ha desaparecido. Si
no hoy pues mañana. ¡Gracias Jesús!
Me siento confortada y feliz. ¡Aleluya! Alabado sea el Señor.
Dios me quiere santa y en ello me esfuerzo cada día.
Le deseo P. James a través de Jesús mucha fuerza y la
bendición de Dios.
grandes. El horizonte oscuro, cortado por el perfil de una ciudad,
que no me decía nada. Ahora al cerrar los ojos y mira hacia esa
ciudad, la ve iluminada claramente. Esa ciudad ¡es Ternitz!
podíamos pedir a Jesús en la oración y esto lo
experimentó como un regalo. Quiere animar a todos a trabajar en
la oración y a
dejar trabajar a Jesús. A ese retiro vino también su
familia.
¡Alabado sea el Señor!
rechazo había desaparecido. El le dijo que estaba sanada y ella
tenía la certeza de eso. ¡Alabado sea el Señor!
Ella nunca había dado testimonio antes. Dejó de fumar.
¡Gracias Señor!
hinchazones. En el retiro desaparecieron los dolores.
¡Bendito y alabado sea el Señor!
Percibimos pronto el humo que salía del motor y el túnel
se estaba poniendo humeante. Temimos que podríamos quemarnos vivos
dentro del coche, y entonces escuché la voz de Gaby, "Padre, ¿donde
está? ¿está bien?. Con la fuerza de una tigresa abrió
con fuerza las puertas aplastadas y nos empujó a ambos hacia fuera
del coche.. Salvo unas pequeñas heridas en el hombro izquierdo de
Florinda, todos nosotros salimos sin daño. Es increíble que
en un accidente tan grave, a tanta velocidad y en un túnel hayamos
sobrevivido. Para todos los testigos presenciales y para aquellos que escucharon
la noticia nuestra salida con vida fue un gran milagro. Algunos carismáticos
lo expresaron diciendo, "esto es sin duda más milagroso que todas
las curaciones que ocurrieron el día anterior, en Pentecostés".
Una vez más digo: "NUESTRO DIOS ES UN DIOS PODEROSO QUE CUIDA
EN TODO MOMENTO DE NUESTRAS VIDAS"
Dubai, UAE
Zagreb, 14 de diciembre de 2001
Gracias en nombre de Josephine y en el mío propio por su fax
lleno de cariño y preocupación por nosotros. Agradecemos
a nuestro Padre en el Nombre de Su Hijo Jesús, nuestro Señor,
ya que por su fe en Jesús, sus oraciones han sido contestadas por
medio del poder sanador del Espíritu Santo, el amor de Gracia entre
el Padre y el Hijo.
Josefina continúa en Trípoli recuperándose tras
la operación. Ella irá a verle a la India en la primera oportunidad
una vez que llegue a Sri Lanka, tal como prometió.
Si la providencia de Dios lo quiere, será en enero de 2002.
Nada más recibir su fax, se lo transcribí a Josefina
y estuvimos hablando sobre ello por teléfono y su corazón
se alegró, lleno de regocijo y gratitud.
Ella le envía los mejores deseos para Navidad y Año Nuevo
y está siempre rezando la acción de gracias a Jesús
por lo que le hizo por amarla, tocándola, sanándola y llenándola
con el Espíritu Santo, pero también en sus oraciones está
pidiendo al Señor Jesús que le dé a Vd. más
y más poder del Espíritu Santo, para que sus oraciones traigan
más y más gente a Jesús
y pueda llevar ayuda a todos aquellos que están en necesidad
como se la trajo a ella, de modo que Nuestro Padre sea más y más
glorificado en su Hijo, nuestro Señor!
Adjunto encontrará el fax que Vd. envió a Josefina con
la gentil ayuda de Su Excelencia Monseñor P. Juan Martinelli,
obispo de Trípoli, con fax no. 00 21 82 13 33 46 96.
Por mi parte, me sumo a todas las oraciones de Josefina y acciones
de gracias a Jesús nuestro Señor por amarle a Vd. tanto,
pero también, con profundo amor y gratitud por un hombre,
llamado James, que le dijo Sí a Él.
Gracias de nuevo por todo lo que ha hecho por nosotros los Croatas
y por mi querida patria Croacia. Venga y véanos otra vez P.
James, porque estamos realmente necesitados de amigos de verdad que nos
quieran y quienes, debido a su sincero amor, intenten retornarnos a los
croatas a nuestro Señor Jesucristo!
Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo para Vd, para su querida madre
y toda su familia, para todos los asociados y ayudantes de su misión,
para toda la gente de la India, y especialmente a toda la gente malaya.
Sus hijos, Vanja, Luka, Matija
y suegro Gabrijel
Todos nosotros recibimos la luz del Espíritu Santo y aceptamos
a Jesús como nuestro Dios. Mi padre era adicto a las drogas y a
varias clases de malos hábitos. Mi hermano estaba tomando alcohol
y drogas, lo cual estaba prohibido por nuestra religión, el Islam.
Nunca había paz en nuestro hogar. Mi madre sufría de cáncer
de mama. Yo estaba enferma de la piel. Como mi madre tenia que cuidar de
las ovejas, no pudo asistir a las clases pero el P. James rezó sobre
ella. Ella fue totalmente sanada del cáncer de mama. Cuando el doctor
estuvo preguntando sobre su sanación le dije vigorosamente que fue
el profeta Jesús quien la sanó.
Después de que se rezara sobre mí pidiendo el Espíritu
Santo nunca volví a tener la enfermedad en la piel. Mi mayor alegría
es que mi padre y hermano dejaron todos sus malos hábitos y se convirtieron
en muy buena gente. Ahora todos seguimos a Jesús como Dios, rezando
en casa y leyendo la Biblia. !Que paz en los corazones y en casa cuando
Jesús llega a nuestras vidas!. Diariamente veo a Jesús como
una persona viva a quien puedo contar cualquier cosa de mi vida. Incluso
en los pequeños problemas y dificultades Él viene a consolarme
y confortarme. El otro día, tuve un serio dolor de estomago. Todos
me dijeron que fuese a visitar al médico. Yo le dije a mi padre
que me impusiera sus manos en el estómago y que rezara en el nombre
de Jesús. Por su oración yo quedé completamente bien.
La semana pasada perdimos 3 ovejas y estuvimos buscándolas desesperadamente.
Le dije a mi madre que rezara a Jesús, pues Él las traería.
Rezamos y encontramos a las ovejas sin ningún daño. No tengo
palabras para narrar los milagros que vemos a diario en nuestras vidas
desde que somos amigos de Jesús. Únicamente Él es
Dios. Toda la alabanza y gloria solamente para Él.
UAE
Ryath, Arabia Saudita
¿Me recuerda, Padre? Soy Yussuf Ben Ali. Cuando estuvo predicando
en Damman a mi hermano y hermanas, me llevaron a usted para recibir su
toque sanador. Estaba completamente paralizado desde hacía siete
años y ningún médico ha podido curarme nunca. Tras
su oración al profeta Jesús, después de 17 días
fui capaz de caminar y hacer mi rutina diaria. Por medio de mis compañeros
fui a aprender todo lo que Vd. enseñó acerca de Jesús.
Ahora Le veo como Dios en el lugar de Alá. Estoy esperando su regreso
a nuestro país para ser llenado del Espíritu Santo a través
de la imposición de sus manos y decidir seguir a Jesús como
Dios. Mis dos hijos de 18 y 20 años están esperando con impaciencia
para encontrarse con Vd. Vuelva pronto.
Damman, Saudi
Soy Merly Titus de Mascate, Sultanado de Omán, en el Golfo de
Arabia. Hace seis meses le envié una carta pidiéndole oración
de sanación por mi madre, María, que padecía un cáncer
en las vértebras. En su respuesta Vd. escribió: "Veo a Jesús
tocando a su madre y curándola". También escribió
Lucas 8:48 de la Santa Biblia. Mi madre, y toda la familia creímos
en sus palabras proféticas y comenzamos a alabar a Jesús
por la curación recibida. Es una gran maravilla que mi madre no
tenga cáncer. Un médico musulmán que le diagnosticó
la enfermedad a través de un scanner MRI le dijo, "no hay tratamiento
para su cáncer en la ciencia médica. Como Vd. es cristiana,
¡vaya a sus sacerdotes y pídales oración, vuestro Dios
puede curar!" Nosotros recordamos la Palabra de la Biblia "si alguno está
enfermo, llame a los sacerdotes de la Iglesia y para que recen sobre él
y lo unjan con aceite en el Nombre de Jesús y será sanado"
(Sant. 5:14). Sí, lo que era imposible para la ciencia médica,
se hace posible por la oración de los sacerdotes de la Iglesia.
Alabad a Jesucristo el Señor. Le prometo mis oraciones por el éxito
de su ministerio de sanación por los diversos países de todo
el mundo.
Sub-Muscat S. of Oman
Querido y amado Padre James,
Prem Sadan
Church Compound
Mangalore
30 de diciembre de 2001
Yo nunca hubiera imaginado que una gran persona como él, que
predica por todo el mundo con milagros y maravillas viniera a mí,
hindú, y rezase sobre mí, sin pensar en su propio cansancio
por el vuelo en avión y el viaje. Tan pronto como aterrizó
en Bombay, mi hija le trajo hasta mi cama. Estaba tan enferma que no pude
ni levantarme del lecho. Él puso sus manos sobre mí y rezó.
Mientras rezaba sentí el poder de Jesús posándose
sobre todo mi cuerpo. Yo conocía el poder de Cristo porque fui educada
en una escuela cristiana. Sentí el maravilloso amor de Jesús
a través del P. James. Como él profetizó al final
de la oración, ahora estoy completamente curada y ahora puedo trabajar
normalmente. A la vez que le agradezco a Jesús su favor de sanarme,
le expreso mi agradecimiento al P. James, quien vino a mí con el
amor y delicadeza de un padre. Quiera el buen Dios darle fuerza de mente
y cuerpo para vivir muchos años para sanar y bendecir a mucha gente.
Bombay
Ryath, Arabia Saudita
Jasna
Bjelovar, Croacia
21212 K. Sucurac
Split, Croacia
En Julio del 2001 los médicos me informaron que mis dos
riñones estaban dañados y necesitaba un transplante. Sin
embargo, dado que no tenía parientes que me donaran un riñón,
la otra opción era ir a diálisis de por vida. Así
que antes de comenzar la diálisis, fui a varios médicos que
pudieran tratar mi enfermedad sin diálisis o transplantes. Desafortunadamente,
todos ellos fracasaron.
Así pues, de nuevo y sin ninguna alternativa, fui a hemodiálisis
al Hospital Ferroviario en la primera semana de Febrero de 2001. Esta diálisis
(2 veces a la semana) duró hasta finales de Julio 2001.Pero mi salud
no mejoró y me iba deteriorando y el médico me puso en su
lista de peligro. También durante estos meses, desde Julio de 2001,
rezamos al todopoderoso Jesús, María y a todos los santos
y también muchos de nuestros amigos y parientes rezaron y ofrecieron
misas. Después, mi cuñado, el Sr. Vincent D'cruze (que
está en Arabia Saudita) me envió para leerles algunos pasajes
del Evangelio que le habían sido
dados por el P. James Manjackal hacia el 15 de Julio 2001 ya que él
le había pedido al P. James que rezara por mi curación. Pienso
que esas oraciones y las de otras personas iluminaron al médico
ferroviario para enviarme a Nims para un tratamiento más idóneo.
Fue en Nims (20 Julio hasta 6 Agosto) en donde me recuperé muy bien
hasta poder estar en situación de hacer diálisis peritoneal.
De modo que regresé al hospital ferroviario y la operación
se llevó a cabo el 10 de agosto y desde entonces estoy dopada con
diálisis peritoneal, sintiéndome mucho mejor y siendo capaz
de valerme por mí misma para muchas actividades de las que era incapaz
con la hemodiálisis. Mis riñones no han recuperado su estado
original, pero sigo aún agradecida por las oraciones del P. James
Manjackal y por las oraciones que envió por medio de mi cuñado.
Estoy también agradecida a mis parientes, amigos y bienintencionados
que rezaron y continúan rezando. Por favor, continúe rezando
por mí (que riñones vuelvan a estar normales).
Por favor acepte la suma de dinero que le envío para su evangelización.
12 5 51 Vijayapuri
Taranaka
Secunderabad 500 017
Mientras seguía ducho tratamiento fuimos bastante afortunados
al asistir a un seminario dirigido por el Padre James Manjackal en
Febrero 1998. Cuando me encontré con el P. Manjackal en una sesión
de consejo le pedí que rezara sobre mí para que me bendijera
con el regalo de un niño. Tras orar sobre mí, me dijo que
no me preocupara, dijo: "Jesús me está mostrando que estás
mimando a un niño y dentro de 4 meses concebirás". Estas
palabras me fueron realmente de gran alivio.
En el mes de abril volvimos a la India y otra vez consultamos a un
muy buen ginecólogo. Tras todas las investigaciones, se encontró
que mi nivel de hormonas era muy bajo, y el médico me pidió
nos quedáramos durante 3 meses para medicarme y me recetó
pastillas para incrementar el nivel de hormonas. En el mismo mes, cuando
me faltó el período, le consulté al médico
si podía dejar de tomar las pastillas. Su inmediata reacción
fue: "Vd. ha visto el informe. No hay todavía posibilidades para
concebir. Por favor continúe con su tratamiento." Pero yo tuve un
profundo sentimiento interior de que había concebido y dejé
de tomar las pastillas. Tras pocos días me hice el test y dio positivo.
Ahora tenemos un niño de 2 años y 9 meses de edad. Un gran
milagro ocurrió en mi vida. Alabanzas a ti, Señor Jesús.
Vincent Dale
Mangalore, Sur de la India
El dolor en mi cadera y en la ingle apenas era soportable. Mi cadera
ardía y el dolor se propagaba. Sentía como todo mi cuerpo
se iba colapsando. Me iba debilitando y debilitando. Solamente podía
soportar este dolor en compañía de Jesús. Con Él
caminé a través de este dificultoso sendero. Solamente pude
perdonar con Su fuerza. Con Él pasé noches desveladas, en
oración. Me recliné y lloré sobre sus hombros. Después
de aproximadamente 5 años de sufrimiento, el Señor escogió
otro camino para mí. Me condujo a través de este sufrimiento
al mundo esotérico. En esa época no sabía qué
era el Esoterismo. Me sorprendió conocer a mucha gente que tenía
habilidades que yo desconocía o de las cuales solo había
oído hablar. Entré en contacto con videntes, con medicinas
que hechizaban, con gente envuelta en el ocultismo y en la sanación
del alma. Estuve en contacto con algunos sanadores de almas, pero solo
uno fue de importancia para mí. Al principio creí que estaba
tratando con uno que practica la sanación por vías naturales
y por lo tanto confié en él. Su tratamiento duraba entre
hora y hora y media. Intentó transferirme una fuerza que me aliviara
el dolor o incluso que me sanara. Tenía el tercer grado de Reiki.
Pero su fuerza no pudo sanarme, porque yo no me abría a su tratamiento
"espiritual". Maldecía al Papa, a la Iglesia, a los sacerdotes,
a los sacramentos y a cualquier código moral. Tuvimos violentas
discusiones. Sudaba, se revolucionaba y me gritó: "Desde que te
conozco, he pasado noches sin dormir".
Luché por mis creencias, por mi fe y por mi Dios. No iba a renegar
de las cosas que eran sagradas para mí, en las cuales se había
fundamentado mi vida. El no podía entender como una mujer enferma
podía ser espiritualmente tan fuerte. Durante unos 5 meses defendí
mi creencia en el hecho de que Jesús era el Hijo de Dios. Me dijo,
"Tú tenías únicamente que haber aceptado una sola
vez que Jesús NO era el Hijo de Dios, y entonces mi fuerza te hubiera
alcanzado. Tengo que conseguir llegar a ti de un modo u otro. Te quiero
ayudar". Este sanador de almas fue un buen profesor para mi posterior trabajo
en el campo de enseñar a la gente sobre el Esoterismo. Aprendí
mucho de él lo cual es también importante para otra gente.
Durante casi 5 años el Señor me guió a través
de los misterios del Esoterismo, y me mostró en una visión
la terrible oscuridad que se está propagando por todo el mundo.
Busqué refugio en la Iglesia, llorando amargamente. Escuché
la voz de Jesús, no solo en mi corazón, sino físicamente
diciéndome:
"¿Por qué estás triste? Estaba contigo. Tuve que
conducirte a la oscuridad. ¿Como si no hubieras sido capaz de reconocer
la Verdad? Tuviste que entrar en la oscuridad para que otros puedan permanecer
protegidos de ella."
Esto fue lo que Jesús me encomendó. No sabía qué
hacer, porque seguía estando muy enferma. De acuerdo con los médicos
yo era incurable, pero yo seguía rezando todo el tiempo. En Mayo
1993, tras 10 años de sufrimiento, Nuestra Señora - Madre
de Dios - me llamó al santuario de Altötting (el Lourdes de
Baviera). Después de tres semanas de oración fui capaz de
ir allí. Ahí la Madre de Dios quiso que yo dijera "sí"
a la voluntad de Dios. Ella dijo: "Dios no quiere hacer nada sin nuestro
consentimiento. A mí también se me preguntó y yo le
dije "Sí" a Él. Yo confié en Él, tú
también debes confiar en Él. Con gozo y entusiasmo yo dije
"Sí".
En Agosto de 1993 Jesús me curó en un momento ante la
petición de Nuestra Señora. Fui requerida para volver al
hospital para otra operación, que según los médicos
sería inútil. Hice una novena a Nuestra Señora, no
pidiendo mi curación, sino para estar lista para hacer la voluntad
de Dios. Una noche, mientras hacía la novena, sentí una mano
eliminando mi dolor abrasador de mi cadera. Caí en un profundo sueño
y cuando desperté, estaba liberada de mi enfermedad mortal.
Recibí mi sanación no para mí misma, sino para
otros. Desde entonces he estado alertando a la gente sobre los peligros
del esoterismo y de la Nueva Era. He estado protegiendo a la gente de esa
oscuridad y tratando de liberar a otros de ella. En Agosto 1996, me consagré
a mí misma, en Hochaltingen al Corazón Inmaculado de María.
He consagrado mi apostolado de enseñanza a ella como mi patrona.
En Agosto 1999, ofrecí mi vida a Dios mi Padre en Hochaltingen en
un retiro con el P. James Manjackal (en el año del Padre).
El Espíritu Santo es la luz que me guía. En Su nombre
hablo contra el espíritu adversario, que trata de rivalizar con
Dios en su engañoso camino. Estoy feliz de ser usada por el Señor
como su pequeño instrumento.
Con el paso del tiempo no presté atención a aquel evento.
No obstante, el 20 de julio mi marido veía la televisión
croata que recibimos vía satélite (vivimos en París);
estaba en el aire un programa llamado "Buenos días Croacia". Pasaba
por delante del aparato de TV y de repente vi a un sacerdote en la pantalla.
Mi marido dijo: "Mira, va a estar en Zadar el 7 de agosto. Conté
mentalmente los días y me di cuenta que sería posible estar
en Zadar por aquellas fechas. Estaba muy feliz. Cuando llegó el
7 de agosto, justo antes de salir para Zadar, le pregunté a mi familia
si recordaban lo que les había dicho sobre mi visión una
noche antes de dormirme. Les dije a continuación que seguramente
ESE es el hombre que vi en mi visión. ¡Gracias Jesús!.
Querido P. James, por aquel entonces yo no sabía nada de usted.
Cuando usted entró por primera vez el Pabellón de deportes
Jazine de Zadar SUPE que Vd. era el hombre que había visto en mi
visión. Lo dije y di testimonio sobre ello. Entre los libros vi
su foto en blanco y negro sobre la cubierta de su libro EUREKA. Aquel era
el hombre de mi visión.
Sentí un gran deseo de ir contarle mi experiencia. Le pregunté
a algunas personas para encontrarme con usted pero me dijeron que era imposible.
Me vino a la cabeza que podría preguntarle a nuestro obispo Ivan
Prendza; al que conozco personalmente. En vez de todo esto, pensé
"Gracias Jesús. Sabes lo que haces. Quería que me encontrar
con el P. James en país, en mi ciudad. ¡Que se haga tu voluntad!.
¡Que el Señor le bendiga abundantemente, en donde quiera
que esté!
¡Permanecerá en mis oraciones!
Durante el sermón cuando escuché que decía que
alguien había sido curado del pié y del tobillo, le dije
a Jesús que era yo y de repente ¡¡¡sentí
como bajaba al suelo sin dolor!!!.
Por favor, continúe rezando por mi marido Albin y nuestros tres
hijos: Albert, Nathalie y Ante. Mi marido
Nunca se va a acostar sin leer la Biblia. ¡Él es un gran
regalo para mí!. Nuestros saludos para Gaby, que le acompañó.
¡Querido Jesús, permítenos encontrarnos de nuevo en
Croacia!
Que el Señor le bendiga
Todos estos síntomas continuaron durante el seminario, pero
Usted repetía: "Helena, te estás curando" "Helena Jesús
te está devolviendo la salud", " Helena ya no estás más
enferma". Lo creí firmemente y supe que Jesús me estaba devolviendo
la salud. Gritaba de felicidad y celebrando a Jesús. Sintiéndome
recuperada llamé a mi médico y le pedí una cita. Me
hizo pruebas con ultrasonidos y pudo ver que no quedaba nada de lo anterior.
Todo estaba limpio. Había quedado sólo una pequeña
huella donde se suponía que tenía que ser operada. El médico
no podía creerlo y repetía constantemente la pregunta:
"¿Cómo es posible? Y yo seguía gritando de júbilo
al Señor.
Han pasado más de 5 meses desde mi última visita al ginecólogo.
Desde entonces no tengo problemas de salud. ¡Gloria a Jesús,
bendito sea!
Pero esto no es todo. Además de la salud física he recibido
también la salud espiritual. Antes tenía muchos miedos como
consecuencia de mi complicada niñez que me dificultaban salir adelante
en la vida. Jesús me dio la gracia de perdonar a mis padres,
a mi ex novio (que anteriormente me había herido y hecho sufrir,
había cambiado completamente decidiendo ser sacerdote. Me pidió
perdón por todo lo que había hecho y yo se lo di. Me alegro
verdaderamente por él. ¡Gracias y gloria a Jesús!.
¡Nuestro Dios es desde luego un dios poderoso!) y a toda la gente
que me había herido y hecho daño. ¡Gracias y alabanza
a Jesús!. Pude superar todos mis complejos. Me he entregado por
completo a El, y voy a seguir en adelante con Él. Siempre
está cerca de mí guiándome. En el seminario me di
cuenta lo grande que es el Señor y cuanto me ama. No sólo
a mí, sino a todo el mundo. ¡Gracias y alabanzas a Jesús!
No puedo esperar a que vuelva Usted a Croacia, a Zagreb para un nuevo retiro.
Por supuesto que asistiré y también, si Dios quiere, me gustaría
mantener una breve conversación con Usted.
Helena Budimlic
Klenovnicka 24
10 000 Zagreb
Croacia
De una manera muy especial le quiero dar las gracias.
S.M.
de todos los otros temores. Ahora mi vida y la vida de mi mujer e hijos
se ha vuelta nueva y quiero testificar que nuestro Señor Jesucristo,
el único redentor de la humanidad, está vivo y su presencia
en la iglesia está sanando nuestras vidas. El está vivo,
¡alabémosle con Aleluyas!. Gracias Jesús por tu Graciosa
presencia, gracias por el ministerio que le has concedido al P. James.
Amén. ¡Alabad a nuestro Señor Jesús!. ¡Bendito
sea Jesús y Su Santa Madre!. ¡Magnificate Dominum mecum et
exaltemus nomen eius in idipsum!
Doy gracias a Dios por la nueva vida en mí.
Varazdin Croacia
Bendije a Dios y me fui al doctor a hacerme un chequeo. Me certificó
que estaba totalmente curado y que podía dejar toda la medicación.
Cuando el Padre James vino a Westminster este año le di mi testimonio.
Kiny field - Londres
Ebenhausen - Alemania
Muchos de ellos fueron mencionados por el Padre James, por su nombre
en el seminario. El Padre James tiene el don de visión y de palabra
de conocimiento para ver los nombres de las personas que se están
sanando. Personas que sufren de epilepsia, cáncer, diabetes y enfermedades
de la piel han traído el certificado de sanación, de sus
propios doctores para dar testimonio.
El Padre Manjackal pone énfasis sobre todo en la sanación
interior y espiritual que a su vez traen consigo muchas sanaciones físicas.
del universo espiritual (si es que existe): existen y no han sido creados.
¿Por qué entonces introducir un tercer nivel de existencia,
Dios, para el cual otra vez no se encuentra creador, ni principio, ni fin?.
Fue entonces, a la edad de 23 años, en una discusión con
amigos en la que dije que no existía Dios, cuando sentí una
fuerte sacudida en mi cuerpo.
para ella diciendo que se curaría, pero murió. Aunque
su enseñanza parece ser muy positiva yo encontré cierto número
de contradicciones que me hicieron escéptico. Antes de morir ella,
alguien me habló de bautizarme. Fui a unos cursos para adultos en
una iglesia católica. Después de morir ella me bauticé
y recibí la confirmación. Sin embargo proseguí con
la práctica de la astrología ya que no veía nada malo
en ello.
Vladimir
Mi querido Jithyn,
Mail de Jithin: ¡GLORIA A NUESTRO PADRE DEL CIELO!
Desde Zagreb
Zagreb, Istarska
Croacia
Testimonio de una curación milagrosa - Ron Callaghan
Supongo que mañana tendría que estar en el hospital "Salata",
pero ahora he sido curada. No podía estirar mis dedos, sufría
un dolor intenso, no podía comer, beber o sostener un vaso en mi
mano. Tenía heridas abiertas en mis manos. Después de que
aparecía la inflamación, comenzaba a sangrar. Cuando el P.
James dijo en el seminario que se iban a curar siete personas de eczema,
pensé: "¡Dios mío!, ¿podría yo ser una
de ellas? ".
Sabía que podía sentir que era yo. Dios quiso que allí
estuviera mi médico sentada a mi lado, a la derecha, ella ha estado
cuidándome durante los dos últimos años. Comencé
a saltar de alegría y a besar a la gente a mi alrededor. Tenía
un tumor no operable en el cerebro, motivo por el cual el profesor Paladino
me envió a Colonia hace un año y medio para que instalaran
placas radiactivas directamente en mi tumor. He ido tirando durante dos
años hasta ahora, y he sufrido ocasionalmente ataques epilépticos,
así que he tenido que tomar 20 pastillas al día. Ahora ya
no las estoy tomando y me siento excelente. Pero os diré más
una vez que me hagan la prueba SR, pero lo que se y creo -es que he sido
curada. Cuando el P. James nos dijo que pusiésemos nuestra mano
sobre el punto donde teníamos dolor, la puse en mi cabeza, y cuando
él comenzó a rezar, pude sentir temblores en la parte derecha
de mi cabeza que se extendieron hasta el hombro y se detuvieron allí.
Y, cuando él dijo, "Jesús está diciéndome que
Él está ahora curando a una mujer llamada... con un tumor
cerebral ", pensé: "Él ha dicho mi nombre, y mi felicidad
fue infinita"
Cuando el Padre James dijo que más de 100 personas estaban siendo
curadas, sabía que era una de ellas. Me arrodillé sin ningún
dolor. No siento más dolor y se lo agradezco a Jesucristo. Estoy
rebosante de alegría y puedo realmente atestiguar que Jesús
es la luz del mundo y que los que le siguen no entrarán en la oscuridad.
Pido por él. ¡Alabado sea el Señor!
Correo desde Medjugorje
¡La paz sea con usted!